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Crónica

Pons se despide del Liceu con un Mahler brillante

Josep Pons ya es director musical honorario del Liceu y desde hace un año dirige la Filarmónica de la Radio Alemana. En septiembre, el británico Jonathan Nott coge el testigo liceísta, un maestro con nula relación con el coliseo.

Pons se despide del Liceu con un Mahler brillante

Pons se despide del Liceu con un Mahler brillante / Toni Bofill

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Pablo Meléndez-Haddad

Pablo Meléndez-Haddad

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Cuando en septiembre de 2012 el Liceu presentó como director titular a Josep Pons, las cosas no le iban bien al Gran Teatre, con despidos en la orquesta y en pleno período de recortes. Pons desembarcaba tras nueve años al frente de la Orquesta y Coro Nacionales de España con una maleta llena de ideas y con una hoja de ruta que implicaba “la creación de una propuesta conceptualmente nueva”, según el músico catalán. Un itinerario que, 14 años más tarde, se ve cumplido en su práctica totalidad.

Pons se despide del Liceu con un Mahler brillante

Pons se despide del Liceu con un Mahler brillante / Toni Bofill

Con una experiencia demostrada como ‘constructor’ de orquestas tras su paso por la del Teatre Lliure, la de Granada y la OCNE, Pons exigió que el Liceu le aprobara su proyecto como condición para aceptar el puesto. Firmó el contrato en 2010 y asumió el cargo dos años más tarde. Desde entonces se sucederían trabajo intenso, prórrogas y éxitos cosechados como frutos después de sembrar, y eso que le esperaban, entre otros retos, cubrir más de 30 plazas vacantes en la Simfònica liceísta, un tercio del total, además de “la revisión de modelos de conducta, protocolos de actuación, actitud, etc.”, siempre teniendo como objetivo alcanzar la máxima calidad. “Este proyecto es necesario e indispensable si queremos ser una entidad musical de primer nivel”, afirmaba entonces, creando un Departamento Musical que incluyera orquesta, coro, maestros asistentes y el archivo musical, además de definir un nuevo convenio laboral que regulara los colectivos y que posibilitara el crecimiento para una mayor actividad y difusión. Y no solo en ópera, ya que consideraba imprescindible programar ciclos camerísticos y sinfónicos. De hecho, su despedida definitiva del Gran Teatre, el viernes y entre ovaciones, se enmarcó no en la temporada lírica, sino en la sinfónica, en su ‘Universo Mahler’, nada menos que con la acromegálica ‘Octava Sinfonía, de los Mil’, del compositor bohemio.

Pons se despide del Liceu con un Mahler brillante

Pons se despide del Liceu con un Mahler brillante / Toni Bofill

Después de unas palabras de Salvador Alemany a modo de despedida, de imponerle el pin de oro de la casa y de proyectar un vídeo, Pons subió al podio y nuevamente convenció y emocionó, esta vez con este friso mahleriano inabarcable. El maestro hizo vibrar al público con una lectura llena de claroscuros, a lo que contestó con soltura una Simfònica liceísta motivada, que deja en óptimo estado y con 94 plazas fijas. Se unió el amplio reparto reclutado, con los solistas Elisabeth Teige, Jacquelyn Wagner, Elena Villalón, Beth Taylor, Mijoko Fujimura, Michael Spyres, Nicholas Brownlee y Albert Dohmen, al Coro Nacional de España, la Polifónica de Puig-reig, el Cor Vivaldi - Pequeños Cantores de Cataluña y, cómo no, la Orquesta y Coro del Liceu. Un auténtico broche de oro de una etapa de la cual, en septiembre, coge el testigo el británico Jonathan Nott.

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