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Equipamiento cultural

El nuevo Sant Jordi Club consolida la Anella Olímpica como un 'hub' musical de referencia en Europa

La obra, con un presupuesto de 70 millones de euros, dará comienzo en julio de 2027 con el derribo del recinto actual y la previsión es tenerla concluida a finales de 2029

Imagen virtual del nuevo Sant Jordi Club, ante el Palau Sant Jordi, según el proyecto de los estudios Bruther y Jorge Vidal

Imagen virtual del nuevo Sant Jordi Club, ante el Palau Sant Jordi, según el proyecto de los estudios Bruther y Jorge Vidal / Bruther / Jorge Vidal Studio

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Rafael Tapounet

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Barcelona
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Con la presentación del proyecto arquitectónico que definirá el nuevo Sant Jordi Club, obra del estudio parisino Bruther Architectes y el despacho barcelonés Jorge Vidal Studio, se ha puesto oficialmente en marcha el proceso de "transformación histórica" que consolidará la Anella Olímpica de Montjuïc como "un 'hub' musical y cultural de referencia en Europa". Tal como se ha encargado de subrayar el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, el nuevo Sant Jordi Club, que tendrá un aforo flexible de entre 3.000 y 9.000 espectadores (el del actual es de 4.500), será la primera gran sala del Estado "concebida desde el origen para la música en directo" e incorporará la última tecnología multimedia y audiovisual para satisfacer las cada vez más sofisticadas exigencias de los conciertos en directo y las grandes producciones.

El proyecto ganador del concurso internacional convocado por la empresa pública Barcelona Serveis Municipals (BSM) convierte el equipamiento, concebido inicialmente como un espacio complementario del Palau Sant Jordi y que fue remodelado en 2007 para acoger música en directo, en una gran sala de conciertos de última generación con el doble de volumen que el recinto actual sin alterar el "diálogo patrimonial" con el pabellón olímpico diseñado por Arata Isozaki y con una "alta flexibilidad" para adaptarse a distintos formatos escénicos y aforos.

Gran transformación

La obra, que tiene un presupuesto de 70 millones de euros -una inversión que no repercutirá en las arcas municipales porque se amortizará con la explotación comercial del espacio, según recalcó Collboni-, dará comienzo en julio del próximo año con el derribo del equipamiento existente hasta ahora y la previsión es tenerla terminada a finales de 2029, coincidiendo con la celebración del centenario de la Exposición Internacional y en el marco de la gran transformación de la montaña de Montjuïc que se ha emprendido con el horizonte de 2035 (un plan que incluye también la reforma del recinto ferial, la ampliación del MNAC, la creación de un nuevo barrio con 500 viviendas públicas y la llegada de la Línea 2 del metro).

La propuesta de los estudios Bruther y Jorge Vidal dispone un recinto de 17.000 metros cuadrados, con un edificio de planta rectangular de unos 25 metros de altura y dos plantas subterráneas que se integra de manera natural en el paisaje de Montjuïc. Con el propósito de extender y mejorar la experiencia del espectador más allá del tiempo del concierto, el proyecto crea una plaza de acceso en la fachada oeste, conectada con la explanada olímpica, que actuará como puerta principal y vestíbulo exterior, y un gran 'hall' interior concebido como espacio de acogida y encuentro que incorporará diferentes servicios de restauración (en la nota de prensa de los arquitectos se habla de "un bar-mirador privatizable") y puestos de 'merchandising'.

Aislamiento acústico

Este foyer principal quedará situado bajo una gran grada fija, que se complementará con gradas retráctiles para permitir diferentes distribuciones en función del espectáculo (será "un acordeón con distintas configuraciones", en palabras del arquitecto Jorge Vidal). Concebida como una "caja dentro de la caja", la sala ofrecerá en todos los formatos posibles un aislamiento acústico de alta calidad, que permitirá hacer conciertos simultáneos de gran formato en el Sant Jordi Club y el Palau Sant Jordi sin dejar de respetar los requisitos de la normativa local respecto a las emisiones sonoras.

15/07/2026 Collboni con los arquitectos que construirán el nuevo Sant Jordi Club. POLITICA

El alcalde Jaume Collboni, con los arquitectos Jorge Vidal (izquierda) y Alexandre Thérior, de Bruther / Europa Press

Otro aspecto destacado del proyecto es la mejora de la sostenibilidad, que era uno de los requisitos que fijaba el concurso. El diseño bioclimático del nuevo edificio incorpora ventilación e iluminación natural, aerotermia "de alta eficiencia", una cubierta con placas fotovoltaicas y un depósito de recuperación de aguas pluviales que permitirá cubrir gran parte de la demanda de agua no potable. También mejora la accesibilidad, eliminando barreras arquitectónicas en los itinerarios principales, facilitando el desplazamiento de personas con movilidad reducida y ofreciendo en el interior de la sala opciones de acomodación accesible.

Pasar el día

La construcción del nuevo Sant Jordi Club irá acompañada de una intervención paisajística para rehabilitar el entorno y será el proyecto más relevante de una operación más amplia que pretende convertir la Anella Olímpica en "un espacio de referencia". "Queremos que sea un lugar al que la gente venga no solo a ver conciertos, sino también a pasear, a hacer celebraciones o a pasar el día", apuntó el alcalde de Barcelona. Para ello, agregó Collboni, es fundamental que llegue a buen puerto el proyecto de prolongación de la línea L2 del metro que debe pasar por Montjuïc (con parada en el INEFC, a pocos metros del Palau Sant Jordi), un plan que, pese a las buenas intenciones del Ayuntamiento y la Generalitat, no tiene aún calendario.

En cualquier caso, es innegociable que la música en directo será el gran eje vertebrador de este espacio urbano que, en una extensión aproximada de 12 hectáreas, concentrará un recinto para 58.000 espectadores (el Estadi Olímpic), otro para 18.500 (el Palau Sant Jordi) y un tercero con un aforo máximo de 9.000 personas (el nuevo Sant Jordi Club). Collboni inisistió en la importancia que tiene para el consistorio que el proyecto finalmente elegido permita hacer también espectáculos para 3.000 espectadores. "Es para nosotros una prioridad que los creadores locales emergentes puedan tener también su espacio en la Anella Olímpica", aseguró.

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