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Tendencias lectoras

¿Pagar por leer? El auge de los retiros que compran tiempo y silencio para escapar del móvil

Iniciativas como Remanso, que reúne durante un fin de semana a una veintena de lectores y a un autor alrededor de un libro, abogan por descansar del de la vorágine diaria "que difícilmente nos deja tiempo para leer"

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Participantes en el retiro lector con Sergio del Molino que organizó Remanso

Participantes en el retiro lector con Sergio del Molino que organizó Remanso / Remanso

David Morán

David Morán

Barcelona
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El pasado mes de febrero, poco antes de que 'Mentira' llegase a las librerías y empezase a trepar rápidamente en las listas de los más vendidos, Juan Gómez-Jurado se encerró en un hotel madrileño con seis lectores y otras tantas copias del manuscrito de su última novela durante todo un fin de semana. ¿Objetivo? Testar sobre el terreno el impacto de su nuevo thriller y brindar a media docena de entusiastas la oportunidad de ser los primeros en leerlo. ¿Temerario? Según a quién le pregunten. "Yo solo sé que no me metería con mi escritor favorito en un hotel, desde luego", ironizaba en conversación con EL PERIÓDICO el propio autor, rey del bestseller gracias al Universo Reina Roja y pionero accidental a la hora de convertir en estrategia promocional lo que hace tiempo que viene asentándose como tendencia editorial: los retiros de lectura con (o sin) autor invitado. Leer, descansar y desconectar, no necesariamente en este orden.

"Hay personas que pagan hasta 1.000 dólares por leer entre desconocidos", anunciaba, entre sorprendida y admirada, la agencia de noticias Bloomberg el pasado mes de abril. "No hay nada mejor que un grupo de lectores entusiastas compartiendo recomendaciones", remataba poco después Emma Donaldson, creadora de Boutique Book Breaks, empresa que organiza exclusivos fines de semana para "mentes literarias" en lujosas casas solariegas en el sur de Inglaterra. Así que, ¿por qué conformarse con pasar páginas pesarosamente entre cabezada y cabezada en el H12 pudiendo solazarse en una antigua posada en la campiña inglesa, en una villa chipriota o en el Carmen de la Victoria de Granada?

La gente llega el viernes, deja el teléfono en silencio o en modo avión en la habitación y se olvida de él hasta el domingo. Se nota que necesitamos descansar del móvil"

Miguel Ángel Cayuela

— Remanso

"Con Ramón Andrés nos retiramos 20 personas en un monasterio de Pontevedra, el de Poio, e hicimos un curso sobre el silencio. No es que estuviéramos en silencio como tal, sino que reflexionamos sobre la idea de silencio, de dónde proviene y qué es lo que significa", explica Miguel Ángel Cayuela, creador y dinamizador del pionero Remanso, retiro lector en funcionamiento desde otoño de 2023 y por el que ya han pasado Elvira Lindo, Pilar Adón, Alejandro Palomas, David Uclés, Katia Adaui, Laura Ferrero y Sergio del Molino, entre otros. La dinámica es sencilla: un hotel rural, un libro a estrenar, un escritor invitado. "Parte del éxito de Remanso es que es una idea muy fácil, muy sencilla: se lee, se duerme y se come. No se hace nada más. No hay exámenes ni objetivos", señala Cayuela, para quien estrenarse con Antonio Muñoz Molina, primer autor invitado, lo ha hecho todo un poco más sencillo. "Hizo que desde el inicio el proyecto se viera como algo real y serio, sobre todo serio", reconoce.

Participantes en un retiro literario de Page Break en Camp Singers

Participantes en un retiro literario de Page Break en Camp Singers / Camp Singers

Tres años después de aquello, la filosofía de Remanso bien podría resumirse en "descansar y salir de tu día a día y de esa vorágine en la que estamos diariamente y que difícilmente nos deja tiempo para leer". "En algún momento todos hemos dicho que nos gustaría leer más pero no tenemos tiempo. Me lo decía justo ayer una señora: el trabajo, la familia, la casa, los compromisos… Cuando tenía tiempo para leer unas páginas por la noche, se quedaba frita”, explica Cayuela. La solución, al parecer, pasa por pagar por leer. O, mejor dicho, pagar para que alguien elimine todas las distracciones y cree un entorno que facilite empezar y acabar un libro en un mismo fin de semana. "La gente llega el viernes, deja el teléfono en silencio o en modo avión en la habitación y se olvida de él hasta el domingo. Se nota que necesitamos descansar del móvil", apunta.

