Ocio sin pantallas
Deberes por placer y pasatiempos criminales: los adultos siguen enganchados a los cuadernos de verano
El 'Cuaderno Blackie Books', pionero a la hora de convertir en ocio adulto los cuadernillos escolares de verano, celebra su 15º aniversario en pleno 'boom' estival de libros de pasatiempos, enigmas y problemas de lógica para adultos
'Murdoku', la mezcla de sudoku y Cluedo que arrasa con más de 140.000 ejemplares vendidos

Cuadernos de pasatiempos y actividades para adultos expuestos en la librería Ona / Belén González

Los catalanes, ya lo dijo el poeta, hacen cosas, lo que aquí y ahora, en la cresta de la millonésima ola de calor y en pleno mes de agosto, se traduce en hacer deberes. Como suena. Con lápiz, goma de borrar y lo más importante, sin un amenazante suspenso bamboleándose en el horizonte. La libertad condicional de la infancia, convertida en pasatiempo maduro de la hora del vermut. Deberes por gusto. Ejercicios porque sí. Vacaciones Santillana, sí, pero con más risas que lloros y notables dosis de voluntad propia. "Yo no lo entiendo, pero hay gente a la que le gustan los retos", ironiza Daniel López Valle, ideólogo junto al ilustrador Cristóbal Fortúnez del 'Cuaderno Blackie Books' y culpable más o menos directo de que miles de adultos se hayan empeñado en dedicar parte del reposo estival a algo que probablemente aborrecían cuando eran críos.
Ahora mismo, de hecho, es probable que alguien, en una playa remota o en el chiringuito de la vuelta de la esquina, esté intentando resolver ese laberinto de helado casi derretido que descorcha el cuaderno del 15 aniversario o invocando a Josep Pla para que le chive cuál de sus frases abre su versión catalana. A partir de ahí, barra libre de sopas de letras, crucigramas, ejercicios de lógica y tests de lo más variopinto. En una página, Cervantes y Sylvia Plath. En la siguiente, Bad Bunny, Rosalía o quién sabe si 'La Odisea' de Christopher Nolan. Una mezcla de "lo sublime y lo petardo", como le dijeron los maquetadores que dieron forma al primer cuaderno, que se ha acabado convirtiendo en santo y seña del asunto.

Detalle de la edición de 2026 del 'Quadern: passatemps per a adults', de la editorial barcelonesa Blackie Books / Bárbara Favant
"Como decía Chesterton, lo contrario de lo divertido es lo aburrido, no lo serio, y nosotros hemos querido hacer algo que fuese divertido y serio al mismo tiempo", defendía López Valle en 2012, cuando Blackie Books se inventó un nicho de mercado y lanzó un curioso artefacto en el que Chiquito de la Calzada chapurreaba urdu, la cara (oculta) de Jordi González escondía mensajes encriptados y las tramas de corrupción se resolvían a golpe de crucigrama.
"Nos gusta pensar que el cuaderno refleja un poco cuál es el estado del mundo y cuáles son sus referentes en cada momento", asegura el escritor y enigmista ahora que aquella feliz ocurrencia llega a su decimoquinta entrega con cerca de 500.000 ejemplares vendidos y una completa gama de variaciones dedicadas a los niños, los adultos 'premium', el Mundial y el invierno. "Tenemos la suerte de saber que al otro lado hay gente y nos hemos ido guiando por lo que nos pedían", reconoce López Valle, entretenido estos días en dar forma, con la que está cayendo, al séptimo 'Cuaderno de invierno'.
Entretenimiento sin pantallas
Esa lógica de la oferta y la demanda es también, se supone, lo que explica que alrededor de la criatura de López Valle y Fortúnez hayan emergido todo tipo de cuadernos de pasatiempos y libros para jugar y tomarse un respiro de 'reels' y algoritmos. Un nostálgico elogio del entretenimiento sin pantallas que no es nuevo -en los últimos años ya se habían publicado cuadernos temáticos con el sello Lonely Planet o El Mundo Today- pero que ha incrementado considerablemente su presencia en kioscos y librerías con la aparición, este mismo verano, de nuevos títulos como 'Quadern de llengua i cultura' (Columna), 'Quadern de passatemps històrics' (Columna), 'Quadern d'estiu: per fer vacances de les vacances' (Rosa dels Vents), 'Cuaderno. Trivia de verano' (Península) y nuevas entregas de 'Passatemps irreverents per a catalanoaddictes' (Fanbooks) o de la edición catalana del cuaderno que Blackie Books publica desde hace tres años.

