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Festival Celsius

‘Entre dos fuegos’, de Christopher Buehlman: una historia de ángeles, demonios y peste negra que a los 15 años resucitó

Buehlman explica, en el Festival Celsius de Avilés, cómo la novela de horror medieval 'Entre dos fuegos' se ha convertido en un éxito muchos años después de que estuviese a punto de arruinar su carrera literaria

Cristopher Buehlman, en Avilés

Cristopher Buehlman, en Avilés / Ernest Alós

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Ernest Alós

Ernest Alós

Avilés
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Esta es la historia de un libro que fracasó miserablemente, casi acabó con la carrera de su autor tras un inicio prometedor, lo dejó ganándose la vida en ferias más o menos medievales de EEUU con el personaje de Cristoph el Insultador (improvisaba insultos salvajes a demanda de la audiencia) y 15 años después se ha convertido en un título de culto. Recuperado por un gran editor en EEUU (Macmillan), en España, traducido por Manuel de los Reyes para la editorial Oz, va por la quinta edición en pocos meses. Cristopher Buehlman (Tampa, 1969) nos explica durante el Festival Celsius de Avilés la historia de la historia de un caballero excomulgado, un cura borrachín que contiene su atracción por los chicos jóvenes y una huérfana que habla con los ángeles, en una ‘road novel’ a través de una Francia en que la peste negra resulta ser una excrecencia de la nueva guerra que libran en lo alto (y finalmente en pleno Aviñón de los papas) ángeles y demonios. Entre ‘El séptimo sello’ y ‘La carretera’ y ‘The last of us’, digamos.

¿Por qué fracasó en su día? “He tenido mucho tiempo para pensar en ello…”, dice Buehlman. “’Entre dos fuegos’ era el título adecuado para la historia, pero no decía nada de lo que el lector iba a encontrar dentro. La portada tampoco no ayudaba. Era una novela sin un gancho claro. Y cuando tu segunda novela no funciona, las librerías dejan de apostar por la tercera y eso hizo que mi carrera como escritor entrara en una espiral descendente”, concluye. Pero ahora viene (como con sus personajes), la redención. Recuperó los derechos para autopublicarse y vender el libro como ‘merchandising’ en las ferias en las que este dramaturgo y licenciado en historia y lengua francesas trabajaba como cómico para ganarse la vida. “Pero empezó a crearse un pequeño culto alrededor de la novela en Reddit. Siguiendo los consejos de mi agente escribí una novela de fantasía, la vendimos a Tor (Macmillan), la editorial hizo una campaña excelente, la gente empezó a interesarse en mí y entonces encontraron ‘Entre dos fuegos”. Para quienes digan que el envoltorio (sea ‘brilli-brilli’ o siniestro como es el caso) no influye: “La nueva cubierta mostraba el esqueleto de un guerrero sobre fondo rojo y un subtítulo muy claro: ‘Una historia épica de terror medieval’. Las ventas empezaron a crecer. Y luego, a crecer muchísimo”.

Una portada que no funcionó (derecha) y otra que sí (izquierda).

Una portada que no funcionó (derecha) y otra que sí (izquierda). / El Periódico

La ruta del caballero Thomas (“¿es compatible la idea de ser un soldado cristiano?”, plantea el autor), veterano de la batalla de Crécy, el cura Matthieu y la huérfana Delphine cruza una Francia postapocalíptica a lo medieval: arrasada por la peste negra pero también por seres siniestros sacados de un bestiario medieval “O de la pintura de El Bosco”, apunta Buehlman. Los ángeles remiten a los serafines de la pintura románica, más el aura terrible y sobrecogedora de los ángeles de elegías de Rilke ("esa era mi intención", dice). Y a diferencia de Joe Abercrombie o Carlos di Urarte, el norteamericano no reimagina ni la iconografía ni las prácticas religiosas del cristianismo medieval. “Salvo un aspecto relacionado con la verdadera naturaleza de Delphine”. Y hasta aquí se puede leer. (Aquí sí podría unirse a las últimas obras del británico y el cántabro en lo que podría denominarse 'hereticdark').

Aunque, más allá del conflicto apocalíptico en marcha, “el verdadero corazón de la novela” está en la relación entre el blasfemo Thomas y la niña que queda bajo su protección. Y el padre Matthieu: porque “todos sabemos lo que es enfrentarnos a nuestros vicios y descubrir que nuestra naturaleza entra en conflicto con el sistema moral que intentamos seguir, por eso resulta tan cercano”.“Cualquier historia depende de los personajes y su viaje interior, sin ello no es nada”, concluye. Aunque las escenas de acción y horror y el gran choque final ayuden mucho también...

Su historia podría tener claramente elementos de ‘grimdark’, el subgénero de fantasía violenta, negra y crepuscular que sería a la fantasía épica lo que ‘Sin perdón’ al western clásico, pero más oscuro. Pero incluso este género se ha transformado en los últimos años. En la nueva edición de EEUU (no en la española, que es una traducción de la original) eliminó una escena de agresión sexual a la protagonista. “Cuando escribí la novela me parecía una situación perfectamente verosímil. En esa escena, las fuerzas del infierno poseen a uno de los personajes principales e intentan utilizarlo para cometer ese acto. Pensé que era exactamente el tipo de crueldad que cabría esperar del infierno. Era mucho más joven y todavía no había aprendido a preguntarme qué podía sentir una persona que hubiera pasado realmente por una experiencia así al encontrarse con esa escena en una novela que, en principio, había abierto para disfrutar. Así que decidí eliminarla”. No es una decisión casual, si pensamos en la evolución de ese género, inicialmente masculinamente testosterónico, en los últimos años.

Para quienes hayan descubierto ahora a Buehlman: Oz tiene previsto recuperar en los próximos meses otra novela que en España no funcionó y que puede tener otra segunda oportunidad. ‘Los del otro lado’, que puede resultar familiar a los lectores de ‘Blackwater’. Así la presenta su autor. “Está ambientada en el sur de Estados Unidos durante la Gran Depresión, en la década de 1930. El protagonista es un profesor de Historia que se traslada desde Chicago junto a su pareja a un pequeño pueblo llamado Whitbrow para hacerse cargo de la casa que ha heredado de una tía. Lo curioso es que esa tía, poco antes de morir, le escribió una carta pidiéndole expresamente que vendiera la casa y que jamás fuera a vivir allí. Pero él no tiene muchas alternativas. Estamos en plena Gran Depresión y necesita empezar de nuevo. Cuando llega descubre que todo gira alrededor de antiguos secretos familiares y de una maldición hereditaria. Hay también un antagonista cuya naturaleza prefiero no revelar… Bueno, tampoco es un gran secreto. Sale en la portada. Va de hombres lobo”.

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