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Literatura

Escritoras que escribieron sobre escribir: de Annie Dillard, pasando por Mary Oliver o Marguerite Duras

La publicación de La vida en la escritura, de Annie Dillard, por Bamba Editorial recupera una pregunta que atraviesa la literatura: ¿Cómo se trabaja un texto más allá del ideal sobre la inspiración?

Annie Dillard, Mary Oliver junto a Molly Malone y Marguerite Duras (de izquierda a derecha).

Annie Dillard, Mary Oliver junto a Molly Malone y Marguerite Duras (de izquierda a derecha). / INFORMACIÓN

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No se trata de encontrar una receta sobre cómo ser escritora, pretensión que podría resultar hasta incluso frívola. La idea va más allá: reflexionar sobre qué significa escribir acerca a los lectores a la raíz de las narrativas o voz poética de cada autora. Diarios como los de Sylvia Plath o Alejandra Pizarnik son un ejemplo de que el ensayo no es el único camino hacia estas reflexiones, y, de hecho, algunos de los libros que citaremos a continuación dialogan con el diario o son, directamente, conversaciones fruto de entrevistas.

Con el motivo de la publicación el próximo 2 de septiembre por parte del sello valenciano Bamba Editorial de La vida en la escritura, libro en el que Annie Dillard reflexiona sobre el oficio, hacemos un repaso sobre la obra de Mary Oliver, Ursula K. Le Guin, Vivian Gornick, Joan Didion y Marguerite Duras.

Escribir sobre escribir humaniza el proceso de escritura: se puede explicar cómo funciona un verso, hablar de estructuras narrativas, descibir una rutina o reconstruir el proceso con el que se contruye una novela. Sobre esto, hay decenas de influencers y "coaches" que explican en redes sociales cómo apuntalar un libro como si de un proyecto de arquitectura se tratase. Algo más difícil es precisar qué sucede entre el momento en que no existe una obra y cuando esta comienza a tomar forma. Leer a estas autoras además, pone en valor que no existe un proceso único para culminar un trabajo. No son manuales para aprender a escribir, sino reflexiones sobre lo que significa la escritura. Donde algunos prometen métodos, las grandes escritoras del pasado y presente siglo aceptan lo que Dillard tilda de proceso donde se avanza "a oscuras".

Con traducción de Blanca Gago de The Writing Life, publicado originalmente en 1989, Bamba ha recuperado un libro que es también una indagación del proceso creativo.

Imagen promocional de La vida en la escritura.

Imagen promocional de La vida en la escritura. / Bamba Editorial

Annie Dillard: el vacío eterno

Ganadora del Pulitzer de no ficción por Una temporada en Tinker Creek, Annie Dillard nunca ha parecido demasiado interesada en separar pensamiento, naturaleza, experiencia y literatura. Tampoco lo hace en La vida en la escritura. El libro reúne reflexiones y episodios de su propia experiencia para observar uno de los oficios más difíciles de explicar precisamente desde dentro.

Dillard escribe sobre el precio de escribir: el tiempo que se emplea, la incertidumbre del proceso, la concentración y las páginas que acaban en la basura. Desde la editorial resumen su concepción de la escritura como una forma de avanzar a "oscuras", destruir parte de lo construido y aprender a perder. Señala la autora que la página es "ese vacío eterno, el vacío de la eternidad que vas llenando despacio". "Permanecer ante la página cuando todavía está vacía y cuando ya está llena de algo que no se parece a lo que habíamos imaginado. Dillard escribe sobre esa página como una superficie de posibilidades (la única que nos enseña algo sobre la escritura). También es el lugar contra el que ejercemos nuestra libertad: escribimos aun sabiendo que aquello que hagamos será necesariamente imperfecto. La tocamos de todos modos", señalan desde el sello valenciano.

Y es que la idea de Dillard cuestiona uno de los lugares comunes alrededor de la creación: el de la que insperación llega y organiza, mágicamente, la obra. Esta obra "rescatada" por Bamba reflexiona a lo largo de 130 páginas sobre cómo escribir implica, en muchos casos, una asunción de la derrota.

