PERFIL
Marina Saura, la mujer que recogió los pedazos
Ocho años después de reinventarse como escritora, la hija de uno de los grandes pintores españoles del siglo XX da un paso más decidido y pleno en la escritura con 'Cara de foto', una novela sobre una mujer llamada Olga

La escritora Marina Saura. / Balthasar Artur

Hubo una vez una familia feliz con un padre poderoso y carismático, aunque de puertas para adentro fuera, sencillamente, «papá», y una madre que, pese a que las circunstancias proclamaran aquello del «calladita estás más guapa», era una mujer liberal y hermosa que inculcó una total independencia en sus hijas. Y hubo también tres niñas, disfrutonas y alborotadoras, que se criaron como si España no fuera un lugar oscurantista.
Luego Antonio Saura, «papá», se enamoró de otra; mientras, la madre, la francosueca Gunhild Madeleine Augot, se miraba e intentaba no reconocerse en el espejo de aquellas mujeres de los 50 que, como la Monica Vitti de Michelangelo Antonioni, se angustiaban en silencio.
Dos de las hijas murieron cuando no les tocaba y la mayor, Marina Saura, la primogénita de uno de los grandes pintores españoles del siglo XX, es hoy la superviviente, la dueña absoluta del relato familiar. Fue actriz (se le nota en el aplomo y su dicción perfecta), es archivera en la fundación dedicada a su padre en Ginebra, ha encontrado el amor allí y a los 60 años decidió reinventarse como escritora con Sin permiso (Elba, 2017), un fragmentario y sincero libro de recuerdos.
Ocho años más tarde da un paso más decidido y pleno en la escritura con Cara de foto (De Conatus), que utiliza la alcancía de sus experiencias para armar una novela sobre una mujer llamada Olga (y no Marina, aunque sus ritos vitales sean paralelos) en la que recoge los pedazos de una identidad magullada. «La familia y el amor son la promesa de una protección total que no existe. Ambas acaban fracasando y ahí estás tú renaciendo de las cenizas y reconstruyéndote como persona. Para amar tienes que saber quién eres», proclama la autora, que ha utilizado fotos propias y ajenas para que la narración se dispare.
Historia de formación
El padre de Olga, con su ritual fotográfico, no es Antonio Saura, o no lo es al completo: «Mi padre nos hacía fotos esporádicamente, pero no en la forma en que lo cuento. Nunca fue un padre físico, no íbamos al campo, a la playa o de vacaciones con él, porque una tuberculosis ósea lo dejó cojo. Sí teníamos una relación muy intensa basada en leer cuentos y luego ilustrarlos. Él enmarcaba nuestros dibujos». De todas formas, esa figura paterna, más presente en su anterior libro, apenas si está esbozada aquí «porque no tiene mayor función» en una historia de formación como esta.
Sí aparece ese hecho fundacional de la adolescente que aún no había alcanzado la mayoría de edad y que «arrancó» a sus progenitores su carta de emancipación para irse a vivir con un amigo de su padre que le llevaba 11 años. «He sido muy precoz en unas cosas y muy lenta en otras. Para mí, irme de casa, escapar, estaba relacionado con un instinto de protección y para ello necesitaba un hombre mayor», analiza. ¿Hubo negligencia por parte de aquellos padres? «Yo fui muy querida, tuve su confianza. Mi madre insistía en que tenía que hacer lo que deseara, pero eso también me generó mucho vértigo, porque mi estructura psicológica no estaba aún construida».
Se niega a culpar a los suyos, porque hubo mucho bueno, y porque la Marina Saura de entonces era muy tozuda, «como un toro», muy mandona. Marina Mandarina la llamaban sus hermanas. Fuerza de voluntad ha de tener quien a la edad en que muchos desean descansar ella piensa en todos los libros que va a escribir. Ya no es el logro milagroso de alguien que publica un libro único creyendo que ya no tiene tiempo por delante. No. Aquello pasó, porque muy pronto supo encajar la última pieza de su vocación de escritora. El camino abierto.

Cara de foto
Marina Saura
De Conatus
180 páginas
20,90 euros
- Premios Gaudí 2026, en directo: a qué hora es la gala y última hora de los nominados
- Bad Bunny planta la bandera latina en la Super Bowl 2026 para reivindicar que América es mucho más que EEUU
- Imanol Arias: 'La sombra de 'Cuéntame' es alargada, pero muy privilegiada
- Aquí puedes ver la actuación completa de Bad Bunny en la Superbolw con Lady Gaga y Ricky Martin | Vídeo
- ¿A qué hora y dónde ver la actuación Bad Bunny en el intermedio de la Superbowl 2026?
- Crítica de 'Sirat' de Oliver Laxe: trance, fe y supervivencia
- Luis Tosar: 'Ahora que se promueven discursos de odio tan peligrosos, una serie como 'Salvador' es muy necesaria
- Los Gaudí cumplen 18: 'Sabíamos que el cine catalán era el 50% de la industria española pero no nos sentíamos protagonistas