Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

CRÍTICA

'Hilos de sangre', de Gonzalo Torné: la comedia humana

Se reedita 15 años después esta novela, debut del autor barcelonés, a cuyos elogios de entonces hay que añadir el reconocimiento

El escritor Gonzalo Torné, autor de 'Hilos de sangre'.

El escritor Gonzalo Torné, autor de 'Hilos de sangre'. / Jordi Otix

Anna Maria Iglesia

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

"Una novela precozmente magistral". Así define Ignacio Echevarría, en el prólogo de la nueva edición, 'Hilos de sangre', obra en la que Gonzalo Torné (Barcelona, 1976) nos presentó la saga de los Montsalvatge. Publicada en 2010 y galardonada con el Premio Jaén, fue la primera novela de Torné, que hasta entonces solo había publicado un libro de relatos, 'Lo inhóspito'.

Han pasado 15 años y los elogios de entonces no solo siguen siendo válidos, sino que habría que añadir el reconocimiento por haber convertido aquella novela en el primer título de una especie de comedia humana, cuyo último episodio es la también más que recomendable 'Brujería'. Releer 'Hilos de sangre' tras 'Brujería' permite observar el recorrido realizado por el autor, marcado por la indagación en las distintas formas narrativas a partir de las cuales profundizar en los vínculos interpersonales: los familiares, los amorosos, los de amistad…

El diálogo es una de las formas más trabajadas por Torné. Si 'Brujería' era definida por el autor como una novela dialogada, 'Hilos de sangre' es el origen de esta indagación formal a través de distintos narradores, empezando por Clara Montsalvatge, que mantienen un constante diálogo entre sí –a punto de separarse, habla con sus hermanos a través de 'mails', no necesariamente de manera explícita. Torné rehúye de los narradores solipsistas, en cuanto su relato es de por sí dialógico, aunque no se perciba el interlocutor.

Releer la primera novela de Torné es retomar el inicio de un proyecto narrativo que narra la condición humana de nuestro tiempo

En 'Hilos de sangre', este carácter dialógico trasciende a la estructura de la novela: a través del personaje de Clara pone en diálogo y en contraste a dos generaciones, la de la joven de 30 años y la de su abuelo, que con 18 años se encontró en medio de una guerra a partir de la cual empezó a forjar el bienestar económico de los Montsalvatge. El título alude a esos lazos familiares teñidos por la sangre provocada por generaciones anteriores, pero cuyas consecuencias, no siempre negativas –como la prosperidad económica–, se revierten en generaciones siguientes.

Un clan familiar

Torné comienza aquí la construcción de un clan familiar al que, en novelas siguientes, se suman personajes con otros vínculos –amorosos y de amistad, principalmente–, a partir del cual no solo indagar en las relaciones entre los distintos individuos, sino ahondar sin tomar partido en la construcción de una moralidad siempre contradictoria que determina y se expresa en la toma de decisiones.

'Hilos de sangre', de hecho, es una exploración sobre la inestabilidad de los ideales, sobre la dificultad de anclarse en principios que el contexto muta o lleva a traicionar. En este sentido, como en novelas sucesivas y como atento lector de Henry James, Torné pone el dinero en el centro: toda novela gira en torno al dinero, puesto que el sustrato material es el que condiciona la toma de decisiones en casi todos los ámbitos, incluido, como se puede ver en 'Brujería', el sexual.

Releer la primera novela de Torné, en quien la tradición anglosajona -James, Bellow, Naiapul- dialoga con el legado narrativo de Javier Marías, no solo es en reencontrarse con una extraordinaria novela, sino y sobre todo retomar el inicio de un proyecto narrativo que, más balzaquiano que proustiano, narra la condición humana de nuestro tiempo.

Hilos de sangre

Gonzalo Torné

Anagrama

512 páginas

24,90 euros