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FOTOGALERÍA

El secretismo y los curiosos marcan el primer día de rodaje de 'Enredados' en Girona

El equipo de rodaje utiliza la calle dels Manaies, la que comunica las escaleras de la catedral con los sótanos de la seu, para filmar varias secuencias

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Pau Cambronero

Girona
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El máximo secretismo y los constantes gritos de "¡Grabamos, silencio!" por parte del equipo de producción a los curiosos concentrados en las escaleras de la Catedral han marcado el primer día de rodaje de la adaptación de 'Enredados' de Disney en Girona. Los alrededores del templo eclesiástico se han convertido este martes en un gran plató cinematográfico, con la calle dels Manaies como primer escenario de las grabaciones que han comenzado hoy y se prolongarán hasta el próximo 3 de agosto.

A pesar del intento de los más curiosos por ver o incluso grabar alguna escena de la película, la productora ha blindado completamente la zona. El acceso a la calle dels Manaies desde las escaleras de la Catedral ha permanecido cerrado con una valla de alambre cubierta, invisibilizando el interior, mientras varios vigilantes evitaban tanto la entrada como cualquier intento de captar fotografías o vídeos del set de rodaje.

Rodaje de 'Enredados' en Girona

Rodaje de 'Enredados' en Girona / Marc Martí

En el exterior, el ambiente ha sido frenético. Durante toda la jornada, la gente se ha ido acercando para intentar descubrir qué se escondía detrás de las vallas: turistas que interrumpían la visita para observar el movimiento, curiosos que buscaban cualquier rendija desde la que ver a algún actor y camiones, furgonetas y vehículos de la producción que no han dejado de ir de un lado a otro.

Mientras tanto, en el interior del set, todo transcurría lejos de las miradas, ya que el reparto grababa las primeras secuencias de la película mientras que, desde el exterior, solo era posible intuir lo que ocurría. De vez en cuando, el sonido de espadas chocando o de otras armas, como lanzas, rompía el silencio impuesto por el equipo de rodaje e, incluso, quien afinaba mucho el oído podía llegar a escuchar algunas voces de los actores.

Los contundentes "¡Grabamos, silencio!" del equipo de producción han sido los únicos momentos que han conseguido acallar, por unos instantes, el bullicio habitual de quienes, mientras paseando por la ciudad, han aprovechado para acercarse a ver el inicio de la producción.

A pesar del gran secretismo y de las grabaciones, la jornada no ha sido solo de rodaje. Mientras los actores filmaban las escenas, los operarios han seguido transformando las calles de la ciudad en el reino de Corona, colocando nuevas cubiertas en tonos azules y dorados para esconder los canales de agua y diversos elementos florales para terminar de vestir las escaleras de la Catedral para las futuras escenas de los próximos días.

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Fuente: Diari de Girona