CRÍTICA DE LIBROS
'Desertar', de Mathias Enard: mitologías de ayer y hoy que caen como torres
El autor francés se ha hecho esperar, pero ha valido la pena: su nueva novela es una excelsa obra sobre la guerra y el devenir de la historia, así como un canto a la paz sin maniqueísmos
Mathias Enard, premio Goncourt a un Oriente sin tópicos
Mathias Enard: "Hay que ver el islam con más hondura"

El escritor francés Mathias Enard, autor de 'Desertar'. / LAURA GUERRERO

Mathias Enard (Niort, Francia, 1972) es de esos escritores que se hacen esperar y generan expectación con cada novedad literaria que –sabemos de antemano– será distinta a las anteriores, un universo nuevo en el que sumergirse no solo por el placer del texto, sino también para rumiar sobre cuestiones que no se dejan roer fácilmente. Efectivamente, tras la rabelesiana 'El banquete anual de la Cofradía de Sepultureros', vuelve después de cuatro años a las librerías con una novela de corte distinto. Y muy actual. Puesto que, si debiéramos señalar el tema de fondo, este sería la guerra. Casi nada.
Diversos conflictos armados recorren esta doble historia –'Desertar'–, algunos todavía en activo, como la invasión de Ucrania, y que parecen responder a una constante que se repite, ya sea la Segunda Guerra Mundial, la de los Balcanes, el terrorismo islamista o la guerra ucraniana, un impulso que se pierde en el tiempo y enraíza en la historia con episodios trágicos como la destrucción total de Bagdad en 1258.
Diversos conflictos armados recorren esta doble trama, algunos todavía en activo, como la invasión de Ucrania, y que parecen responder a una constante que se repite
El protagonista de la primera historia de 'Desertar' abandona el ejército. Quiere dejar atrás la violencia y se dirige hacia el norte, hacia la frontera, cerca del Mediterráneo. No sabemos ni dónde ni cuándo, es el soldado sin atributos que intenta sobrevivir como ser humano o, mejor dicho, que intenta recuperar la humanidad, la pureza perdida. Se esconde en una cabaña donde iba con su padre de niño. La guerra lo ha convertido en un temible animal. Por el camino se encuentra con una mujer que va con un asno (más humano que el soldado) y que, a su vez, también huye, pero por otros motivos. No sabemos nombres, es la existencia pelada, la lucha por la supervivencia.
Amor frente a violencia
En paralelo, se desgrana el relato de otra historia ubicada en el tiempo, esta sí con nombres y apellidos. Se trata de la historia de un matemático alemán brillante, Paul Heudeber, que tras pasar por el campo francés de Gurb huyendo de los nazis es hecho prisionero y deportado al campo de Buchenwald, donde permanece desde 1940 hasta 1946. Aquí escribe un libro mezcla de poesía y matemáticas, 'Las conjeturas del Ettersberg', elegías matemáticas, considerado una obra maestra del álgebra al tiempo que un canto al amor, no siempre bien comprendida.
Como en 'Brújula', Premio Goncourt 2015, el amor juega un papel clave, pues Paul vive una pasión intensa y una relación de complicidad total con su mujer, Maja, que desarrolla una brillante carrera política al lado de Willy Brandt, en la Alemania capitalista. Tras la guerra, cada uno se encuentra a un lado del telón de acero, luchando a su manera y manteniendo la llama de su amor intacta.
Complejidad narrativa
Ambas historias no llegan a confluir, pero una es como la alegoría de la otra y oponen a la violencia la fuerza del amor y la esperanza intrínseca que conlleva, expresada tanto en poesía como en saber algebraico. Cabe destacar asimismo la complejidad narrativa del libro, puesto que la primera historia (que abre la novela) alterna una primera y una tercera persona narrativa, incluyendo a veces hasta una segunda, que aporta una sensación de inmediatez y de proximidad al lector.
