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Opinión | OPINIÓN

Barcelona

Barcelona y Guadalajara: boda a la vista

Llama la atención las ganas con las que la FIL de Guadalajara ha recibido a Barcelona, un 'affaire' que no se detiene aquí

Eduardo Mendoza, al recibir la medalla Carlos Fuentes en la FIL de Guadalajara.

Eduardo Mendoza, al recibir la medalla Carlos Fuentes en la FIL de Guadalajara. / Francisco Guasco

Tus escritores preferidos te delatan. Tus autores te explican como individuo. Claro que ante la literatura cualquier locura se puede convertir en demoledora. Imaginen al devorador de personajes Bret Easton Ellis, representante de la Generación X, haciéndotelo tuyo como retratista de tu ciudad, en este caso Manhattan. Cualquiera te tomaría por psicópata.

Pero no va por ahí. Como Luis Mateo Díez puede representar Madrid o José Carlos Llop, Palma, hay un escritor que representa a Barcelona y sus valores. Por eso ha sido la invitada de honor de la FIL de Guadalajara. Se trata de Eduardo Mendoza. Él me representa como ciudad.

En estos casos existen dos visiones: tu reflejo en el espejo y cómo te ven los demás. Los barceloneses amamos nuestra ciudad, pero somos unos quejicas. Y de forma reiterada elegimos el bando perdedor. Así de sencillo lo contó Mendoza ante un atiborrado Auditorio Juan Rulfo. Fue un momento mágico, por sencillo y natural, de explicación de una ciudad que, como todas (nadie es especial, aunque se sienta), fue intrascendente durante siglos, hasta que se vio guapa. "Porque Barcelona es femenina, aunque esto no tenga ninguna base científica".

Mendoza aprovechó Guadalajara para explicar su ciudad, que siempre fue literaria. Miguel de Cervantes la describe en su Quijote y la sitúa en el punto de salida para que cuando llegue el negocio del libro con los grupos editoriales y las agentes literarias, Barcelona tenga una 'mamá grande' como Carmen Balcells y todo su 'boom', que fue latinoamericano, pero también barcelonés.

Llama la atención las ganas con las que la FIL de Guadalajara ha recibido a Barcelona. Esto no se detiene aquí. Muchos restaurantes de la ciudad se preguntaban el porqué de tantos comensales de Barcelona. Y en marzo se abre una ruta aérea directa. Noviazgo con boda.