Entrevista | Mireia Pintó Mezzosoprano de Manresa
«Los conciertos del Festival de Música Clásica de Sant Fruitós tendrían otro precio si se hicieran en Barcelona»
En el inicio de las citas musicales durante cuatro jueves de julio en los jardines de Sant Benet, reivindica el esfuerzo que comporta apostar por la cultura en comarcas

Mireia Pintó es el alma de la organización del Festival Internacional de Música Clásica de Sant Fruitós / Mercè Rial
La mezzosoprano de larga trayectoria Mireia Pintó (Manresa, 1968) es el alma del Festival Internacional de Música Clásica de Sant Fruitós de Bages. Hoy arranca su 32.ª edición, que ofrece una programación variada y de gran calidad artística durante cuatro jueves de julio en los jardines de Món Sant Benet.
«De Barcelona a Buenos Aires: de la canción al tango»
Lugar: Jardines de Món Sant Benet. Sant Fruitós de Bages. Día y hora: Hoy, a las 22.15 h. Intérpretes: Mireia Pintó, mezzosoprano; y Georgi Mundrov, piano. Entradas: 25 euros. En wwwfestivalsantfruitos.com. Regió7 ofrece 2x1 para los suscriptores. Venta presencial en Joannan33@ (antiguo Foto Isidre), en las taquillas del Kursaal y en la entrada. Món Sant Benet ofrece la posibilidad de la visita especial Monasterio, cena y alojamiento. Más información en monsantbenet.com.
¿Recuperada de las 14 funciones de Las bodas de Fígaro en el Liceu, que hizo del 4 al 21 de junio?
Ha sido una maratón, realmente. He disfrutado mucho, con la complicidad de los compañeros. Ha sido un proyecto bonito, y lo he disfrutado y lo he sudado. Han sido muchas funciones, y tengo que agradecer al teatro la confianza para poder desdoblar, a raíz de la lesión de la otra artista que tenía que hacer el rol. Han sido dos meses intensos con ensayos y funciones, pero estoy contenta del trabajo hecho y de las complicidades establecidas.
¿Ha podido descansar antes del Festival de Música Clásica de Sant Fruitós, que arranca hoy?
No he tenido mucho respiro. Porque las funciones tan seguidas han hecho que desatendiera otras cosas. Por suerte, el día solo tiene 24 horas, y pasaba muchas en el Liceu. Tengo alumnos de la ESMUC que precisamente tienen que graduarse este viernes, y hemos tenido que intensificar el trabajo, y también otros proyectos que vienen, como el 14.º Festival de Verano en la Seu d’Ègara, el 18 de julio en Terrassa, y otras cosas de la temporada que viene. De momento, he tenido muy poco descanso.
«Ofrecemos cuatro días de conciertos con formatos y formaciones diferentes»
El festival de Sant Fruitós está considerado como una cita imprescindible. ¿Qué implica conseguir sacar adelante 32 ediciones?
En el mundo de la cultura, nada es fácil. Vivimos en un tiempo en que la cultura no está de moda. Todo se vive en la inmediatez, y de rebote en la precipitación. Realmente, organizar el festival no deja de ser un esfuerzo, porque hay cosas que deben prepararse con mucho tiempo para que salgan bien. Persistimos con ilusión y ganas, ofreciendo cuatro días de conciertos con formatos y formaciones diferentes, para que todo el mundo encuentre aquello con lo que más se identifica. Cabe decir que trabajamos con mucho tiempo, incluso antes de saber que doblaría las funciones y tendría que estar tan vinculada al teatro. Ya hicimos la presentación de la programación antes de Sant Jordi para poder dejarlo todo listo y ordenado. Aunque a última hora siempre salen cosas.
¿También pesa que el festival se haga a 60 kilómetros de Barcelona?
Sí, estoy convencidísima. Catalunya es incluso más centralista que España. También cuando hablamos de otros temas, como el transporte. El foco está en Barcelona, y la periferia tiene una importancia relativa, aunque también hay vida, y a veces bastante intensa. Tenemos que reivindicarlo. Menos mal que el Ayuntamiento de Sant Fruitós nos da mucho apoyo y también buscamos la complicidad de las empresas privadas, y cada una aporta lo que le es viable. El Institut Català de les Empreses Culturals, de la Generalitat, no sabemos cómo responderá hasta pasado el festival. Pero nos lanzamos a la piscina, sobre la base de cifras que pueden funcionar. Ahora estamos en unos 58.000 euros, que no solo incluyen los cachés artísticos, sino el alquiler de pianos, los técnicos de sonido e iluminación, el fotógrafo, materiales de promoción...
«Nos han dicho, varias veces, que nuestro festival es un 'Peralada en pequeño'»
¿De dónde procede el público?
