Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Canarias alcanza el estatus de polo mundial de la animación

El Archipiélago ya tiene su modelo de éxito para fomentar la llegada de nuevas actividades y diversificar su economía

'Garfield', uno de los llegados recientemente.

'Garfield', uno de los llegados recientemente. / LP / DLP

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Julio Gutiérrez

Julio Gutiérrez

Las Palmas de Gran Canaria
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La pasada semana se hizo pública la llegada del estudio francés de animación STIM a las Islas. Es la última incorporación de un desembarco que se acelera en los últimos meses y que está convirtiendo a la animación en el sector emergente que con mayor firmeza se ha consolidado en el Archipiélago durante los últimos años. El reto ahora es «no morir de éxito», apunta el presidente del Clúster Audiovisual de Canarias, Rubén Zarauza, y el camino más seguro para afrontarlo es «poner el foco en la formación».

Los éxitos son variados por diversos rincones de la actividad económica, pero en la carrera por conseguir un grado de diversificación relevante de la economía canaria, por el momento la animación lleva la delantera. Cada vez son más los estudios que deciden asentarse y echar raíces en las Islas. Además, los nuevos que llegan superan en muchos casos la relevancia de los que lo hicieron con anterioridad, con el añadido de que han decidido dar el paso en momentos en los que el modelo de negocio mantiene una constante búsqueda del mejor rendimiento.

Cambio de modelo

«Hace unos años abundaban los estudios en número, peleando por ofrecer el contenido, como dicen los mexicanos, más chingón», apunta Zarauza. Hoy, en cambio, las operaciones de concentración son imparables. Si antes la exclusividad –vender una serie solo a Netflix, por ejemplo– era indiscutible, hoy los contenidos pueden encontrarse en diferentes canales de manera simultánea. Se ha dado a este negocio la vuelta como a un calcetín y nada hace pensar que la fórmula presente se convierta en única durante mucho tiempo.

En un contexto como este, solo contar con pilares sólidos garantiza a una industria digerir tanto giro de guion. ¿Por qué esta apuesta inversora? ¿Y por qué crece la confianza que los operadores depositan en el Archipiélago? La respuesta corta pasa por aludir a la zona de baja tributación (Zona Especial Canaria, ZEC) que establece el Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias. Pagar menos impuestos es algo que puede apetecer al director financiero de cualquier empresa, pero no basta.

Éxito de los pioneros

De hecho, «EEUU tiene incentivos, y también Irlanda», explica el presidente del clúster. Los ecosistemas no crecen por un solo factor, pero hay uno esencial que no puede obviarse: el abundante éxito cosechado por los pioneros, por aquellos que fueron los primeros en girar el cuello hacia este rincón del Atlántico por entenderlo como ideal para impulsar su actividad creativa. «En Canarias hemos demostrado estar al nivel de cualquiera», afirma Zarauza.

Esa capacidad de respuesta a la que alude se traduce en saber operar al margen del «tiempo que se da al recurso», continúa el también CEO de Amuse Studios. Si para la confección de un frame -unidad mínima de una imagen con movimiento- se conceden dos horas, el resultado final será más barato y tendrá menor calidad que si son siete. Estar preparado para navegar con éxito por cualquiera de esos escenarios genera confianza.

Cadena de resultados

STIM es el último eslabón de una cadena jalonada de éxitos en los que la casualidad tienen un rol muy secundario. O más exactamente, tuvo un rol protagonista en el primerísimo tiempo para ceder luego su lugar a las estrategias puestas en marcha para abonar el crecimiento del sector.

Primero la serendipia. Hace unos diez años, los mexicanos de Ánima Estudios (El chavo animado, entre otras creaciones) –hoy en plena crisis– buscaban dónde instalarse y, de manera casual, tuvieron conocimiento del incentivo fiscal canario.

Más seguridad jurídica

Tras un periodo de estudio de sus posibilidades, aparcaron las otras que barajaban, Canadá y Puerto Rico, y decidieron venir a las Islas. «Contra lo que en muchas ocasiones se menciona como un problema nuestro, lo que terminó de decidirles fue la mayor seguridad jurídica que podían obtener aquí», sostiene el presidente de la ZEC, Pablo Hernández.

Llegaban cuando prácticamente todo estaba por hacer. «Que yo tenga detectado, existía un estudio de animación, La Casa Animada (Cleo), en Tegueste» (Tenerife), continúa Hernández. Nació así Ánima Kitchent, permitiendo a las Islas dar el primer gran salto y presentar sus credenciales como lugar capaz de ofrecer mucho más que el alojamiento, el catering y los vehículos de alquiler. Una atención que, por otra parte, sirvió para que un amplio ramillete de rodajes internacionales se decantaran por los parajes isleños.

