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Estreno de cine

‘Motor City’ es puro artificio, tan simple como resultón

La película de Ponciroli se define por su violencia explícita, su machismo y una banda sonora que suple la escasez de diálogos

La actriz Shailene Woodley en 'Motor City'.

La actriz Shailene Woodley en 'Motor City'. / EPC

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Nando Salvà

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MOTOR CITY

Puntuación: * * *

Director: Potsy Ponciroli

Intérpretes: Alan Ritchson, Shailene Woodley, Ben Foster, Pablo Schreiber

Año: 2025

Estreno: 24 de julio de 2026

Que Potsy Ponciroli empezó su carrera dirigiendo musicales es algo evidente en casi cada plano de su cuarto largometraje, un adrenalínico thriller criminal que evoca el espíritu de varios subgéneros del cine ‘exploitation’ de los 70; esencialmente la historia de un tipo duro determinado a vengarse del traficante que destruyó su vida, funciona menos a la manera de un relato tradicional que a la de un ejercicio de estilo y creación de atmósferas definido por la abundancia de violecia sangrienta, el machismo desatado, mucha imagen ralentizada y la ausencia casi total de diálogos audibles, suplidos tanto con sinfonías de gruñidos, crujidos óseos y disparos como con un surtido de himnos setenteros. A través de dicho artificio, ‘Motor City’ cuestiona la verborrea inútil que plaga tantas películas de su misma especie, y asume con acierto que conocemos las convenciones y clichés que las sostienen lo suficiente como para sobreentender los diálogos.

Mientras se deleita en un amaneramiento casi operístico y la reducción del drama a lo más básico, Ponciroli logra que su imponente dominio del ritmo tenga más protagonismo que los enormes boquetes argumentales y un puñado de personajes construidos a base de gestos exagerados y definidos por un único rasgo, una única emoción y una única motivación. Es cierto que, en última instancia, bajo el dispositivo que sustenta ‘Motor City’ no hay suficiente película. Pero en sus mejores momentos, que armonizan con precisión la imagen y la música y derrochan energía cinética -una pelea en un ascensor durante la que la cámara fija su atención en un cuchillo, una alianza de boda que se desliza a cámara lenta por el cañón de una escopeta-, la película se muestra extraordinariamente inmersiva.

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