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Festival

Torroella viaja al siglo XVII para vivir el caos y el color de un carnaval barroco

El Auditori Espai Ter acoge la representación de la obra "fetiche" de Le Poème Harmonique, en la que circo y música van de la mano para recrear con fidelidad una festividad "que reúne a todos los estratos sociales"

Una imagen del 'Carnaval barroc', de Le Poème Harmonique

Una imagen del 'Carnaval barroc', de Le Poème Harmonique / LPH

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Lluc Perich Pérez

Girona
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El Auditori Espai Ter se transformará este viernes (19 horas) en la Venecia del siglo XVII con motivo del Festival de Torroella, y no al estilo de los habituales recitales de música clásica, sino con todo un 'Carnaval barroc', como el que propone el grupo normando Le Poème Harmonique. Una fiesta de carnaval en la que el pueblo se despierta rodeado de figuras burlescas y vive desde robos, linchamientos y peleas hasta danzas populares o teatro callejero, pasando de los locos del carnaval a la íntima canción de un pescador. Una fabulosa mezcla de música barroca y circo en la que el caos de la fiesta no eclipsa la habilidad de los artistas, ya sean músicos, acróbatas o malabaristas.

"Es uno de nuestros espectáculos fetiche", explica Vincent Dumestre, director musical del proyecto y fundador de Le Poème Harmonique, que durante los últimos tres años ha introducido cambios para renovar la imagen del 'Carnaval barroc' que comenzaron a representar hace ahora 20 años. "Sin duda, es uno de los espectáculos que hacemos con más placer, también porque acompaña buena parte de nuestra existencia y lo hemos representado, como mínimo, más de cien veces", añade Dumestre, quien señala que, eso sí, en Catalunya no se ha visto nunca y en España, solo en Madrid en una ocasión. "La música barroca y el trabajo circense tienen una dinámica muy estudiada en ambos casos, porque, así como la música y la escenografía siguen los estándares de la época, también el circo representa los números que se hacían en el siglo XVII". Este trabajo requirió investigación estética y artística en Venecia y, sobre todo, en Roma, donde durante los diez días previos a la Cuaresma la ciudad enloquecía con el carnaval.

Un referente histórico

Así pues, aunque la acción se sitúe en Venecia, Roma es la principal fuente de inspiración. Un personaje histórico y compositor principal del programa del 'Carnaval barroc' realizó precisamente este viaje: Giovanni Battista Fasolo (1598-1664), quien, cuando componía música seria, utilizaba su propio nombre, mientras que a la hora de componer canciones más ligeras y de carácter popular y carnavalesco empleaba el seudónimo de Maletti, tal como descubrió Dumestre durante la investigación de la que surgió el proyecto. "Es interesante que un mismo compositor escribiera tanto música seria de ópera como música más ligera y, sobre todo, que para esta última decidiera utilizar un seudónimo", afirma el fundador de Le Poème Harmonique. Estas canciones, además, podrían escucharse en los carnavales italianos del siglo XVII, asegura.

Un momento del espectáculo 'Carnaval barroc'

Un momento del espectáculo 'Carnaval barroc' / Le Poème Harmonique

También se escuchan en el espectáculo, donde la euforia colectiva se recrea de forma onírica inspirándose en relatos de viajeros y crónicas locales, a partir de una serie de escenas que recrean situaciones probablemente reales. "Están los acróbatas, los juglares... Al final, era una festividad que no era exclusiva de la aristocracia y las élites. Lo apasionante del carnaval es que es un periodo que reúne a todos los estratos sociales, así que intentamos reproducir todos los aspectos de esta fiesta", asegura Dumestre.

Ni Monteverdi se salva

Musicalmente, eso hace que el viaje incluya tanto piezas más sacras como cantos festivos y burlescos al estilo del 'Lamento de la nariz', que, sin alterar la partitura del 'Lamento de la ninfa' de Claudio Monteverdi, transforma la letra para burlarse de una nariz prominente. "Estos pastiches eran muy habituales en la época", señala el francés. Igualmente, aparecen personajes como el Rey Carnaval o Madame Gola, y procesiones que, aunque tienen orígenes sagrados, acabaron convirtiéndose en una parodia de sí mismas.

El circo, que en aquella época aún "no existía, pero estaba gestándose", tal como dice Dumestre, es en la obra un elemento fundamental. Aunque eso tampoco es anacrónico, "porque sí había acróbatas y juglares haciendo espectáculos durante el carnaval". En cualquier caso, el 'Carnaval barroc' también deja espacio para la nostalgia y toda la emoción de una pieza como el 'Lamento de madama Lucia' (Fasolo), pero mantiene la alegría y la locura del carnaval como su elemento principal.

La escenografía, sumamente cuidada, desempeña un papel fundamental a la hora de crear una atmósfera que, este viernes, actuará como una máquina del tiempo para convertir un festival de música clásica en Torroella en una fiesta barroca al estilo de la Italia del siglo XVII.

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