Mary Oliver: escribir como se trabaja la tierra

Mary Oliver se acerca al proceso de escritura desde la concreción y el oficio. En A Poetry Handbook, publicado en 1994, la poeta estadounidense entra directamente en el mecanismo del poema: métrica, rima, forma, dicción, sonido, sentido, verso y revisión. En su obra sobre la escritura (y también, en parte, se ve reflejada en Nuestro mundo de Ediciones Comisura, que mezcla escritos más autobiográficos con la obra fotográfica de su pareja, Molly Malone) analiza, entre otros, poemas de Robert Frost o Elisabeth Bishop para mostrar cómo se construye un poema. En A Poetry Handbook la estructura revela también lo que significa el proceso creativo para la autora: trabajo y más trabajo. Hay capítulos dedicados a la imitación, el sonido, el verso, las formas poéticas, el tono, las imágenes, la soledad... todo aquello que queda fuera cuando se reduce a la poesía en un rayo de inspiración o chivatazo de las musas. Es, en definitiva, una obra con voluntad de romper la concepción superficial acerca de la inspiración y sirve de guía para comprender, bastante más, su poesía. Y es que a pesar de escribir sobr ela naturaleza y sus elementos, aparentemente fluidos, Oliver sitúa la creación en el territorio del trabajo, un lugar que necesita de la contemplación y la constancia a partes iguales.

Por otra parte, Oliver sí cuenta con traducción en castellano de otra obra sobre el proceso de escritura: La escritura indómita (Errata naturae, 2021). Traducida por Regina López Muñoz, Oliver se aleja precisamente del manual para reunir ensayos en los que naturaleza, poesía, lectura y experiencia aparecen estrechamente vinculadas. La escritura nace aquí de la atención: de los paseos, los recuerdos, los sonidos o las lecturas que regresan inesperadamente y terminan convirtiéndose en materia literaria. Más que explicar cómo debe escribirse, la poeta muestra de dónde puede surgir una voz poética y hasta qué punto observar el mundo constituye también una forma de trabajar sobre la escritura.

Carlos Pardo, Mary Oliver y Luis Antonio de Villena.

Mary Oliver. / EPC

Ursula K. Le Guin: una conversación sobre la escritura

Ursula K. Le Guin nos regaló una de las más deliciosas entrevistas , disponible en forma de libro gracias a Conversaciones sobre la escritura (Alpha Decay), con el escritor y entrevistador David Naimon. La autora de Los desposeídos y La mano izquierda de la oscuridad, también poeta, habla precisamente del proceso creativo en tres ámbitos diferentes: la narrativa, la poesía y la no ficción.

Las conversaciones desbordan continuamente las fronteras de los géneros para tratar cuestiones como el estilo, el punto de vista, la imaginación, la naturaleza, el patriarcado o las convenciones que determinan qué literatura recibe prestigio. Se trata de una conversación sobre el oficio de escribir, la estética y la filosofía tras la escritura.

Quién ha decidido y organizado el canon, qué voces han quedado fuera de este o cómo la fantasía puede abrir posibilidades que el realismo no puede abarcar, son algunas de las cuestiones clave en este libro-conversación. El "talk-shop" de Le Guin, con la claridad que caractarizó a la autora en todos los ámbitos, acerca cuestiones más solemnes a un plano terrenal.

Ursula K. le Guin

Ursula K. le Guin / INFORMACION

Vivian Gornick: una vida no es todavía una historia

En La situación y la historia publicado originalmente en 2001 y editado en castellano por Sexto Piso en 2023, Gornick concentra años de experiencia como profesora y escritora. La autora de Apegos feroces parte del punto de que algo que haya sucedido no implica que exista todavía una historia que contar.

