La historia y memoria del trabajo en la Barcelona contemporánea

El nuevo espacio museístico que se inaugura hoy refleja la evolución del mundo laboral en Barcelona, especialmente en Sant Andreu, tanto en lo que se refiere a oficios y herramientas que han quedado ya obsoletos como a las luchas obreras que han permitido disfrutar de los derechos actuales.
Hace medio siglo, este artículo se habría escrito con máquina de escribir. Y, dentro de un tiempo, ya no se escribirá con ordenador, que también habrá quedado desfasado. Del mismo modo, un sinfín de utensilios que se utilizaban para trabajar han pasado a formar parte de la historia, desde las máquinas de hilar hasta las balanzas, las herramientas de un taller, los libros de contabilidad y un sinfín de ejemplos más. El trabajo ha sido un motor de transformación en Barcelona, tanto a nivel tecnológico como de identidades, luchas y derechos. Y, en un siglo, el cambio ha sido notable.
Esta evolución del trabajo en la Barcelona contemporánea queda perfectamente reflejada en el nuevo espacio creado por el Museo de Historia de Barcelona en el recinto de Fabra i Coats, en el barrio de Sant Andreu, que se inaugura hoy 9 de mayo bajo el nombre de Fabra i Coats. Museo de Historia de Barcelona. El espacio, que se puede visitar de forma gratuita hasta el próximo 31 de agosto, está ubicado en una de las naves del recinto industrial, en el edificio conocido históricamente como Fábrica 10 o nave F. La rehabilitación y la museografía han sido financiadas con los fondos europeos NextGeneration, con el objetivo también de diversificar las opciones culturales en todos los barrios de la ciudad.
El nuevo espacio museístico cuenta con tres ámbitos principales:
01.
‘La Fabra i Coats de Sant Andreu: empresa, trabajo y memoria’
La Fabra i Coats, que llegó a convertirse en la empresa textil más importante de España a inicios del siglo XX, fue fundamental en la vida económica y social de Sant Andreu del Palomar, siendo un pilar de su identidad. La exposición explica su historia, desde su inauguración en 1903 hasta que cerró sus puertas en el 2005. Estos más de 100 años de historia permiten acercarse a la evolución y la complejidad de las formas del trabajo industrial en el barrio y en la propia Barcelona.

Retrata cómo era trabajar en la fábrica, las condiciones laborales y la especial política asistencial hacia sus trabajadores y trabajadoras (que eran mayoría), que disfrutaban de unas condiciones más ventajosas que el resto en cuanto a salud, jubilación, familia, vivienda, economato, deportes y ocio. También habla de los diferentes conflictos laborales que se sucedieron, la mayoría en consonancia con los hechos y revueltas que ocurrían en la ciudad: el ‘lockout’ de 1919-1920, la colectivización durante la Guerra Civil y la lucha obrera durante el franquismo, entre otros.

Alberga un riquísimo archivo documental y un fondo de objetos procedentes de la fábrica; el patrimonio arquitectónico del propio recinto de Can Fabra y, finalmente, los recuerdos de las propias trabajadoras y del vecindario de Sant Andreu. Un audiovisual lleno de vivencias en el que se detalla, por ejemplo, como la sirena de Can Fabra regulaba los ritmos de trabajo en la fábrica y era, al mismo tiempo, una referencia para la vida cotidiana del barrio.
02.
‘Barcelona, ciudad y trabajo’
Esta exposición explica la historia contemporánea del trabajo en Barcelona, su evolución y su importancia en la transformación de la ciudad, así como los conflictos y luchas que de ella se han derivado. El hogar, el mundo industrial, la construcción, los transportes, los trabajos marítimos, el comercio, la salud, la enseñanza y la administración se presentan mediante su legado material y algunos testimonios de sus protagonistas. La exposición también pone en valor el trabajo doméstico y de cuidados, pieza clave para el sostenimiento de la vida y del resto de trabajos, protagonizado por las mujeres y históricamente menospreciado.

La muestra se ha podido construir gracias a una campaña de rescate patrimonial impulsada por el Museu d’Història de Barcelona y a las donaciones de numerosos colectivos y particulares que han colaborado en el proyecto. Los objetos rescatados y las donaciones permiten mostrar algunos de los elementos más significativos, herramientas, mobiliario o maquinaria, de cada uno de los mundos del trabajo representados: una peluquería doméstica, una antigua carnicería, un antiguo despacho, un taller mecánico con la estructura de un 600…

La lucha de los Amics i Amigues de la Fabra i Coats fue clave para la conservación del conjunto patrimonial de la fábrica, hoy lugar de memoria, y también ha sido clave para la conformación de esta exposición. Su reivindicación es asimilable a la de otros colectivos de trabajadores y trabajadoras que han reivindicado su memoria y su patrimonio como parte de la historia de Barcelona. Muchos de ellos han colaborado en el proyecto cediendo objetos, recreando un viaje en el que se explica la Barcelona de antes y la de hoy.
03.
El conjunto industrial de la Fabra i Coats en Sant Andreu
La Fabra i Coats de Sant Andreu es, por sí misma, uno de los pocos testimonios casi completos que quedan de la industrialización en el entorno urbano barcelonés. Una vez desaparecidas La España Industrial, La Maquinista y diversas fábricas significativas del Poblenou, este conjunto industrial constituye un testimonio que permite evidenciar la magnitud y las dimensiones del pasado fabril de Barcelona. El actual recinto Fabra i Coats ocupa 3 hectáreas, aunque llegó a ser mucho más extenso.

El origen de lo que hoy se conoce como Recinto Fabra i Coats –formado por diferentes entidades y proyectos sociales, educativos, históricos y culturales en las antiguas naves de la fábrica– se remonta 15 años antes del cierre de Can Fabra en 2005. Fue cuando algunos trabajadores de la empresa comenzaron a recoger maquinaria y todo tipo de utensilios y documentación de la fábrica, que ya intuían que cerraría.

De ahí nació la asociación Amigos y Amigas de la Fabra i Coats, que rescató más de 6.000 objetos y los donó al Museo de Historia de Barcelona para su conservación y documentación. Sus socios también tuvieron un papel clave en la conservación de este conjunto, junto con otras entidades del barrio, logrando que el Ayuntamiento de Barcelona comprara el recinto. Fue el inicio de su conversión en un gran complejo cultural, que ahora da un nuevo paso adelante con la inauguración de Fabra i Coats. Museo de Historia de Barcelona.
Contenido ofrecido por Museu d'Història de Barcelona.