Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Clásicos que cumplen 50 años

El cine de 1976 (4): 'Todos los hombres del presidente', Garganta Profunda y el Watergate

Protagonizada por dos de las estrellas de aquel momento, Robert Redford y Dustin Hoffman, 'Todos los hombres del presidente' late hoy tanto como entonces, con la corrupción de los partidos políticos tan presente

Dustin Hoffman y Robert Redford, en una imagen de 'Todos los hombres del presidente'

Dustin Hoffman y Robert Redford, en una imagen de 'Todos los hombres del presidente' / Archivo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Quim Casas

Quim Casas

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

William Goldman, que en el guion de 'Dos hombres y un destino' unió a Robert Redford y Paul Newman, repitió con el primero, juntándolo ahora con Dustin Hoffman, en 'Todos los hombres del presidente'. A Goldman se le deben los textos de 'Harper, investigador privado', redefinición con Newman del cine negro en 1966, 'Misery' o un filme que no pierde fuelle entre el público joven por muchas generaciones que pasen, 'La princesa prometida'.

Hoffman representaba a mediados de los 70 al 'star system' masculino del Nuevo Hollywood en una faceta menos 'cool' que la de Warren Beatty, Steve McQueen o el mismo Redford. De hecho, él modeló igual de bien que sus compañeros de generación el cambio que se produjo a finales de los 60 en cuanto a nuevos temas y nuevas formas de contarlos, con personajes más a ras de tierra en los que podían reconocerse los jóvenes que volvían a asistir a las salas de cine en busca de aquello que el viejo Hollywood había decidido no mostrar.

'Buddy movie' con periodistas

En 'El graduado' (1967), Hoffman interpretó a un joven seducido por la madre de su prometida, mientras que en 'Cowboy de medianoche' (1970) fue un timador tuberculoso. El aspecto más proletario y judío de Hoffman mezclaba bien con el aire glamuroso y anglosajón de Redford. Más allá de que se parecieran mucho o poco a los personajes reales que interpretaron en 'Todos los hombres del presidente', formaron una pareja modélica para una 'buddy movie' con periodistas en vez de agentes de policía. Y con la corrupción política como eje central del relato: el 'caso Watergate'.

Goldman los conocía bien a ambos. En el mismo 1976, además, escribió 'Marathon man', con Dustin Hoffman cazando nazis. Su guion de 'Todos los hombres del presidente' es preciso, quirúrgico, un auténtico modelo a seguir para futuras películas sobre conspiraciones políticas y 'conspiranoias' varias. El filme creó escuela. Y si Goldman, Redford y Hoffman son importantísimos en la configuración de la película y en la base de su efectividad y éxito, así como el director de fotografía Gordon Willis, responsable de una luz metálica que muestra de manera muy realista las dependencias de un gran rotativo como el 'Washington Post', conviene no olvidar quién se puso tras las cámaras.

Especialista en intrigas políticas

Alan J. Pakula había dirigido en 1974 'El último testigo', una producción de Warren Beatty centrada en un periodista que descubre el complot político que hay detrás del asesinato de un candidato al Senado. Pasar de este filme a 'Todos los hombres del presidente' fue de lo más sencillo para Pakula: aunque el anterior tiene entidad por sí mismo, puede verse como un ensayo previo por parte de un cineasta que en posteriores películas como 'El informe Pelícano' incidiría en relatos de conspiración. Este arquitecto de intrigas políticas falleció en 1998, a los 70 años, de forma abrupta: un automóvil chocó con un tubo metálico de dos metros de largo y lo lanzó contra el coche que conducía Pakula, golpeándole de forma violenta en la cabeza y causándole la muerte en el acto (en su momento llegaron a circular rumores de que el tubo le había cercenado la cabeza).

Póster de 'Todos los hombres del presidente'

Póster de 'Todos los hombres del presidente' / EPC

Goldman adaptó el libro de no ficción escrito por Bob Woodward (Redford) y Carl Bernstein (Hoffman) en torno a sus investigaciones sobre el 'escándalo Watergate'. El proceso fue largo, laborioso y arriesgado. Empezó en 1972 con el que parecía ser un simple caso de allanamiento del cuartel general del Partido Demócrata en el edificio Watergate de Washington. Poco a poco, secuencia a secuencia, los dos periodistas del 'Washington Post' encuentran rastros, aun difusos, y finalmente pruebas definitivas que llevan hasta el seno del Partido Republicano, desde donde había salido la orden de robar documentos e instalar dispositivos de escucha en la sede del partido rival. El encubrimiento por parte de la Casa Blanca precipitó la dimisión de Richard Nixon.

El presidente dimitió el 9 de agosto de 1974. Cuatro meses antes se había estrenado 'La conversación' de Francis Ford Coppola, que ya hablaba sesgadamente del tema a partir de las pesquisas de un detective experto en vigilancia que descubre en sus grabaciones un complot político. Dos años después, 'Todos los hombres del presidente' exponía el caso en toda su dimensión. Jason Robards, Ned Beatty, Jack Warden y Martin Balsam formaron el colchón de 'secundarios', pero del espléndido reparto destaca Hal Holbrock, visto en penumbra en el papel de Garganta Profunda, seudónimo tomado de la conocida película porno de 1972 que utilizó el director adjunto del FBI, W. Mark Felt, para filtrar información secreta a Bernstein y Woodward. Cuando se hizo el filme, el papel de Felt era una especulación. Lo admitió en 2005, tres años antes de su muerte.

Suscríbete para seguir leyendo