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Arte

Una exposición en un piso turístico ilegal del Raval denuncia la crisis de la vivienda

Los artistas Iris Verge y Miquel Hernández intervienen un apartamento sin licencia para abordar el impacto de la especulación inmobiliaria

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Iris Verge  comisaria y artista, y Miquel Hernández, historiador y artista, posan en la entrada del piso turístico ilegal que han alquilado para la exposición

Iris Verge comisaria y artista, y Miquel Hernández, historiador y artista, posan en la entrada del piso turístico ilegal que han alquilado para la exposición / Zowy Voeten

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David Morán

David Morán

Barcelona
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Es un piso, porque ahí están el sofá y el lavavajillas y hasta una sartén lista para calcinar lo que sea para confirmarlo, pero también un contenedor de arte efímero, una ventana abierta a pie de calle a una de las grandes problemáticas de la ciudad. Porque en realidad tampoco es exactamente un piso, cómo va a serlo cuando es poco más que un bajo comercial con barra libre de diseño escandinavo, sino uno de los muchos alojamientos turísticos ilegales que se siguen encontrando a día de hoy en plataformas y webs de alquileres supuestamente vacacionales.

Barcelona. Iris Verge, comisaria y artista, y Miquel Hernández, historiador y artista, organizadores del proyecto Todo podría ser diferente ('Tot podria ser diferent'), posan en un piso turístico ilegal del barrio del Raval donde han instalado una exposición para denunciar la crisis de la vivienda. 29 de junio de 2026. Cultura. AUTOR: ZOWY VOETEN

Detalle de la exposición 'Tot podria ser diferent' en un piso turístico ilegal / Zowy Voeten

En lo que debería ser el salón, justo al lado del fregadero y a un tiro de piedra de la calle, planchas onduladas de fibra de vidrio reproducen noticias y fotografías de barracas y bloques cebra y otra gran estructura anuncia, más bien grita, la dimensión del problema. "Que no nos engañéis, que esto es estructural", puede leerse. "Se anuncian nuevas regulaciones sobre los pisos turísticos, pero cuando observamos la realidad comprobamos que el problema continúa", lamenta la artista y mediadora cultural Iris Verge, responsable junto al investigador en historia Miquel Hernández de un proyecto que ofrece justo lo que promete. Esto es: una exposición sobre la crisis de la vivienda en el interior de un apartamento turístico ilegal. 

Los pisos turísticos ilegales siguen existiendo porque la cuestión de fondo no es únicamente su regulación, sino el hecho de que la vivienda continúe siendo tratada como una mercancía con la que determinadas personas obtienen beneficios económicos"

"Con demasiada frecuencia el arte contemporáneo se centra en debates muy autorreferenciales o alejados de la realidad social, pero nosotros queríamos abordar un problema que hoy afecta prácticamente a toda la sociedad", defiende Verge. El entuerto, por ponerle nombre y apellidos, es ese 18% de anuncios de pisos ilegales que, según la Direcció de Serveis d'Inspecció del Ayuntamiento de Barcelona, aparecen en las webs de alojamientos vacacionales. Una de las múltiples derivadas de la crisis habitacional que Verge y Hernández han querido denunciar alquilando uno de esos bajos sin licencia que se ofertan en el Raval a más de 200 euros la noche e instalando en su interior una muestra que busca abordar el impacto de la especulación inmobiliaria y los desahucios. "Los pisos turísticos ilegales siguen existiendo porque la cuestión de fondo no es únicamente su regulación, sino el hecho de que la vivienda continúe siendo tratada como una mercancía con la que determinadas personas obtienen beneficios económicos", subraya Hernández. 

Investigación artística y reflexión social

La exposición, que se podrá ver a partir del 1 de julio en Casa Orlandai, forma parte de 'Tot podria ser diferent', proyecto reconocido con uno de los premios Miquel Casablancas del SAC (Sant Andreu Contemporani) y con una beca Barcelona Crea del Ayuntamiento de Barcelona. La idea, explican sus impulsores, es poner la "investigación artística y la experimentación con los materiales" al servicio de una reflexión social. "Muchas veces el arte político recurre a lenguajes muy directos, como carteles, grafitis o pancartas. Nosotros queríamos darle una vuelta a esa idea e integrar el discurso político en una investigación material. Por eso todos los materiales empleados proceden del ámbito de la construcción. Desde el primer momento remiten al imaginario de la vivienda y ayudan a construir el significado de la instalación", detalla Verge. 

Barcelona. Iris Verge, comisaria y artista, y Miquel Hernández, historiador y artista, organizadores del proyecto Todo podría ser diferente ('Tot podria ser diferent'), posan en un piso turístico ilegal del barrio del Raval donde han instalado una exposición para denunciar la crisis de la vivienda. 29 de junio de 2026. Cultura. AUTOR: ZOWY VOETEN

Verge y Hernández, en el interior del piso con las estructuras de la exposición / Zowy Voeten

En el diminuto salón del Raval, y con acceso directo desde la calle, el aterrizaje de 'Tot podria ser diferent' busca combinar la evolución histórica del problema de la vivienda, la divergencia entre discurso oficial y problema real y la necesidad de que una "ciudadanía organizada" llegue donde no lo hacen las administraciones. "Si alguien leyera únicamente estos titulares podría pensar que el problema se está solucionando, pero la instalación pretende hacer visible que detrás de esas apariencias existe un mecanismo mucho más profundo: la especulación inmobiliaria y la generación de beneficios económicos a partir de un derecho fundamental como es la vivienda", explica la artista.

Entre las frases seleccionadas, informaciones de impacto como que "el TC avala la eliminación de los pisos turísticos de Barcelona" o que "el Ayuntamiento insta a desplegar el registro sancionador por el incumplimiento de la ley de vivienda coordinadamente con el Govern de la Generalitat". De fondo, el incordio de la realidad: en los últimos diez años, recuerdan Verge y Hernández, el precio medio del alquiler Barcelona ha subido un 78,68% y se ha pasado de una media 667,89 euros en el primer trimestre de 2014 a 1.193,41 euros en el mismo período de 2024. El salario medio en la ciudad, en cambio, apenas ha crecido un 18,11%.

Barcelona. Iris Verge, comisaria y artista, y Miquel Hernández, historiador y artista, organizadores del proyecto Todo podría ser diferente ('Tot podria ser diferent'), posan en un piso turístico ilegal del barrio del Raval donde han instalado una exposición para denunciar la crisis de la vivienda. 29 de junio de 2026. Cultura. AUTOR: ZOWY VOETEN

Detalle la exposición que denuncia la crisis de la vivienda / Zowy Voeten

Dentro del piso, y a la espera de que el eco de la protesta pueda poner en alerta a un propietario que, aseguran, todavía no se ha manifestado, Verge y Hernández insisten en que la elección de ese bajo concreto es puramente circunstancial. "Este piso funciona únicamente como un ejemplo entre muchos otros. En ningún momento hemos querido centrar la atención en una dirección concreta ni en un propietario específico".

Lo mismo, añaden, con el barrio, por más que Ciutat Vella concentra buena parte de las plantas bajas de uso turístico de la ciudad. "El Raval representa uno de los casos más visibles de un fenómeno que hoy afecta a prácticamente toda la ciudad, pero lo que buscábamos sobre todo era encontrar un piso cuya ilegalidad pudiéramos comprobar", matiza Hernández. Tampoco lo tuvieron demasiado difícil: les bastó con cuadrar registros municipales y listados de anuncios para confirmar que el piso, en efecto, carecía de licencia. 

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