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El festival de Sagunt deja en la estacada a más de 8.000 asistentes tras vender entradas sin licencia ni permiso para ocupar el recinto

La Policía ha paralizado el montaje del evento dedicado a la música electrónica y la Generalitat investiga por qué los organizadores han vinculado al gobierno autonómico en la promoción

Sagunt: La policía paraliza el montaje del festival 'Blackworks'

Sagunt: La policía paraliza el montaje del festival 'Blackworks' / Daniel Tortajada

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Voro Contreras

València
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El festival Blackworks Open Air podría haber dejado en la estacada a más de 8.000 asistentes tras vender entradas para un evento de hard techno en el Port de Sagunt que no cuenta ni con licencia municipal ni con autorización autonómica para ocupar el espacio previsto junto al Horno Alto número 2 y la Nau de la antigua siderurgia. La cita, anunciada para los días 11 y 12 de julio, ha quedado en el aire después de que la Policía Local paralizara el montaje del recinto y de que la Conselleria de Cultura confirmara que había denegado el permiso para utilizar esa explanada protegida. Pese a ello, la venta de entradas a través de la web del festival continuaba al cierre de esta edición.

La situación resulta especialmente delicada porque el montaje y la venta de entradas han avanzado durante semanas pese a que el certamen no cuenta ni con la preceptiva licencia de Actividades del Ayuntamiento de Sagunt ni con el permiso autonómico para utilizar la explanada colindante a la Nau. Aun así, las entradas continúan a la venta. La organización había anunciado una previsión de 8.000 asistentes por jornada, con la posibilidad de reunir hasta 16.000 personas durante todo el fin de semana. De hecho, antes de la intervención policial la promotora aseguraba haber vendido en torno al 90% de las entradas.

Error de diseño

La imagen administrativa del festival se ha complicado todavía más por el contenido de sus propios carteles promocionales. En ellos aparece la conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia como promotora del evento, junto al logo de la Generalitat. El departamento que dirige Elena Albalat niega tajantemente estar detrás de Blackworks y asegura que no promueve este festival. Fuentes de la conselleria afirman que no saben por qué figura su nombre en el material anunciador, mientras que en Presidencia han confirmado que la Abogacía de la Generalitat está investigando este uso no autorizado para decidir qué medidas emprender al respecto.

Fuentes de la promotora han reconocido que la aparición de esta conselleria responde a un error de diseño. Sin embargo, esas mismas fuentes sí sostienen que ha habido negociaciones con la Generalitat y que esa es la razón por la que se incorporó el logo autonómico en la promoción del festival. La promotora no ha aclarado, por ahora, con qué departamento se produjeron esas conversaciones, qué alcance tuvieron ni cuál fue su resultado, aunque el lunes aseguró a este periódico que el gobierno autonómico estaba "entusiasmado" con el evento.

Los responsables del evento sostenían el viernes a preguntas de este periódico que “los terrenos y la actividad son de gestión autonómica” y que todos los permisos se habían tramitado con la Generalitat “sin ningún problema”. La intervención de la Policía Local y la posterior confirmación de Cultura desmienten, al menos por ahora, esa apariencia de normalidad administrativa.

La Policía paralizó el montaje del festival Blackworks.

La Policía paralizó el montaje del festival Blackworks. / Daniel Tortajada

Montaje paralizado

El montaje quedó paralizado este martes por orden policial. Más de 20 operarios trabajaban en la instalación del recinto junto al Horno Alto y la Nau cuando los agentes dieron la orden de frenar los trabajos por la ausencia de licencia municipal. La Policía Local dejó además una patrulla en el lugar para impedir que continuara la instalación. La actuación se produjo después de que Levante-EMV informara de que el montaje había comenzado pese a que el festival carecía de la autorización municipal necesaria para una actividad de estas características.

A la falta de licencia del Ayuntamiento de Sagunt se suma la negativa de la conselleria de Cultura, que el pasado 4 de mayo denegó la petición presentada a finales de abril por los organizadores para celebrar el evento y ocupar temporalmente la explanada colindante a la Nau. Según Cultura, la decisión fue comunicada desde el servicio de gestión administrativa del Patrimonio Cultural de la Generalitat tras valorar la solicitud. La conselleria justifica la denegación en que el criterio general para actos privados de particulares en este tipo de espacios es no autorizar su uso.

La paradoja es que Blackworks había convertido precisamente ese entorno protegido en uno de sus principales reclamos comerciales. La organización presentaba el Port de Sagunt como “su producción más genuinamente industrial” y defendía que el recinto elegido era idóneo para transmitir la naturaleza “cruda y metálica” del hard techno y el schranz. El Horno Alto, levantado en 1922, reconstruido en los años sesenta y restaurado con reconocimiento Europa Nostra, no aparecía solo como telón de fondo, sino como parte activa de la escenografía: la promotora anunció que estaría iluminado con el característico rojo de la marca y rodeado de pirotecnia y efectos especiales.

Dos empresas

Detrás del evento aparecen dos estructuras empresariales. Por un lado, La Productiva Eventos, S.L., firma valenciana que se encargaría de la realización del festival en el Port de Sagunt. Y por otro, la marca Blackworks, nacida en Madrid y vinculada a BW Music S.L., con el DJ Dani Novoa como socio único y administrador único. Conocido artísticamente como Dexphase, Novoa fundó Blackworks en 2019 como promotora y sello discográfico, y se ha consolidado en pocos años como una de las referencias de la nueva ola del hard techno en España. La propia web de Blackworks se presenta como un “movimiento independiente” de techno y hard techno con programación en diferentes ciudades europeas, y mantiene entre sus próximos eventos la cita del Port de Sagunt.

El crecimiento de Blackworks ha sido rápido y muy ligado a la explosión del hard techno entre el público joven tras la pandemia. En los últimos años, la marca ha pasado de las sesiones locales a grandes eventos en recintos como IFEMA Madrid y a una expansión internacional con fechas en varios países. Diversas publicaciones especializadas han presentado a Blackworks como uno de los proyectos que mejor ha capitalizado la estética industrial, los ritmos acelerados y la cultura visual de esta nueva escena electrónica.

La llegada a Sagunt pretendía ser su primera gran incursión en València en formato open air. El cartel incluye dieciséis artistas repartidos entre sábado y domingo, con nombres como BIIA, Daria Kolosova, Dexphase, SNTS, Svetec, Warface, Jazzy, Nikolina, Restricted o Zapravka. La organización también había anunciado una jornada gratuita de puertas abiertas para el viernes, con sesiones de DJ, mascletà y food trucks, como una forma de abrir el recinto al público local antes de las dos jornadas de pago.

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Fuente: Levante - EMV