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José Francisco Pérez Rodríguez

Un exjefe de gabinete de la Generalitat dimite por el festival techno de Sagunt: "Cuando intentas ayudar a alguien, a veces sale mal"

El jefe de gabinete de Servicios Sociales que ha dimitido por su relación con el festival cancelado en Sagunt niega cualquier relación económica con los promotores y asegura que la conselleria no tenía conocimiento de su actuación

Dimite el jefe de gabinete de la Generalitat que intentó desbloquear el festival de música electrónica de Sagunt

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Voro Contreras

València
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José Francisco Pérez Rodríguez, hasta este jueves jefe de gabinete de la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, atribuye a un “error” su intervención en la tramitación del festival Blackworks, cuya cancelación ha dejado sin evento a más de 8.000 compradores de entradas y ha abierto una crisis dentro de la Generalitat. En una conversación con Levante-EMV tras presentar su dimisión, Pérez Rodríguez sostiene que actuó por “conocidos de conocidos”, que intentó “ayudar” a la promotora y que ni el Gobierno valenciano ni la conselleria tenían conocimiento de que fuera a presentar documentación ante el Ayuntamiento de Sagunt.

“No hay ninguna implicación del gobierno, ni de la conselleria, ni de nadie”, afirma el ya exjefe de gabinete, que este martes registró en el consistorio documentación técnica del festival “en nombre de la Generalitat Valenciana” el mismo día en que la Policía Local paralizaba el montaje por falta de licencia municipal y pese a que la conselleria de Cultura ya había denegado en mayo la autorización para ocupar el entorno de la Nau de Sagunt.

"Ciertas torpezas"

Pérez Rodríguez defiende que su actuación fue una gestión personal para intentar ayudar a unos promotores que le habían llegado a través de contactos comunes. “Por conocidos de conocidos. Intentas ayudar a alguien y no tiene más historia”, explica. Según su versión, los organizadores sabían que él había participado en la organización de “muchos eventos” en otros lugares y recurrieron a él cuando faltaba documentación. “Cuando intentas ayudar a alguien, a veces sale mal”, resume.

El exresponsable de gabinete sostiene que la petición concreta para remitir la documentación al Ayuntamiento de Sagunt se produjo el mismo martes 7 de julio por la mañana después de que Levante-EMV publicara que el festival se estaba montando sin autorización municipal. Preguntado por si esa solicitud procedía de alguien de la Generalitat, lo niega tajantemente: “No, nada que ver”. También asegura que no informó previamente a la consellera Albalat ni a la conselleria. “Como si alguien te pide el favor de entregar una documentación”, señala.

Sin embargo, la instancia que llegó al consistorio fue presentada en nombre de la Generalitat y con un informe técnico adjunto del festival. Pérez Rodríguez lo atribuye al uso del correo corporativo y al pie de firma asociado a su cargo público. “Como en el ordenador tengo el correo personal y el corporativo, se mandó por el corporativo. El corporativo siempre tiene por defecto el pie de página de director de gabinete de la Generalitat”, explica. “Los temas a veces son más sencillos de lo que parece y cometemos errores. He tenido ciertas torpezas y creo que ya lo he pagado bastante”, añade.

La documentación presentada por Pérez Rodríguez llegó además la misma semana en que debía celebrarse el festival, cuando ya era imposible cumplir el plazo de un mes de antelación exigido para las instalaciones eventuales, portátiles o desmontables. El informe técnico, fechado el 3 de julio pero registrado el día 7, contenía además errores, ya que en la descripción de ubicación aparecía el estadio Ciutat de València en lugar del entorno de la Nau de Sagunt.

Sin implicación económica

El exjefe de gabinete asegura que desconocía que la conselleria de Cultura hubiera denegado previamente el permiso de ocupación del espacio protegido. “Yo también lo creo”, responde al ser preguntado por lo extraño de que una promotora con experiencia hubiera iniciado el montaje pese a no tener la autorización autonómica ni la licencia municipal. “Quizás se confiaron y lo fueron dejando. Es un sitio que requiere permisos de Cultura y yo no sabía que ya les habían denegado el permiso de ocupación”, afirma.

Pérez Rodríguez también rechaza cualquier implicación económica en su relación con Blackworks o con las empresas vinculadas al evento. “Hombre, no, por Dios. Por favor, no. Totalmente nada”, responde. Según sostiene, su contacto con los promotores no era reciente, aunque sí desvincula esa relación de cualquier papel institucional de la conselleria de la que era jefe de gabinete. “Me los presentaron hace meses y les dije que hablaran con quien correspondiera, que todo lo que fuera traer gente sería bienvenido, pero que Servicios Sociales no tiene nada que ver con un concierto de música tecno”, afirma.

Sobre el uso del logotipo de la Generalitat y del nombre de la conselleria en la cartelería del festival, Pérez Rodríguez niega que el departamento autonómico lo autorizara o lo remitiera a la organización. “Nosotros nunca enviamos el logo ni tenemos relación con su uso”, asegura. Según su versión, la promotora pudo incluirlo por haber mantenido algún contacto previo con él, pero insiste en que fue un error. “Yo me enfadé muchísimo cuando vi el logo. Les pregunté qué habían hecho, porque nosotros no tenemos ninguna relación. Ellos dijeron que lo hicieron como un favor, pero fue un error y pido disculpas”, señala.

Amigos comunes

El exjefe de gabinete afirma que no tuvo conocimiento de la aparición del logotipo hasta después. “Ellos lo habían puesto antes y yo ni me había enterado porque no tengo redes sociales. Cuando lo vi, les pregunté cómo ponían el logo de esta conselleria si no tienen nada que ver. Es un festival totalmente privado”, indica. La Generalitat, por su parte, mantiene que el uso del logotipo de Servicios Sociales se produjo sin autorización y ha anunciado una investigación para aclarar lo ocurrido.

Pérez Rodríguez explica que conoció a los promotores a través de un amigo común y que estos tenían interés en implantarse en la Comunitat Valenciana con festivales privados. “Son un grupo muy importante que ha hecho muchos festivales en Europa”, sostiene. Según su relato, aquella primera toma de contacto fue “la típica presentación de gente que quiere establecerse en Valencia”. “Querían conocer el funcionamiento del sistema público y las autorizaciones para festivales”, añade.

El ya exjefe de gabinete insiste en que no les dirigió a una administración concreta ni utilizó una relación política para facilitar el evento. “Les dije que las autorizaciones dependen de Cultura o de los ayuntamientos según el caso”, señala. También remarca que el festival era una iniciativa privada y que los promotores “no tienen intención de tener relaciones con la administración”, sino de organizar eventos “con patrocinadores privados en todo el mundo”.

Preguntado por si la consellera le pidió dimitir o si fue una decisión propia, Pérez Rodríguez asegura que asumió personalmente la responsabilidad. “Fue decisión mía. He cometido un error, lo asumo y ya está. Somos humanos y nos equivocamos”, afirma. También sostiene que, una vez conocido lo sucedido, no recibió reproches directos de la titular de Servicios Sociales. “Cuando uno asume una cosa y pide disculpas, ya está. Te equivocas y punto”, resume.

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Fuente: Levante - EMV