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Estreno de cine

'Mother Mary', o cómo convertir a Anne Hathaway en Taylor Swift: "Quise que su presencia fuera lo más icónica posible"

La nueva película de David Lowery muestra a una estrella del pop atrapada en una encrucijada espiritual y creativa que busca reinventarse como artista

Crítica de 'Mother Mary': Una fantasía con música, espiritismo y alta costura, tan excesiva como subyugante, tan sobrecargada como íntima

Anne Hathaway, en la película 'Mother Mary', de David Lowery.

Anne Hathaway, en la película 'Mother Mary', de David Lowery.

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Nando Salvà

Nando Salvà

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Cualquiera que aspire a convertirse en diva del pop debe cumplir varios requisitos ineludibles: tiene que poseer talento y carisma para desenvolverse no solo en el ámbito de las canciones sino también en los de la moda y la interpretación corporal, necesita envolverse de una imaginería única y cautivadora y, por supuesto, debe resultar a la vez totémica y vulnerable, y tan devota de sus fans como inalcanzable para ellos. En otras palabras, debe ser como la actriz Anne Hathaway se muestra en las escenas musicales de la nueva película que ahora estrena en España, ‘Mother Mary’.

"Quise que su presencia en esas secuencias fuera lo más icónica posible", dice de ella el director de la película, David Lowery. "Quería que irradiara una energía capaz de generar en el público una fascinación extrema, el tipo de experiencia religiosa que sienten las 100.000 personas que asisten a un concierto de Taylor Swift". Esa presencia es el eje alrededor del que orbita una película enormemente extraña y ambiciosa, al mismo tiempo una obra de cámara sobre una amistad rota, un espectáculo deslumbrante, un relato sobrenatural y una metáfora sobre el proceso creativo.

Un fotograma de 'Mother Mary'.

Un fotograma de 'Mother Mary'. / EPC

El personaje que Hathaway encarna en ‘Mother Mary’ es una estrella del pop -en la que se detecta la influencia de Swift pero también las de Beyoncé y Lady Gaga- atrapada en una encrucijada espiritual y creativa. Tras sobrevivir a un grave accidente durante su última gira de conciertos, la cantante aparece en la puerta de la casa de la diseñadora que fue su mejor amiga y colaboradora para suplicarle que le confeccione un vestido que inspire su reinvención artística en el que será su gran regreso a los escenarios.

El tenso reencuentro reabre viejas heridas causadas por su ruptura profesional que, llegado el momento, adoptan una forma extraterrenal: un inexplicable fantasma compuesto de tela roja. "En mi opinión, una relación creativa es tan íntima como cualquier matrimonio", explica el director sobre el vínculo que ambos personajes comparten. "Es tan apasionada como una gran historia de amor y está igual de llena de tensiones y conflictos. De esa relación nace un hijo que es la obra de arte y, en última instancia, ese complejo proceso es el asunto de la película".

La actriz Anne Hathaway, en la Alfombra Roja de los Oscar 2026, el 16 de marzo pasado.

La actriz Anne Hathaway, en la Alfombra Roja de los Oscar 2026, el 16 de marzo pasado. / RYAN SUN / EFE

Inspiración en colaboraciones reales

A la hora de perfilar esa relación simbiótica, Lowery se inspiró en colaboraciones entre diseñadores de moda y cantantes de las dos últimas décadas "como la de Jean Paul Gaultier con Madonna o, sobre todo, la de Alexander McQueen con Lady Gaga"; el diseño de las impresionantes piezas de vestuario que aparecen en la película corrió a cargo de Bina Daigeler e Iris van Herpen. "Vestir a alguien es un acto muy íntimo", añade el director. "Cuando un artista está definido en parte por su estética, la conexión que mantiene con la persona encargada de crear esa estética tiene que ser increíblemente estrecha, porque buena parte de su identidad acaba definiéndose por esa creación".

El director David Lowery y la directora de vestuario Bina Deigeier, durante la presentación el 27 de julio de la película ´Mother Mary´ dentro el festival de cine Atlàntida Mallorca Film Fest que se celebra en Palma.

El director David Lowery y la directora de vestuario Bina Deigeier, durante la presentación el 27 de julio de la película ´Mother Mary´ dentro el festival de cine Atlàntida Mallorca Film Fest que se celebra en Palma. / MIQUEL A. BORRÀS / EFE

A lo largo de la última década, Lowery ha alternado dos tipos de cine: por un lado, obras de autor audaces y transgresoras como ‘A Ghost Story’ (2017), la melancólica historia de un espectro contada por él mismo, y la hipnótica medieval ‘El caballero verde’ (2021); por otro, películas familiares sorprendentemente complejas y emotivas como ‘Peter y el dragón’ (2016) y ‘Peter Pan & Wendy’ (2023). En cierto modo, esa dualidad acabó inspirando el guion de ‘Mother Mary’ en 2019, cuando el director estaba rodando ‘El caballero verde’ y, simultáneamente, trabajando en el guion de ‘Peter Pan & Wendy’.

"Sentía dudas sobre mi propia trayectoria como persona y como artista", confiesa. "No estaba seguro de si estaba dedicando mis habilidades y mi energía a aquello que realmente las merecía. Era una sensación que me provocaba auténtico pánico, y mi manera de afrontarlo fue empezar a escribir un diálogo entre dos versiones distintas de mí mismo".

Michaela Coel y Anne Hathaway, en la película 'Mother Mary', de David Lowery.

Michaela Coel y Anne Hathaway, en la película 'Mother Mary', de David Lowery. / EPC

De lo triste a lo bello

No tuvo que pensarlo dos veces antes de convertir a una de las versiones en una estrella del pop. "Hacía tiempo que quería hacer una película sobre una, por varios motivos", explica. “El primero es que esas cantantes tienen una habilidad única para tomar algo triste y convertirlo en algo bello, usar experiencias personales muy dolorosas para componer canciones que provocan la necesidad de bailar a quien las escucha. Además, creo que el estrellato en el pop es una de las formas más grandiosas de celebridad, y eso explica que, por otra parte, muchas de esas cantantes acaben tocando fondo y autodestruyéndose. La presión psicológica que conlleva ocupar una posición así, y significar tanto para tantísima gente, está llena de carga dramática”.

Hathaway, asegura el director, dedicó años a construir a la estrella que da título a ‘Mother Mary’. "Su manera de moverse, su puesta en escena, su voz, su personalidad... Algunos días entrenaba hasta ocho horas para construir un vocabulario propio". La actriz ya había cantado antes frente a la cámara —gracias a ello, de hecho, ganó un Óscar por ‘Los miserables’ (2012)—, pero nunca la colección de himnos electropop y baladas grandilocuentes que Charli XCX, FKA Twigs y Jack Antonoff compusieron para la ocasión. "El valor de su aportación es incalculable", afirma Lowery. "En una ocasión Charli me mandó unas letras, y yo le sugerí unas correcciones. Me contestó: ‘Vale, lo podemos hacer como tú dices, pero deja que te explique por qué no va a funcionar’, y entonces me resumió con precisión cómo se construye una canción pop. Entonces volví a comprobar qué osada es a veces la ignorancia".

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