Nuevas llegadas

No pasó mucho tiempo para recibir a 3Doubles Producciones (Flamingo Flamenco), en otra batalla ganada por Canarias, en este caso, frente al País Vasco y Madrid, que aparecían como los destinos prioritarios en un inicio. Por aquel tiempo, todas las productoras aparecían en las Islas «con unos pocos trabajadores» de plena confianza, explica Pablo Hernández.

Con el paso de los años, las plantillas han ido tomando color canario. Los entre diez y quince trabajadores con los que podían arrancar los proyectos pasaron a crecer exponencialmente hasta «unos 2.000», según datos de la ZEC, que actualmente operan en el sector.

La formación, clave

De ahí la importancia que Rubén Zarauza otorga a la formación como garantía de una larga vida para la animación en el Archipiélago. El volumen de puestos de trabajo «se ha multiplicado por dos o por tres en muy poco tiempo», continúa el presidente del Clúster Audiovisual de Canarias, y el motor continúa acelerando. «La mitad de mi plantilla [Amuse] la integran trabajadores nacidos aquí» y entre ellos se cuentan quienes «ya dirigen equipos».

Esa es otra característica de un «oficio de artesanos», como lo define Zarauza. Se crece con rapidez y los «salarios están muy por encima del mínimo». Otra de las razones por las que Canarias debe buscar el despegue de industrias como esta es precisamente la de la retribución a la mano de obra.

Mejores salarios

La dependencia excesiva de un sector como el hotelero conlleva la existencia de muchos puestos de trabajo pero de escaso valor añadido, lo que conduce a que el salario medio de la comunidad autónoma se encuentre siempre entre los más bajos de España. Sacar a la población de ese vagón de cola pasa, entre otras cuestiones, por la generación de oportunidades que requieran un elevado grado de especialización por parte de los trabajadores.

Los cerca de dos millares de empleados que hoy tiene este sector se han alcanzado «en solo ocho años y ahora, en un corto tiempo tenemos que poder duplicar esas cifras», anuncia Pablo Hernández. ¿Es posible lograrlo? El presidente de la ZEC opina que sí, «pero hay que dar un empujón». Es decir, la conjunción de esfuerzos de la propia ZEC, junto al Gobierno de Canarias, el ICEX, Proexca y los cabildos han convertido al Archipiélago en «el Hollywood europeo de la animación», en definición de Hernández.

Incrementar la oferta

Ahora toca mantener el ritmo de atracción y, además, subirse las mangas aún un poco más para que la educación cubra las necesidades de la producción. Los centros de Formación Profesional Felo Monzón (Gran Canaria) y César Manrique (Tenerife) ofertan currículos que se ciñen a este ámbito.

La Escuela de Artes de Gran Canaria y la Escuela de Arte y Superior de Diseño Fernando Estévez de Tenerife cuentan con programas formativos de animación, ilustración y diseño. «Debemos tener en cuenta que de estas chicas y chicos que llegan a nuestras empresas, unos cinco o seis decidirán con el paso de los años montar sus propios estudios», apunta Rubén Zarauza; «así me pasó a mí», añade.

Sin prisa

El fuego lento al que se ha venido cocinando esta eclosión atrajo también a Mondo TV en 2016. Hoy se llama Hi Animation tras adquirirla el grupo español Squirrel. Los procesos de compraventa y concentración del capital son otra prueba del buen funcionamiento de la maquinaria.

Tras Mondo apareció la francesa Atlantis Animation (Tara Duncan, Messi y los gigantes), dedicada a la producción publicitaria de máxima calidad y, además, proveedora de Disney+. Empezaban a desembarcar nombres reconocidos internacionalmente.

Calidad de vida

La pandemia también jugó a favor de la eclosión. El periodo de confinamiento y posteriores restricciones de movimientos dotó de un mayor sentido a la calidad de vida. El estudio francés Fortiche, que firma Arcane, la serie de animación más vista de Netflix, padeció una pérdida de profesionales que le llevó a buscar lugares en los que continuar con su trabajo con garantía de permanencia. De nuevo el Archipiélago fue el lugar elegido.

El goteo ha sido constante desde entonces. Gigglebug (Gigglebug and Friends), Surfing Giant Studios (Hey A.J.!), la oscarizada DNEG (Interstellar) o el mencionado STIM (Garfield, Coyote vs. Acme) han venido a engrandecer un panorama que comenzaron a construir otros como Tomavision (Tulipop). La animación vuela y muestra el camino que otras actividades como los videojuegos o el software pueden recorrer en breve.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: La Provincia - Diario de Las Palmas