Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Festival de verano de Barcelona

Kulunka despliega la magia de su teatro de máscaras en el Condal

Además de ‘André y Dorine’ y 'Forever', ya vistas en Barcelona, ofrecen 'Solitudes' una conmovedora y premiada obra protagonizada por un anciano incomprendido por su hijo y su nieta

'André y Dorine' forma parte de la trilogía que Kulunka traerá al Teatre Condal

'André y Dorine' forma parte de la trilogía que Kulunka traerá al Teatre Condal / Cedida / Aitor Matauco

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Marta Cervera

Marta Cervera

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Kulunka Teatro ha hecho del teatro de máscaras un arte. No hay palabras pero sus historias llegan con una emoción y profundidad brutal. Este verano la compañía vasca de Hernani presenta la trilogía de sus aclamados espectáculos de máscaras en el Teatre Condal. A lo largo de este mes se podrá ver por orden de creación tres espectáculos que se disfrutan por igual de forma independiente: ‘André y Dorine’, ya visto en Barcelona y que estará en cartel hasta el día 9; 'Solitudes', una pieza premiada con varios Max (del 10 al 19) que llega por primera vez a la ciudad y ‘Forever’ (del 22 al 2 de agosto) que se vio el año pasado también en el marco del Festival Grec.

Sus obras entran sobre todo por los ojos aunque la música también es clave. Y que nadie se confunda: el suyo es teatro para adultos. Las dos primeras piezas están recomendadas a partir de 12 años y la última, a partir de 14. “En estos 15 años de trayectoria es bonito ver que puedes llegar a públicos tan diversos en 40 países con un lenguaje universal que te permite profundizar en temas como la familia, la pérdida, la memoria y los deseos frustrados. Es emocionante ver que conectas con todo tipo de gente ya sea en Nueva York, Shanghái o Argentina”, ha explicado Gabiñe Insausti, actriz de la compañía junto a Edu Cárcamo y José Dault.

Su primer espectáculo ‘André y Dorine’ una obra sobre el Alzhéimer surgió de sus ganas de experimentar con teatro no textual. “La máscara exige un trabajo muy riguroso y muy limpio. Elaboramos una coreografía de movimientos con poco margen para la improvisación”, explican. “Elaboramos una partitura de acciones cotidianas para que se entienda cada situación”. Ello implica horas de ensayo-error, correcciones y la mirada externa del director, Iñaki Rikarte.

'Solitudes', su segundo trabajo con máscaras tiene como protagonista a un anciano que se siente incomprendido. Sus desencuentros cotidianos con su hijo y su nieta centran una historia que destaca la importancia de disfrutar de las cosas sencillas. La soledad y la incomunicación son algunos de los temas que aparecen. 'Forever', su obra más ambiciosa con una escenografía giratoria, muestra el ciclo de la vida a través de una familia. La educación, la maternidad y el amor son algunos de los aspectos que marcan esta aclamada producción.

Un momento de 'Forever'.

Un momento de 'Forever'. / Cedida/ Aitor Matauco

Ahora es fácil para ellos actuar en teatros comerciales pero no fue así cuando empezaban. Entonces en España no había muchas compañías que trabajaran con máscaras. Sus referentes, cuentan, están en Alemania e Inglaterra. “Hace 15 años descubrimos un lenguaje que nos ha enganchado. El público ahora está más preparado para este tipo de espectáculos”, dicen orgullosos del camino recorrido. “Hemos sido punta de lanza para ir contra la industria defendiendo unos códigos menos habituales, no por eso raros o no comerciales. La industria dice que solo se puede hacer con teatro con gente que sale en televisión o textos conocidos pero Kulunka ha conseguido tener su público”.

Kulunka no solo hace teatro de máscaras. También tienen en su repertorio otro tipo de espectáculos, tanto teatro de texto y propuestas con música. Acaban de estrenar 'Herencia', un 'thriller' onírico, “pero este verano empezaremos a cocinar el cuarto espectáculo de máscaras”, avanzan. El proceso suele ser largo. Las elaboradas máscaras creadas por ellos mismos cobran vida gracias a un afinadísimo trabajo gestual que requiere de un minucioso trabajo. Solo así logran desarrollar y ampliar ese lenguaje propio tan característico y tan difícil de realizar ya que la máscara reduce la visibilidad de los intérpretes.

Suscríbete para seguir leyendo