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Concierto en Barcelona

Don Omar saca pecho como pionero del reggaeton y excita el orgullo latino en el Estadi Olímpic

El cantante puertorriqueño brindó una andanada concentrada de éxitos con la que culminó la edición barcelonesa del Cook Music Fest

El festival Cook Music Fest trae a Barcelona a tres grandes cantantes de la música urbana y latina como Beéle, Greeicy Don Omar

Europa Press

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Jordi Bianciotto

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Barcelona
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Aunque el reguetón colonizó el pop global en los últimos años, es más antiguo de lo que parece, y el gran público no se olvida de ciertos pioneros, como pudimos comprobar este jueves en un Estadi Olímpic poblado con 55.000 asistentes (según la promotora Proactiv), entregado a las sacudidas líricas de Don Omar. El cantante puertorriqueño lució catálogo, asentándose en canciones que tienen entre 10 y 25 años, en una sesión que coronó el Cook Music Fest, evento que cerró aquí su periplo tras pasar por Santa Cruz de Tenerife y Sevilla, y que contó con las actuaciones previas de los colombianos Béele y Greeicy.

Don Omar fue al grano: una veintena de canciones, algunas comprimidas y emparejadas, a lo largo de una hora y 20 minutos. Duración algo breve, aun tratándose de un formato presentado como festival. Pero no fue corto de intensidad, con el caballero William Omar Landrón Rivera comiéndose el Estadi desde su entrada a escena, haciendo una reverencia al público, rumbo al primer trallazo, ‘Dale, Don, dale’, entre llamaradas dignas de Rammstein y rodeado de sincronizados bailarines.

Ambiente y publico durante el concierto de Don Omar en el Estadi Olímpic

Ambiente y publico durante el concierto de Don Omar en el Estadi Olímpic / FERRAN SENDRA / EPC

Andanada de bienvenida con tonadas musculosas y la voz, más urbana que melodiosa (y asistida por un barbudo corista), cabalgando sobre ‘Repórtense’, ‘Hasta abajo’ y ‘Guaya guaya’. Canciones, sí, de la primera era del reguetón, cuando los textos todavía no disparaban alarmas de incendio: “Esa, esa baila sola si el DJ la motiva / Y cómo menea la cola, la muy zorra me la activa”. Don Omar fue predicador evangélico y los paralelismos son fáciles. Colocado al extremo de la pasarela, alimentó a cuerpos y almas, invocando la conciencia colectiva. Levantó ovaciones citando a venezolanos, colombianos, ecuatorianos, cubanos, bolivianos… “En Europa todos somos latinos, orgullosos que somos”.

Fue un concentrado de estribillos y letras enteras cantadas por el Estadi. Reguetones innegociables y de primera hora, si bien abiertos a matices, como el roce con la bachata de ‘Pobre diabla’ y la suave ‘Ayer la vi’. Y una mención especial para los dos temas, ‘Virtual diva’ y ‘Sexy robótica’, de su álbum más audaz, ‘iDon’ (2009), de inclinación más ‘clubber’, con sonidos de sintetizador y no exento de fraseos matadores.

Don Omar lució credenciales como pope bautismal del reguetón que es, y tuvo el detalle de citar a sus contemporáneos Daddy Yankee y Wisin & Yandel. Cartas como ‘Ella y yo’ (su cita con Aventura), ‘Taboo’ (esa particular ‘Lambada’) y la lapidaria ‘Danza kuduro’ celebraron el poder de su versión original del género. Y aunque Bad Bunny llene más estadios, conciertos como este tienen algo de acto reparador.

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