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Música

Muere Joan Roca, el discreto y fiable bajista de Antònia Font

El músico mallorquín, integrante del grupo desde casi sus inicios y partícipe de álbumes referenciales del pop en catalán, como ‘Alegria’ (2001) o ‘Taxi’ (2004), fallece a los 53 años de una larga enfermedad

JOAN ROCA. MUSICO. BAJISTA DE ATONIA FONT

JOAN ROCA. MUSICO. BAJISTA DE ATONIA FONT / Bernardo Arzayus Pereanez / POLICIA LOCAL

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Jordi Bianciotto

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Barcelona
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Los focos suelen apuntar al cantante, Pau Debon, y al compositor y guitarrista, Joan Miquel Oliver, pero Antònia Font es un quinteto de singular arquitectura pop en la que Joan Roca ha ejercido siempre un fiable, sólido, rol a cargo del bajo eléctrico. Una función que queda ahora huérfana tras el fallecimiento del músico, la madrugada de este miércoles, a causa de una larga enfermedad.

Joan Roca tenía 53 años (nació en Son Sardina, Mallorca, en 1972) y fue el bajista de Antònia Font desde el año 2000, cuando suplió al miembro original, Pere Estarellas, para grabar el segundo álbum del grupo, ‘A Rússia’. Este ha sido el único cambio de formación que la banda ha experimentado en toda su singladura. Roca venía de tocar folk con el grupo Herbes Dolces y música improvisada experimental con Le Ciel Afònic, y en Antònia Font puso su saber hacer al servicio de las canciones creadas por Oliver.

“En el grupo empezó estando un poco escondido”, si bien “con el tiempo creció como músico un modo impresionante”, apunta Toni Pastor, que fue la mano derecha de Oliver en el estudio, produciendo, grabando y mezclando, en los discos clásicos de la banda, como ‘Alegria’ (2001), ‘Taxi’ (2004) o ‘Batiscafo katiuscas’ (2006). Roca no componía, pero era alguien que “ponía sensatez en la toma de decisiones del grupo” y “cuya opinión siempre se tenía en cuenta”.

Del bajo al contrabajo

Fue con los años cuando Roca comenzó a estudiar música en el Conservatori de Música Superior de les Illes Balears, en Palma. “El contrabajo, que no es un instrumento fácil. Cuando un bajista coge un contrabajo es porque ya se lo toma en serio”, cuenta Pastor. “Su evolución fue brutal, se convirtió en una biblioteca de la música”. Más allá de Antònia Font, tocó con Marcel Cranc y Pere Janer (exLa Fosca), y en los años de inactividad del grupo (2014-22) se enroló en Dinamo, banda de fusión con base en el ska, con la que giró dos veces por México, y llegó a tocar con la Orquestra Simfònica de Balears.

Otra misión técnicamente exigente fue la que asumió con su último grupo, Geometrical Sardine, trío de jazz-fusion experimental que formó con Jaume Rosselló (guitarra) y Pep Aspas (batería), y que grabó dos álbumes, ‘Minialien’ (2022) y ‘Last flight before extinction’ (2025), publicados por Blau-Discmedi, la discográfica que había lanzado los discos históricos de Antònia. “Él estaba entusiasmado con este proyecto. Le dije que me gustaba mucho lo que hacían, porque me recordaba a Return to Forever y aquel jazz-rock que se inventaron Chick Corea y compañía, y le animé a descubrir a otros artistas históricos de esta onda”, explica el responsable del sello, Miquel Àngel Sancho.

En esta última etapa, Joan Roca, que había estudiado biología, se había convertido en un empresario y “muy bueno”, indica Toni Pastor, en el sector de la jardinería, atendiendo encargos en el sector privado y público. También practicó mucho deporte, en concreto 'kick-boxing'. “Se cuidaba muchísimo y no era especialmente fiestero”. Padre de dos hijas, es recordado por Pastor como un tipo que “entraba en el estudio y todo era alegría”. Su deceso desliza incertidumbre en el horizonte de Antònia Font, grupo que, tras terminar su larga gira de reunión en febrero de 2025 en el Liceu, anunció una actuación única para este sábado en un festival mallorquín, el Mobofest, en Lloret de Vistalegre.

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Fuente: Diario de Mallorca