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PERFIL

Jamaica Kincaid, la improbabilidad de ser

Desde hace años suena en las quinielas del Nobel, y ahora se traduce al catalán 'Mr. Potter', libro en el que va en busca de un padre al que nunca conoció

La escritora Jamaica Kincaid, autora de 'Mr. Potter'.

La escritora Jamaica Kincaid, autora de 'Mr. Potter'. / EP

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La vida y obra de Jamaica Kincaid es un todo improbable. Nació en Antigua cuando sus padres ya se habían olvidado (1949). Vuelta a casar la madre, la obliga a dejar el colegio para cuidar a su hermano pequeño. Pero iba ya la adolescente contagiada de literatura; leía libros que robaba y escondía, y leía la Biblia una y otra vez, hasta que su madre, harta de que descuidara al hermano, le quema la biblioteca y la manda a Nueva York a servir. Tenía 16 años.

Se gana la vida como chica de la limpieza y por las noches estudia: "Por nada cambio el placer del conocimiento". Licenciada en Fotografía por The New School de la Universidad Nueva York, la ficha 'The New Yorker', pero no para ser fotógrafa sino columnista, y ahí cambia su nombre y duplica su conciencia. Elanie Potter adopta ese juego de palabras que hoy es su firma.

"Lo hice para que mis padres no lo supieran, se hubieran reído de mí". Era la única persona negra en redacción, ¿cómo lo había conseguido?, se preguntaban los blancos del Upper East Side, "nunca he permitido que la estupidez se entrometa en mis ganas de escribir: lo hubiera hecho aunque tuviera que seguir fregando suelos", es su respuesta hoy.

Más improbable aún, se casa con el hijo del editor de la revista y tienen dos hijos. Publica su primer libro en 1983, y desde hace años suena en las quinielas del Premio Nobel de Literatura. Su prosa es pura poesía que los ojos palpan al correr de las frases, reiterativas, como una manga marina que fuera arramplando elementos hasta llegar a la verdad. Su temática va siempre en busca de sus raíces. Han criticado su acritud, "sí, la gente dice que soy furibunda, pero jamás han dicho que soy una embustera, y entre la mentira y la rabia, me quedo con la rabia, que es algo que suele acompañar al descubrimiento de la verdad porque es incómoda".

Humor, escritura y jardinería

Es amable y compasiva, e incluso divertida ("sí, mis amigos dicen que les hago reír, el humor es siempre fruto de la observación"). Nadie teme a Jamaica Kincaid. En su currículum, su maestría en escritura creativa en Harvard figura a la par que la jardinería. ¿Y cómo están sus plantas hoy? "Duermen bajo un manto de nieve y se las está comiendo un cervatillo, pero me da mucha pena, está herido, cojea, y no me deja darle otro alimento. Llegué a la jardinería inspirada por el Génesis en mi búsqueda de una explicación al colonialismo, qué palabra tan meliflua, suena a parque temático, por qué no le llamaron robo, asesinato, genocidio. La jardinería es el árbol de conocimiento, la belleza y el pensamiento, frente a la agricultura que es el árbol de la vida, la pecunia. Sólo cuando uno tiene suficiente alimento puede dedicar su tierra a las flores".

Por suerte yo sólo lo he sufrido (el racismo) en cuestiones literarias pero no judiciales

Nació católica y se convirtió al judaísmo pero no es religiosa y tampoco atea, "no puedo ser atea porque el ateísmo no ha dado jamás buena literatura, pero si tuviera que elegir una religión esta sería evitar que la identidad conmine al ser humano a unirse contra los que son diferentes". ¿Duele el creciente racismo instigado por Maga? "No es creciente, siempre ha estado ahí. En la colonia donde yo nací, los que no eran británicos no eran considerados blancos, y cuando llegué a EEUU y vi que aquí sí se proclamaban blancos, decidí ignorar el asunto. Pero quién soy yo para decir a otro que lo ignore, cuando tiene consecuencias criminales. Por suerte yo sólo lo he sufrido en cuestiones literarias pero no judiciales".

El libro que ahora se traduce al catalán, 'Mr. Potter', va en busca de un padre que nunca conoció. ¿Amor, odio, dónde se cruzan? "Yo no hablaría de odio, los he querido, y a mi madre le agradezco que sus crueldades me hayan hecho una superviviente".

Mr. Potter

Jamaica Kincaid

Traducción de Carme Geronès

Les Hores

160 páginas. 19,90 euros