El público es mayoritariamente comarcal. El grueso es del Bages y el Moianès, también del Lluçanès, y sabemos que viene gente de más allá: Igualada, Girona, Vic... Hay espectadores a los que les gusta venir una o dos veces cada año, otros se desplazan si les interesa determinado artista. Seguramente de donde viene menos gente es de Barcelona. Obviamente, allí está centralizada la gran oferta, pero no encuentran unos jardines tan deliciosos como los de Sant Benet. De hecho, cuando ha venido gente de Barcelona, nos han dicho, varias veces, que nuestro festival es un «Peralada en pequeño». Y, cuando vino el Coro y la Orquesta del Liceu, que no nos conocían, destacaron «qué bonito y bien organizado todo». Nos queda mucho por descubrir, y a veces lo tenemos más cerca.
Han destacado que, en la pasada edición, consiguieron atraer público joven.
El resquicio de esperanza está en la gente joven que estudia clásica. El legado continúa, eso por un lado. Y lo que vimos que atraía fue sobre todo el concierto de bandas sonoras. Algunas eran de más atrás, pero otras ya empiezan a identificarlas, porque son bastante actuales. Y nos hizo mucha ilusión ver más caras jóvenes, que poco a poco pierden el miedo a la música clásica, con una orquesta, un director, un piano a cuatro manos... No hace falta ser experto para comer gourmet, ver un partido de fútbol o contemplar los cuadros de un museo: solo hay que dejarse seducir. Además, nosotros ponemos precios asequibles para la gran mayoría de los bolsillos. Estos conciertos, si se hicieran en Barcelona, tendrían otro precio. Y después damos pastas y vino y cava, ofrecidos por patrocinadores. Y gratis ya no dan nada en ninguna parte. Hacemos muchos esfuerzos para mantener este encuentro entre público y artistas sin pagar, que ofrecemos desde los inicios. Pero ahora en otros lugares te lo venden como una experiencia, como si hubieran inventado la sopa de ajo. Y nosotros ya lo hacíamos.
«Si a través de Rosalía, la gente ha descubierto una orquesta clásica, y les ha gustado, bienvenidos sean»
Dice que «la clásica no es solo para los entendidos». ¿Lo que ha hecho Rosalía con «Lux» rema a favor de ampliar el público?
De todo se debe intentar hacer una lectura positiva. Si Rosalía cubre un público de una media de edad joven, si a través de esta creación suya la gente ha descubierto una orquesta clásica, y les ha gustado, bienvenidos sean. Y si les ha dado curiosidad por ir un poco más allá, bienvenido sea. Aunque hay gente que lo ha criticado, intento ver que es un guiño y puede ser positivo para que el público pierda el miedo y continúe el descubrimiento.
«Es un programa fácil de escuchar y alegre: no hace falta buscar públicos eruditos para poder disfrutarlo»
Protagoniza la primera cita de esta edición del festival, con el estreno de un recital titulado «De Barcelona a Buenos Aires».
El año pasado, que no pude actuar porque caí enferma en verano, con bronquitis, ya había hecho mucha investigación sobre Conxita Badia [soprano y pianista catalana de la que se conmemoraba el 50.º aniversario de su muerte], para presentar un programa bien trabajado, y había leído muchas cosas sobre los años que vivió en Barcelona, cuando emigró a Brasil y a Argentina… Esto me acercó a una serie de compositores y, de hecho, he estado haciendo este recital en otros lugares, también en el extranjero. Siguiendo el hilo, ahora proponemos este viaje, con canciones de Montsalvatge con un punto antillano, pasando por Brasil con Ovalle y Braga, con músicas nostálgicas y otras más bailables, y hasta aterrizar en Argentina con Guastavino, Ginastera y Piazzola. Entre medio, el pianista, Georgi Mundrov, hará algunas improvisaciones basándose en estos temas. A lo largo de los años, he hecho todo tipo de programas en el festival. Suelen decirme que «en alemán no entendemos nada», pero en esta ocasión no podrán decirlo, porque, salvo unas pocas canciones en portugués, todo es en catalán y castellano. Pensamos que es un programa fácil de escuchar y alegre: no hace falta buscar públicos eruditos para poder disfrutarlo.
El siguiente jueves de julio, el día 16, será el turno de «Pianant», el primer encuentro en los escenarios de los músicos del Bages Manel Camp y Carles Cases. Usted los ha calificado de monstruos.
Lo digo desde el cariño. Ambos ya han actuado por separado en el festival. Cases estuvo cuando todavía estábamos en el Mas de Sant Iscle. Nos hace ilusión presentarlos conjuntamente.
En el tercer concierto, el jueves 23 de julio, se reúnen muchos factores: el 25.º aniversario de la Orquestra de Cambra Terrassa 48, que ha estado muy presente en el festival, el joven talento de la violonchelista Sara Òdena...
Tenemos vínculos artísticos y personales con la Orquestra Terrassa 48, y ya que estaban de celebración decidimos sumarnos a la fiesta. Y Sara Òdena ejemplifica la renovación generacional, porque su padre, Àngel Òdena, barítono de trayectoria internacional, también ha actuado ya en el festival.
Finalmente, el jueves 30 de julio, llegará «And the winner is..-», ¿otra vez bandas sonoras de cine para ampliar el público del festival?
Es una propuesta atractiva para todos. Es una nueva edición que no tendrá nada que ver con la del año pasado: el director es diferente y la música es de otras películas.
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Fuente: Regió7
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