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Festival de verano de Barcelona

Wagner Moura, el actor brasileño nominado al Oscar, llega al Grec con una reinterpretación de la obra clásica ‘Un enemigo del pueblo’: "La verdad como la conocemos se acabó"

El espectáculo, que convierte al público en jurado, podrá verse este jueves y viernes en el Teatre Lliure de Montjuïc

El actor brasileño Wagner Moura, este miércoles antes de la presentación en La Virreina de 'Um Julgamento', de la directora Christiane Jatahy.

El actor brasileño Wagner Moura, este miércoles antes de la presentación en La Virreina de 'Um Julgamento', de la directora Christiane Jatahy. / MANU MITRU

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Laura Nuel

Barcelona
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El Grec 2026 presenta este jueves y viernes la obra ‘Um Julgamento’, que podrá verse en el Teatre Lliure de Montjuïc, dirigida por Christiane Jatahy y protagonizada por Wagner Moura, el actor brasileño nominado al Oscar por 'El agente secreto' (también el Pablo Escobar de 'Narcos' en Netflix), junto a Julia Bernat y Danilo Grangheia. El espectáculo se construye a partir de la obra ‘Un enemigo del pueblo’ de Henrik Ibsen, que trata sobre cómo el médico Thomas Stockmann descubre que las aguas del balneario de la ciudad están contaminadas y suponen un peligro para la salud. Cuando intenta alertar a los habitantes, se encuentra con el rechazo de la comunidad y acaba siendo expulsado.

Cogiendo esta premisa como base, la dramaturga brasileña Christiane Jatahy propone seguir al personaje de Stockmann dos años más tarde de los sucesos, cuando decide regresar a la ciudad para reclamar un juicio ('Un Julgamento' es 'Un juicio' en castellano) neutro que le permita tener una segunda oportunidad para demostrar los motivos de sus acciones. El actor que interpreta a Thomas Stockmann es el mencionado Wagner Moura, quien acarició en la pasada edición de los Oscar el premio a mejor actor principal por su papel en ‘El agente secreto’. En esta deconstrucción del clásico, el intérprete ha explicado que su personaje es considerado el enemigo del pueblo, pero busca “otra oportunidad para interaccionar con las personas que no tienen intereses económicos con el futuro del balneario, lo que plantea un debate más ético y moral”.

Presentación de 'Um Julgamento', de la directora Christiane Jatahy, que posa con los actores Wagner Moura, Julia Bernat y Danilo Grangheia, y la directora del Grec, Letícia Martín, este miércoles.

Presentación de 'Um Julgamento', de la directora Christiane Jatahy, que posa con los actores Wagner Moura, Julia Bernat y Danilo Grangheia, y la directora del Grec, Letícia Martín, este miércoles. / MANU MITRU

La obra busca poner sobre la mesa debates que aparecen en el texto original, pero desde la visión de la sociedad contemporánea para reflexionar sobre cuestiones como la verdad, la relación entre la moral y los intereses económicos, las consecuencias del juicio público o los mecanismos que utiliza el fascismo para destruir la democracia. Moura ha señalado que los tiempos han cambiado, y con ellos lo que se tenía entendido por verdad: “La verdad como la conocemos se acabó, y con el desarrollo de la tecnología vivimos en burbujas de información. ¿Cómo vamos a relacionarnos si no estamos mirando la misma cosa?”.

El público, protagonista del juicio

El elemento diferenciador de ‘Um Julgamento’ es la participación de la audiencia. En cada espectáculo se escogen al azar a once personas que se han inscrito previamente a la función para formar parte del jurado. Los seleccionados hacen preguntas durante la obra y, al final, son ellos quien deciden, mediante una votación secreta, si Thomas Stockmann es un enemigo del pueblo o no. “Me hacen preguntas y las contesto, es algo totalmente improvisado. Los que suben al escenario están muy enfocados en la tarea de jurado y es interesante porque, generalmente, las respuestas las encuentro en la obra de Ibsen”, ha detallado Moura.

La implicación directa del público difumina la línea entre la improvisación y la interpretación. Para Jatahy, este carácter participante de los espectadores resulta esencial porque se sienten identificados con las circunstancias actuales: “Las personas se sienten dentro de un ágora porque esos once representan al colectivo del público y es como si fuera un ágora política donde las personas tienen derecho democrático a expresarse, lo que dice mucho sobre la sensación de hoy en día de que todo se está desbordando”.

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