Sanitarios y repetidores

Así que 'smartphones' aparcados, estrés en pausa y barra libre de tiempo para dedicar a la lectura de 'No te veré morir', 'La península de las casas vacías', 'Han cantado bingo' o ‘Tío grande’, el libro de Jacobo Bergareche que protagonizará, el próximo mes de noviembre, un retiro para profesionales sanitarios en la Serra de Tramuntana mallorquina. "Es un colectivo que necesita descanso y que los cuiden, porque ellos están siempre cuidando. Hay mucha carga de trabajo, mucha ansiedad y mucho estrés", señala Cayuela, a quien ya le había llamado la atención que un porcentaje bastante alto de los participantes de Remanso son médicos y enfermeros.

Otro dato sorprendente, apunta el gestor, es la cantidad de gente que repite retiro tras retiro. "Tenemos un 30% repetidor, y eso es una barbaridad. Estamos hablando que de cada 20 inscritos hay 6 que repiten. Los hay que han estado incluso en 5 retiros", celebra. Con un coste de entre 400 y 600 euros por persona, lo que incluye alojamiento, comidas y el libro, Cayuela defiende que Remanso no es "un producto de lujo"."Son precios medios, prácticamente cualquier persona puede venir, y eso para mí era esencial, porque la lectura tiene que ser algo democrático", subraya.

Anhelamos, no más contenido, más estímulos ni más tiempo para consumir, sino la oportunidad de bajar el ritmo con un libro y saborearlo de verdad"

Tanya Lynch

— Rest + Read

Leer por el simple placer de hacerlo es lo que defiende también Tanya Lynch, impulsora de los retiros Rest + Read y una de las responsables de que los retiros lectores se hayan convertido en fenómeno al alza en Inglaterra. ¿Su lema? "Sin horarios. Sin presión de productividad. Sin culpa. Solo tú, tus libros y el sonido del mar". "Esto no es un club de lectura. No es un reto de lectura. Es un santuario para mujeres que han olvidado lo que se siente. Leer por placer sin que el mundo exija su atención", defiende Lynch, al frente desde hace casi diez años de una empresa que organiza en la pintoresca bahía de Tresaith, en Gales, retiros "para mujeres que aman los libros pero rara vez se dan tiempo para leerlos".

El precio, de entre 995 y 1.250 libras, garantiza un fin de semana de paseos por la costa, comidas nutritivas y "acogedores rincones de lectura". "Una silenciosa revolución está surgiendo entre los lectores de todo el mundo -asegura Lynch-. Anhelamos, no más contenido, más estímulos ni más tiempo para consumir, sino la oportunidad de bajar el ritmo con un libro y saborearlo de verdad. Y parece que cada vez más personas deseamos un momento para reflexionar, relajarnos, desconectar y sumergirnos en una buena novela".

Retiro de lectura de Bad Bitch Club

Retiro de lectura de Bad Bitch Club / Bad Bitch Club

Clubs de lectura itinerantes

Siguiendo el ejemplo de los escritores, aprovisionados de un generoso parque de residencias literarias y refugios creativos, los lectores también buscan su sitio, ya sea en Punta Umbría, donde la editorial Barrett y Barceló orquestaron el verano pasado todo un fin de semana alrededor de 'Diario de aterrizaje', de Laura Ortiz Gómez; o en una recoleta villa siciliana rodeada de olivares y viñedos, uno de los muchos destinos de Ladies Who Lit, club de lectura itinerante que organiza retiros de cuatro días en Turquía, Australia o Mallorca con unas tarifas de entre 2.700 y 3.900 libras.

Como club de lectura online nació también Bad Bitch Book Club, comunidad fundada en 2018 que organiza una decena de retiros anuales en diferentes regiones de Estados Unidos y un gran campamento anual en Maine, mientras que Reading Retreats impulsa desde 2017 retiros de tres noches en casas rurales de Kent, Suffolk y Derbyshire a razón de 995 libras la estancia y la "prescripción de lectura personalizada". A años luz de peculiaridad se sitúa el neoyorquino Page Break, un retiro que reúne a 15 personas alrededor de un libro, un chef y una cosecha vinícola concreta pero cuyo rasgo distintivo no está en lo literario o gastronómico, sino en que quienes acuden a lugares como Camp Singers, una especie de granja escuela para adultos, lo hacen para leer a voces.

"Leer en voz alta es un pequeño acto de vulnerabilidad que inmediatamente te hace sentir que puedes confiar en los demás", defiende el fundador de otra iniciativa que busca convertir la lectura en tendencia y el tiempo en algo perfectamente cuantificable según los euros invertidos. O tal vez no, porque pagar por leer es, en ocasiones, hacerlo por otra cosa completamente diferente. "Una madre regaló el retiro de Sergio del Molino a sus dos hijos porque estaban cada uno en una punta de España y solo se veían una vez al año. Les regaló el fin de semana para que estuvieran juntos", ilustra Cayuela.

Dos lectoras en un retiro lector de Remanso

Dos lectoras en un retiro lector de Remanso / Remanso

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