Libros
Tras la pista del arte robado: el ladrón Adam Worth, el 'Napoleón del crimen', y los asaltos que marcaron la historia
El libro 'Ladrones de arte' repasa 50 robos de obras famosas y expone el lado oculto del negocio del mercado negro

El exterior del Museo del Louvre de París. / EDGAR SAPIÑA MANCHADO / EFE
El robo de las Joyas de la Corona Francesa en el Louvre, ocurrido en octubre, ocupó titulares en la prensa internacional y abrió el debate sobre cómo un asalto de tal magnitud había sido posible en uno de los museos más importantes del mundo. Un grupo de ladrones disfrazados de obreros accedió a la Galería Apolo con un elevador de mudanzas a las 9:30 de la mañana sin que nadie se diera cuenta y huyó en motos 'scooter', protagonizando un robo de película que no duró más de ocho minutos.
El suceso generó reacciones inmediatas y evidenció las bajas medidas de seguridad del museo, pero lo cierto es que el robo de obras de arte está lejos de ser un fenómeno aislado, y a lo largo de los siglos ha sucedido en innumerables ocasiones. Según The Art Loss Register, la mayor base de datos mundial de arte robado o desaparecido, actualmente hay más de 700.000 obras robadas que aún no se han recuperado, sin contar los casos que no se denuncian. Además, solo alrededor del 1,5% de las piezas sustraídas consigue recuperarse.
Este contexto sirve de punto de partida para el libro 'Ladrones de arte: Robos célebres de grandes obras', de la tasadora de arte, antigüedades y libros antiguos Ana Trigo. Aquí, la autora explica los entresijos del lucrativo mundo de los robos de arte y el funcionamiento del mercado negro que lo sostiene mientras repasa cómo sucedieron los robos de algunas de las obras de arte más importantes y conocidas de la historia de la humanidad. A través de una perspectiva histórica y divulgativa, esta experta da respuesta a varias preguntas sobre el fascinante y enigmático mundo de los robos de arte.
Desde el saqueo de tumbas en el Antiguo Egipto hasta el asalto al Guardamuebles durante la Revolución francesa, pasando por la desaparición de 'La Gioconda', el expolio nazi o el robo del 'Retrato del duque de Wellington' de Goya, Trigo se adentra en casos que parecen salidos de una novela de detectives, pero que, como bien dicen, la realidad supera la ficción.
El Louvre, escenario del reciente robo, ya se había visto bajo asalto en otra ocasión. En 1911, el museo reveló la fragilidad de sus sistemas de seguridad cuando robaron 'La Gioconda', que salió del edificio como obra de arte y volvió convertida en una estrella. La pintura permaneció dos años desaparecida e incluso se relacionó con el robo a Picasso y al poeta Guillaume Apollinaire. Por aquel entonces ya se puso de manifiesto la facilidad con la que una obra de valor incalculable podía salir del museo sin ser detectada.
Pero las pinturas, las esculturas o las joyas no son lo único susceptible a ser saqueado. Episodios como el robo de libros de la abadía del Monte de Santa Odilia, donde los monjes llegaron a pensar que, por las circunstancias del caso, solo podía haber sido obra del diablo, demuestran que la ausencia de catálogos convierte las piezas en objetivos vulnerables. Lo mismo ocurre con los instrumentos musicales, como el violín Stradivarius Davidoff-Morini, que a día de hoy sigue en paradero desconocido.
A lo largo de varios capítulos aparece también la figura del ladrón de guante blanco: un delincuente atractivo y carismático que evita la violencia y actúa según un peculiar código de honor. Lejos de tratarse únicamente de un recurso de la ficción, la autora recoge casos reales de personajes que encarnaron este perfil. Entre ellos destaca Adam Worth, apodado el 'Napoleón del crimen', quien durante años se hizo pasar por un marchante de diamantes y cuya carrera criminal inspiró a Sir Arthur Conan Doyle para crear a sus personajes de Sherlock Holmes y el profesor Moriarty por la rivalidad de Worth con el detective Allan Pinkerton. Otro ejemplo que menciona la autora es el de Vincenzo Pipino, conocido como el Caballero Ladrón, quien asaltó por primera vez en la historia el Palacio Ducal de Venecia.
Los robos de arte acompañan a la humanidad desde la antigüedad, y cada caso tiene unas características distintas según la época, las circunstancias y las motivaciones de quienes los perpetran. Sin embargo, el resultado siempre es el mismo: la pérdida de patrimonio cultural de valor incalculable, ya sea a manos de bandas criminales o de individuos que creen estar luchando por lo que consideran justo. Sea como sea, mientras haya coleccionistas dispuestos a pagar verdaderas fortunas por obras de procedencia ilícita, el expolio del patrimonio artístico seguirá siendo una realidad difícil de detener.

'Ladrones de arte'
Autora: Ana Trigo
Editorial: Ariel
352 páginas
19,90 euros
Suscríbete para seguir leyendo
- El Consell Professional de TV3 critica el programa 'Fanzone' de Gerard Romero: 'Se han traspasado líneas rojas
- Así será el gran concierto por Palestina en el Palau Sant Jordi: una 'ópera contemporánea' en seis actos
- Sirat' estará por partida doble en la fiesta de los Oscar del 15 de marzo
- Scarlett Johansson, R.E.M, el creador de 'Breaking Bad' y cientos de artistas denuncian que la IA es un 'robo a gran escala
- La importancia del detalle
- Jaume Ripoll (Filmin), tras la polémica por el documental sobre altercados del 'procés': “No lo hemos producido, ni distribuido ni recomendado”
- El 'reality' estaba en Adamuz y no en 'GH
- Adiós cintura de avispa, hola brazos musculados: la nueva obsesión fit de las famosas