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Crítica del disco

Dellafuente reparte amor en el precioso y formidable 'Brigado,'

Un año después del hito de llenar dos veces el Metropolitano, el artista granadino publica y levanta un álbum desde el agradecimiento y en el que perfecciona su 'música folklórica atemporal'

Los nuevos elepés de Alela Diane y Daniel Lanois, también reseñados

El cantante granadino Dellafuente, en um concierto celebrado en el estadio Metropolitano de Madrid el 20 de junio de 2025.

El cantante granadino Dellafuente, en um concierto celebrado en el estadio Metropolitano de Madrid el 20 de junio de 2025. / SERGIO PÉREZ / EFE

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Barcelona
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Dellafuente

'Brigado,'

No Faavors

Música folkórica atemporal

★★★★

Un año después de que Dellafuente (Granada, 1992) culminara, en nombre de todos ellos, los sueños de una visionaria generación de artistas llenando dos noches el estadio Metropolitano, el granadino, uno de los personajes más influyentes de las últimas décadas en la música española, publica 'Brigado,', un fantástico agradecimiento a, principalmente, los suyos y un trabajo que huye de los tópicos del éxito para poner en valor el camino y la compañía. No en vano, abren el disco (lanzado dos años después del último, 'Torii Yama') las cuerdas de lo que parece una bandurria en el bolero 'Vida en PNG', donde suelta: "No, no me quieren ver feliz; de tanto perder, vencí; yo sé dónde está el camino; y lo pienso coger y correr y correr".

'Brigado,' no es una nueva despedida tras el último hito de un artista esquivo, especialmente los últimos años, sino que sale de lo más profundo, de lo que dicta el corazón, y se convierte en una inmensa carta de amor repartida en 12 temas (sin colaboraciones, "porque las gracias se dan en primera persona") en los que perfecciona el concepto que acuñó años atrás: 'música folklórica atemporal'. Capas y capas, pinceladas precisas en la producción que nacen de las músicas de raíz y crean su propio sonido, como en la apasionada 'Sin explicacion3s', donde un piano manda al inicio para mezclar más tarde con reguetón. Por cierto, primera aparición aquí del '3' en los títulos, presentación discreta de 3NOC (Pablo Enoc Bayo Ruiz es su nombre real), un alter ego que parece que empieza a introducir para trabajos futuros.

Vacíos y abrazos

En 'Modo avión' agradece, sí, de nuevo, más de un empujón en momentos duros ("en medio de tanto ruido; qué difícil escuchar; siento que vuelo contigo; y no, no quiero aterrizar") en una pieza en la que se funden los violines con los sintetizadores para luego, en 'Na me sabe a na', recordando a ratos al Dellafuente más rapero, reconocer miedos y vacíos desde su posición de privilegio ("recibo amor adonde voy, pero nunca voy; no quiero que me recuerden ni sepan quién soy").

El artista granadino abraza muy fuerte de nuevo y de maneras distintas, moviéndose a ritmo de pegajosa bachata del futuro con 'Modo avión' o con repartiendo humilmente bendiciones en '2:3 Filipenses' ("yo aprendí a querer a la misma vez que odiar; no quiero perder, pero tampoco ganar") sobre una guitarra rasgada, violenes, vientos y arpas divinas. En 'Brigado,' también late el dolor, el de un personaje atormentado, obsesivo e inseguro ('Espíritu santo'), sentimientos que se desvanecen en la optimista 'La vida te da sorpr3sas'. Dellafuente viaja hacia lo cubano en 'Caravaggio', se dirige a sus hijas en la emotiva 'Mi modo de vida <3' antes de cerrar con 'Agradecío' y su luces y ecos celestiales ("agradecío de lo que me está pasando; de ser padre, hijo y Espíritu Santo"), que acompañan la historia de un hombre terrenal y familiar que acaricia, una vez más, lo divino y lo eterno a través de su música. IGNASI FORTUNY

OTROS DISCOS DE LA SEMANA

Alela Diane

‘Who’s kepping time?’

Loose Music

Folk

★★★★

Su sola voz te atrapa desde la primera inflexión, primer aviso de un arte de la canción discreto y con carácter, de pulcros arpegios y arreglos minuciosos (ese violín) sobre historias de fondo intranquilo: la pérdida de perspectiva sobre uno mismo a causa de la depresión (‘Dusty roses’) o la muerte de una figura cercana, el ‘folk singer’ Michael Hurley (‘Spring is a fine time’). Y una celebración del amor de largo recorrido en el dulce cierre del álbum, ‘Endless waltz’. JORDI BIANCIOTTO

Daniel Lanois

‘Belladonna nocturne’

Red Floor-Warner

Experimental

★★★

El que fuera productor de gigantes como U2, Bob Dylan o Peter Gabriel retoma el hilo de ‘Belladonna’ (2005) y entrega un mosaico de ‘soundscapes’ en el que confluyen la resonancia ‘ambient’ de sus trabajos con Brian Eno y el toque terrenal, muy mesurado, del ‘pedal steel’. Álbum instrumental de visiones nocturnas y viajes mundanos y mentales, misterioso, pero no intimidante, con complicidades como la voz aérea, sin palabras, de Emmylou Harris. J. B.

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