En cuanto al segundo relato (que la cierra), es Irina, hija de Maja y Paul, quien narra la historia en primera persona, al tiempo que se incluyen cartas que multiplican las perspectivas. Este segundo relato juega asimismo con distintos momentos temporales clave, como por ejemplo los atentados del 11-S de 2001, que se producen justo cuando la narradora se encuentra en un coloquio de homenaje a su ilustre padre, Paul Heudeber, en una barcaza alrededor nada menos que del Wannsee.
El tono de ambas historias que se leen alternativamente es divergente. Mientras que en la primera nos encontramos en la factualidad pura, en la carnalidad de cuerpos que huelen a mierda, inmersos en un bosque mediterráneo rebosante de impresiones sensoriales, rodeados de animales y vegetación que componen un escenario vibrante, en la segunda nos hallamos en el dominio de la memoria, de la historia europea, de la reflexión sobre las mitologías pacifistas del siglo XX en contraste con la mancha que ensució para siempre la tierra de Goethe, el Ettersberg, donde los nazis instalaron el campo de Buchenwald.
El tono de ambas historias que se leen alternativamente es divergente. Mientras que en la primera nos encontramos en la factualidad pura, en la segunda nos hallamos en el dominio de la memoria, de la historia europea
Así, a través de la vida de Paul, que decide vivir en la RDA movido por su sueño de una sociedad más justa, Enard reflexiona sobre los grandes ideales que mueven a los hombres, pero también sobre las grandes derrotas, representadas por estos dos mundos paralelos marcados por torres que se derrumban. El destino final de Paul también plantea dudas a su hija: ¿siguió finalmente los pasos de otros supervivientes como Primo Levi?
Entramado de pensamientos
'Desertar' es una novela compleja a nivel narrativo y de lectura intrigante. Sin embargo, y como nos tiene acostumbrados Enard, la base es un entramado de pensamientos amasados sobre el tema capital de la guerra y del devenir de la historia. Las matemáticas, como emblema de la ciencia que observa la naturaleza desde el filtro racional, también son puestas en cuestión. Efectivamente, Paul aprendió de la matemática Emmy Noether (esta es real) que "las matemáticas eran el otro nombre de la esperanza". Otra mitología, sin embargo, que parece derrumbarse a los ojos del brillante algebrista, que parece no encontrar más consuelo en ellas tras la caída del comunismo.
Estamos, finalmente, un libro agridulce. Da la vuelta al sentido negativo de la palabra 'desertar' para convertirla en un rechazo a la violencia, en un canto a la paz, pero sin maniqueísmos ni fórmulas fáciles... Más bien con preguntas incisivas, como las que desfilan por las páginas del libro, que se cierra con una visita de Irina (la heredera de esta época turbulenta) al Ettersberg: ¿qué pasará cuando ya no estén los testimonios de aquí a 20 o 30 años? ¿Los campos no son más que museos? ¿Museos de qué?

'Desertar'
Autor: Mathias Enard
Traducción: Robert Juan-Cantavella
Editorial: Random House
229 páginas. 20,90 euros

'Desertar'
Autor: Mathias Enard
Traducción al catalán: Jordi Martín Lloret
Editorial: Empúries
248 páginas. 20,95 euros
- Javier Ruiz deja TVE para dirigir La Séptima, la nueva cadena de televisión, y Cintora asume 'Mañaneros
- 3Cat emite este sábado el triangular del Barça contra Udinese y Nottingham Forest
- Muertos S.L.' se despide en Netflix con una cuarta y última temporada
- Muere a los 68 años el bajista Felipe Lipe, el gafotas de Tequila
- La cantante argentina La Joaqui comparte con Rosalía y el público su dolorosa propuesta de separación
- Cinco películas en salas y cinco en plataformas que no puedes perderte este agosto
- Aitziber Garmendia ('Muertos SL'): 'Trabajé en la limpieza. Esa etapa me sirvió para relativizar y reafirmarme en que quería ser actriz
- Joc de cartes estiu' busca el mejor restaurante en primera línea de mar de Badalona