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OPINIÓN

El camino hacia la igualdad en la literatura

El actual contexto de igualdad de oportunidades evidencia la terrible situación por la que en España pasaron muchas escritoras ninguneadas, relegadas y ensombrecidas por un colectivo masculino del que me avergüenzo

Cristina Rivera Garza, escritora: "Nuestra trinchera es la del lenguaje"

Carmen Conde, primera mujer académica de la RAE, el día de su ingreso en la magna institución en 1979.

Carmen Conde, primera mujer académica de la RAE, el día de su ingreso en la magna institución en 1979. / Europa Press

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Álex Sàlmon

Álex Sàlmon

Barcelona
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Escribir durante esta semana del 8M obliga con gusto a relatar cuestiones que afectan a la literatura obra de mujeres, o feminista, o de feminismos, como diría Cristina Rivera Garza, o de cualquiera de los calificativos que ustedes quieran utilizar. Lo cierto es que la novelística escrita por mujeres pasa por una época excelente. Un contexto de igualdad de oportunidades que evidencia la terrible situación por la que en España pasaron muchas escritoras ninguneadas, relegadas y ensombrecidas por un colectivo masculino del que, debo confesar, me avergüenzo.

Leer, por ejemplo, la injusticia cometida con la lingüista María Moliner, de cuyo nacimiento se celebra ahora el 125 aniversario, en su justo camino a la RAE, donde se habría convertido en la primera académica de la historia, y observar cómo el machismo de aquellos años 70 en esa institución era tan palpable como para rechazar su candidatura estimula la indignación ante hombres que mostraron inteligencia, pero no la ejercieron en su totalidad.

No hay excusa al afirmar que los tiempos cambian. Ya entonces era una injusticia. Al final, la primera mujer académica de la RAE, Carmen Conde, en el año 1979, afirmó en su discurso de ingreso que "es imperdonable que la Academia no haya admitido a María Moliner, que hizo un diccionario ella sola, mientras que los académicos hacen uno entre todos". Una frase directa.

Afortunadamente, ahora las escritoras que ocupan un espacio en las estanterías de las librerías habrían hecho feliz a María Moliner. El listado es largo. Pilar Adón, Sara Mesa, Mariana Enríquez, Samantha Harvey, Paula Bonet, Alana S. Portero, Julia Navarro, María Dueñas, la ya mencionada Cristina Rivera Garza, Paula Bonet, Delphine de Vigan, Donna Leon, Carmen Riera, Clara Janés, Rosa Montero, Cristina Sánchez Andrade, Fernanda Trías o, por supuesto, Inés Martín Rodrigo. Cada vez más cerca de una igualdad reconfortante.