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Discos de la semana

Gracie Abrams canta a sus fantasmas generacionales (todavía a la sombra de Taylor Swift) en 'Daughter from hell'

La cantautora californiana entrega un repertorio con referencias a sus crisis personales, sus relaciones malogradas y su vínculo con la fama en un álbum dominado por un intimismo atmosférico en el que cuenta con cómplices como Aaron Dessner (The National) y Bon Iver

Los nuevos elepés de Mo Troper y Luke Haines, también reseñados

Gracie Abrams, en julio del año pasado en el festival Cruïlla

Gracie Abrams, en julio del año pasado en el festival Cruïlla / Ferran Sendra

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'Daughter from hell'

Gracie Abrams

Interscope

Pop

★★★

Gracie Abrams se abrió paso con un par de epés y el álbum 'Good riddance' (2021) como cantautora pop propensa a la narrativa confesional caudalosa y serpenteante, bajo cierto influjo de Taylor Swift. Esta contó con ella, de hecho, como telonera de una parte del 'Eras tour' (2023-24). En aquel momento, ya disponía de un segundo disco largo, 'The secret of us' (2024), en el que tomó parte un cómplice de Swift, el productor Jack Antonoff, echando más leña a las comparaciones.

En 'Daughter from hell', tercer álbum de Abrams, no está Antonoff, pero si otro colaborador de Swift, Aaron Dessner (The National), que ya participó en los dos trabajos anteriores y que comparte las riendas con otro 'hitmaker', Dan Nigro (el productor de Olivia Rodrigo). Todo ello tiene cierto aspecto de círculo un poco viciado, donde corren las influencias mutuas, y no ayuda a que esta nueva obra de la cantante y compositora californiana suene personal y distintiva.

Suspirando por Joni Mitchell

El tema que abre el disco, 'Hit the wall', presenta una rueda armónica ondulante y repetitiva, salpicada por microscópicos aditivos electrónicos, sobre la que Abrams comparte una cavilación angustiosa, con mucho drama flotante: menciones a muros y alucinaciones, a la insensibilidad al dolor y a los "bucles de crisis" que rigen su existencia. De fondo, "'A case of you' suena en el pasillo", dice en alusión al clásico folk de Joni Mitchell.

Aunque los recursos de producción son legítimos para desarrollar un lenguaje musical, en muchas composiciones llega a haber más atmósfera que canción y más ganas de sonar intensa que intensidad. La pieza que da título al álbum parece ser un acto de contrición respecto a la figura materna, pero, pese a la rugosa guitarra eléctrica, presenta una sonoridad amortiguada y plana. Y 'The knive' busca elevar la herida emocional a himno coreable, pero se queda a medias.

Con todo, y aunque la mano de Dessner suele hacerlo todo más bien reverberado y pretencioso, hay canciones que se abren paso entre la bruma: 'Death wish', asentada en la guitarra acústica, donde canta a una pareja narcisista, o el número pop galopante 'Look at my life', en la que exterioriza sus cavilaciones sobre la fama y la exposición pública. Es agradable el encuentro con Bon Iver en 'What if it’s right?', entre las cuerdas de nilón. Y 'Minibar', la única pieza con firma de su amiga Audrey Hobert (que participó en seis temas del disco anterior).

Este es un álbum que explota afinidades generacionales. Abrams lo sitúa en ese lugar, "con un pie en la postadolescencia y otro en el futuro". Se vale de un canto que transmite calidez, pero la herencia de Swift (la de 'Folclore' y 'Evermore') sigue siendo muy visible, y 'Daughter from hell' se queda en un territorio tibio, donde se hecha en falta una voz propia más definida. Jordi Bianciotto

Otros discos de la semana

'Today I played my guitar and sang'

Mo Troper

Mo Troper

Pop indie

★★★★

La portada -un informe neuropsicológico sobre los problemas de aprendizaje de Troper en su etapa escolar- sugiere que este es un álbum de terapia e introspección, pero eso solo es cierto a medias, porque el cantautor de Portland es capaz de convertir sus confesiones íntimas en pegadizas canciones pop que lanzan guiños a Brian Wilson y McCartney ('This wasn’t it'), juegan al arreglo barroco ('When she says my name') o se adentran con solvencia en territorio powerpop ('In the band'). Su mejor disco. Rafael Tapounet

'Izzy Wizzy let’s get busy'

Luke Haines

Cherry Red Records

Pop-canción

★★★★

Recordamos con agrado a The Auteurs, distinguido exponente del pop británico de los 90, y su primer responsable, Luke Haines, sigue entregando obras disfrutables. En esta se inspira en los programas infantiles de la televisión británica en los 70 y no nos deja fuera de luego a los no isleños gracias a su gran inventiva como autor: socarrón, abierto a variados tonos y timbres, un niño grande que deja rastros de intriga adorablemente siniestros. J. B.

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