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Opinión | ALTA FIDELIDAD

Laura Barrachina

Madrid

El músico que descubrió Urano

‘El cuaderno nocturno’, el nuevo libro del escritor y periodista Miguel Ángel Delgado, es una declaración de amor a la historia de la ciencia

El escritor y periodista Miguel Ángel Delgado, autor de 'El cuaderno nocturno'.

El escritor y periodista Miguel Ángel Delgado, autor de 'El cuaderno nocturno'. / JUAN MANUEL PRATS / ARCHIVO

Cuando Rosalía enseñó en sus redes por sorpresa la partitura con el nombre de 'Berghain', maldecí una vez más no haber recibido ninguna educación musical. Leí aquella notación como podría estar leyendo etíope, mi ignorancia en este sentido es tan profunda que me enrabieta y avergüenza a partes iguales. Me sentí ante ese texto como ante un mensaje cifrado que solo los iniciados iban a entender, solo los elegidos, pensaba yo. Rosalía estaba mandándonos un código cifrado y yo no tenía el conocimiento.

El drama me duró poco porque al instante las redes empezaron a llenarse de interpretaciones de la partitura y pronto todos pudimos saber cómo iba a sonar 'Berghain'. Días más tardé, al empezar a leer 'El cuaderno nocturno', la nueva novela del escritor y periodista Miguel Ángel Delgado, me di cuenta de que Rosalía había perdido una oportunidad al no incluir entre las notas de su nueva canción un auténtico código cifrado, quizá la fecha, el título del álbum, todo lo que entonces aún se desconocía.

'El cuaderno nocturno' es un thriller protagonizado por una astrofísica llamada Estrella (cansadísima de responder a bromas y preguntas al respecto) que, a raíz de la muerte de un joven científico con el que vivió una historia de amor, se ve obligada a resolver algunos enigmas, empezando por el que le llega en forma de partitura firmada por William Herschel, el músico que se enamoró de las estrellas.

Aunque nació en Hannover en 1738, Herschel se trasladó muy pronto a Gran Bretaña para no volver a ser reclutado por el ejército, donde su padre había sido también músico. Fue organista en Halifax, director de orquesta en Bath, un hombre apasionado por la acústica –construía sus propios instrumentos–, las matemáticas y más tarde la óptica, lo que, junto al descubrimiento de la astronomía animado por su hermana Caroline–soprano y más tarde colaboradora imprescindible–, lo llevó a convertirse en uno de los científicos y astrónomos más relevantes de nuestra historia, tanto que en 1781 descubrió Urano con su propio telescopio reflector.

Fascinantes aventuras

La fama de Herschel recorrió el mundo y el marino Jorge Juan instó a Carlos III la necesidad de que nuestro país contara con uno de aquellos telescopios para seguir facilitando nuestra navegación. Tras enormes peripecias, el instrumento llegó a la capital, al Real Observatorio Astronómico de Madrid, y el rey pudo ser, como había pedido, el primero en mirar por él en 1804. Cuatro años después quedó casi destrozado en la invasión napoleónica.

Todas estas fascinantes aventuras, incluida la de la propia vida de Herschel, que no sólo hizo importantes descubrimientos astronómicos, sino que compuso sonatas, música sacra y sinfonías que ha grabado la London Mozart Players, son el motor de esta novela. Es evidente la pasión que siente Delgado por aquel periodo de nuestra historia en el que la ciencia era una prioridad de Estado y la tristeza por el lugar que ha ocupado en las últimas décadas, una situación que retrata la novela a través de Estrella y el círculo de pesada burocracia e intereses políticos que la envuelven.

'El cuaderno nocturno' es una declaración de amor a la historia de la ciencia y a todos sus deslumbrantes personajes, una invitación a traerlos a nuestro presente para agradecerles lo que les debemos. Además, es un riguroso y divertido entretenimiento, seguramente el primer thriller protagonizado por astrónomos españoles que lo mismo te descubren cuerpos celestes que cuerpos inertes.