Cuadernos de pasatiempos y actividades para adultos expuestos en Casa del Libro / Belén González
A su alrededor, por si fuera poco, el 'boom' de libros de lógica y acertijos como 'Murdoku', 'Murdle' y 'Bordergrams', pasatiempos para resolver asesinatos que, además de impulsar todo tipo de réplicas locales y volúmenes de título tan pintoresco como 'Operaciones secretas para resolver mientras haces caca', llevan varias semanas gobernando con brazo de hierro las listas de ventas. ¿Exagerado? Para nada. En el último mes no ha habido libro de no ficción en castellano o en catalán capaz de hacerle sombra a 'Murdoku: 80 acertijos de lógica y asesinatos', de Manuel Garand (Temas de Hoy).
Es más: según datos de Libridata, solo 3 de los 10 libros de no ficción más vendidos durante la última semana de julio no estaban relacionados con la lógica, los sudokus criminales y los cuadernos de actividades veraniegas. Lo mismo en catalán que en castellano, donde el podio se lo reparten Manuel Garand y el 'Cuaderno Blackie Books'. En la librería Ona los despachaban esta semana a buen ritmo y en algunos comercios de barrio ya era prácticamente imposible encontrarlos. En uno de ellos, la librera invita a llevarse una copia de 'Passatemps irreverents per a catalanoaddictes'. "El otro día lo estuvimos mirando con un cliente y es el más parecido", apunta.
El halago de la competencia
"Cuando uno pasa por delante de la librería es inevitable darse cuenta, y a ratos nos supera un poco, porque casi todos estos productos digamos que sospechosamente similares vienen de la mano de grandes grupos", reconoce López Valle, ilustre exconcursante de 'Saber y ganar' y sabio a jornada completa responsable de títulos como 'HEX (Historias Extraordinarias)'. "Lo que pasa es que cuando ya tienen el mismo nombre, la misma estructura, la misma paginación, el mismo tamaño, los mismos contenidos… Nosotros no hemos inventado el color azul, pero a veces nos hemos encontrado con que un ejercicio estaba copiado tal cual. No se ha tomado la molestia ni de cambiar un par de ejemplos para que no se noten. Me imagino que, a pesar de todo, tiene su parte de halago", añade, resignado.

Blackie Books celebra el 15 aniversario de su cuaderno con un maxicrucigrama / BLACKIE BOOKS
Explica el canadiense Manuel Garand que uno de los secretos de su 'Murdoku' está en conseguir que el lector-jugador se quede totalmente absorto y el resto del mundo deje de existir, y algo parecido buscan todos esos cuadernos de actividades que, ya sea desde la originalidad o la inspiración, apuestan por desembotar cerebros, desoxidar la mente y "reforestar el cerebro, lejos de las pantallas". Como muestra, el maxicrucigrama que López Valle ha ideado de manera totalmente artesanal -esto es, a mano y con un diccionario al lado- para celebrar el 15 aniversario de su cuaderno.
"Ahora, con el auge de la inteligencia artificial, se nota todavía más que al otro lado hay seres humanos y que lo que estás haciendo y lo que tienes entre manos cuando lo compras es algo muy humano. Hay gente con cara y ojos y cerebro que está compartiendo contigo cosas que le gustan porque cree que es importante compartir o descubrir o divulgar lo que sea", defiende.
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