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PERFIL

Yiyun Li, escribir en el abismo

Chai Editora publica en castellano su conmovedor libro 'En la naturaleza las cosas crecen', un texto en el que reflexiona sobre la vida, la muerte y la maternidad tras los suicidios de sus dos hijos, primero Vincent, a los 16 años, y después James, a los 19

La escritora Yiyun Li, autora de 'En la naturaleza las cosas crecen'.

La escritora Yiyun Li, autora de 'En la naturaleza las cosas crecen'. / Denise Applewhite

Inés Martín Rodrigo

Inés Martín Rodrigo

Madrid
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En su libro 'Noches azules', Joan Didion, cuya única hija, Quintana, falleció con 39 años, escribe: "Cuando hablamos de mortalidad, estamos hablando de nuestros hijos. ¿Puede haber para un mortal un dolor mayor que ver a sus hijos muertos?". La respuesta es gramaticalmente sencilla y, sin embargo, contiene toda la complejidad de la existencia: No. O quizás sí.

Hay un dolor todavía peor, inefable hasta el desgarro: que esos hijos se suiciden. Entonces, los padres dejan de vivir en la realidad y se trasladan al abismo, ese no lugar, ambiguo y peligroso, inestable, en el que has de seguir respirando, pese a todo.

Fue lo que le sucedió a Yiyun Li (Pekín, 1972), quien tras perder en 2017 a su hijo mayor, Vincent, que se quitó la vida a los 16 años, hubo de enfrentarse siete años después a la muerte de James, el pequeño de los dos hermanos, que se suicidó con 19. Desde allí, instalada en lo abisal, Li, autora de libros iluminadores como 'Querida amiga, desde mi vida te escribo tu vida', profesora en Princeton, decidió recurrir a las palabras, asirse a ellas, pero no como consuelo, pues no lo hay, no es posible, sino a modo de mesurada reflexión.

En las páginas de 'En la naturaleza las cosas crecen', el libro surgido de aquellos días de profundo desconsuelo, no hay ni rastro de sensiblería. Tampoco condescendencia ni victimismo. Sí honestidad, con párrafos de una dureza difícil de digerir, crudeza, valentía y toda la potencia narradora de una escritora portentosa, incluso en los peores momentos de su vida.

Crudeza y honestidad

"Es cierto que podría usar eufemismos. La palabra ‘eufemismo’ –que viene del griego euphêmismós y significa la sustitución de una palabra auspiciosa por una desfavorable– quizás implique sensibilidad, pero también cobardía. Es esta última y no la sensibilidad la que pone a las personas de un ánimo propenso a la censura y la demonización", reflexiona a propósito de la incomprensión que su forma de escribir sobre la muerte suscita en algunas personas, en especial en China.

Emigró a Estados Unidos en 1996. Se alejó de su familia, sobre todo de su madre, con la que siempre mantuvo una complicada relación, circunstancia que no obvia en este libro, como no elude las posibles implicaciones de su propio intento de suicidio o su ingreso en un centro tras una crisis mental.

"Los niños mueren y no son felices. Y sus padres nunca sabrán si esos niños murieron porque no eran felices, o si no eran felices porque intuían, demasiado pronto, que debían afrontar su propia muerte", dice sobre la falta de certezas, y pocas páginas después asegura: "Sí, los quería, y todavía los quiero, pero más importante que quererlos es entenderlos y respetarlos y eso incluye, más que ninguna otra cosa, entender y respetar la elección de terminar con sus vidas".

Li no quiere "un punto final" para su tristeza. "¿Qué es el duelo más que una palabra, un atajo, una simplificación de algo mucho más grande que esa palabra?". Y seguirá pensando en sus hijos, ojalá escribiendo, hasta que llegue al final de su vida.

En la naturaleza las cosas crecen

Yiyun Li

Traducción de Virginia Higa

Chai Editora

160 páginas

20,28 euros

A la natura les coses simplement creixen

Yiyun Li

Traducción de Marc Rubió Rodon

L'Altra Editorial

176 páginas

20 euros