En este sentido, Gornick distingue entre la situación (contexto, circunstancia y la trama) y la historia, entendida como la experiencia emocional y el conocimiento que se quiere extraer de ella. La anécdota, pues, respondería a qué ocurrió; la literatura necesita descubrir por qué lo que ocurrió importa. Esa formulación se ha convertido en uno de los conceptos centrales de la enseñanza de la no ficción personal. A razón de esta última premisa, Gornick distingue también entre el yo que vive la experiencia y el yo capaz de narrarla. Para ella, no son la misma persona y ahí reside una de las claves del género al que ha dedicado su carrera. Gornick lee a Joan Didion, James Baldwin, George Orwell, Oscar Wilde o la propia Marguerite Duras para mostrar cómo la experiencia individual puede dejar de ser únicamente privada y adquirir significado para un lector. La vida proporciona el material y el trabajo de la escritora consiste en encontrar la historia dentro del mismo.

La escritora estadounidense Vivian Gornick ofrece una rueda de prensa este lunes en la Fundación Telefónica de Madrid con motivo del lanzamiento en España de 'Por qué algunos hombres odian a las mujeres'. EFE/ Sergio Pérez

La escritora estadounidense Vivian Gornick. / Efe

Joan Didion: cómo quería decir lo que quería decir

En Lo que quiero decir (Literatura Random House), Joan Didion reúne doce artículos y crónicas escritos entre 1968 y 2000 que permiten asomarse tanto a sus obsesiones como a su manera de entender el oficio. El volumen aborda el periodismo, la literatura, la observación y la construcción de una mirada propia, e incluye textos y charlas como Contar historias, Últimas palabras o Por qué escribo. En esta última charla la Didian cita a Orwell con su tono siempre agudo y no falto de sentido del humor: "Por supuesto que he robado el título de esta charla, se lo he robado a George Orwell. En parte se lo he robado porque me encanta el sonido de las palabras: Why I write. Tres palabras cortas y sin ambigüedades que comparten un sonido, y el sonido que comparten es este: I, I, I («yo, yo, yo») En muchos sentidos, escribir es el acto de decir yo, de imponerse a otra gente, de decir «Escúchame, ve las cosas como yo, cambia de opinión». Es un acto agresivo, incluso hostil. Su agresividad se puede disfrazar tanto como uno quiera, usando velos de cláusulas subordinadas y calificativos y subjuntivos indefinidos, con elipsis y evasiones; usando todo el espectro de insinuaciones en vez de afirmaciones, usando alusiones en vez de declaraciones; pero no se puede ocultar el hecho de que poner palabras sobre el papel es una táctica de matón subrepticio, una invasión, una imposición de la sensibilidad del escritor en el espacio más privado del lector".

La escritora Joan Didion.

La escritora Joan Didion. / EP

Didion reflexiona sobre uno de los aspectos más reconocidos en su propia voz narrativa: escribe para descubrir qué piensa, qué está mirando y qué significa aquello que ve. Lo hace, no obstante, poniendo en valor cómo cierta teoría se convierte en práctica atendiendo al detalle, la precisión estilística y la mirada, donde escenas aparentemente menores se convierten en ejes desde los cuales interpretar la realidad.

Marguerite Duras: escribir desde la soledad

¿Qué clase de vida exige la escritura? Escribir, publicado originalmente en Francia como Écrire en 1993, fue una de sus últimas obras de Duras. La editorial Tusquets cuenta con la traducción de esta obra por parte de Ana María Moix, un volumen que reúne cinco textos en las que la autora reflexiona sobre el proceso, pero también sobre recuerdos, imágenes y acontecimientos que desencadenaron algunos textos.

Marguerite Duras.

Marguerite Duras. / La Virreina

Para Duras, la escritura está ligada a la soledad, más que a una cuestión organizativa. Quedarse sola ante la escritura (si es en un casoplón, mejor) significa entrar en una zona donde no se sabe qué libro aparecerá. Sus cinco piezas cruzan autobiografía y ficción y parten de episodios tan distintos como la muerte de un aviador durante la Segunda Guerra Mundial, la muerte de una mosca o una exposición artística.

Escribir deja de lado la cuestión más ensayística o pedagógica y podría resumirse hasta incluso en un diario más existencialista en la que el proceso de escribir es, para la autora, tan necesario y natural como comer o dormir. Duras se acercaría a Dillard en este sentido al desconfiar del excesivo control a la hora de hacer literatura.

Fuente: Información