Entrevista
Jesús Carrasco, escritor: "Si el éxito de 'Intemperie' me hubiese pillado con 20 no sé si lo hubiera superado"
El escritor, que en 2013 se convirtió en un fenómeno editorial con su primera novela, acaba de publicar 'El detalle', sobre el fracaso de una pareja

El escritor Jesús Carrasco. / Delegaciones
Jesús Carrasco irrumpió en el panorama literario en el año 2013 con 'Intemperie', una novela que se convirtió en un auténtico fenómeno editorial. 'La tierra que pisamos' (2016), 'Llévame a casa' (2021) y 'Elogio de las manos' (2024) no hicieron sino confirmar su talento narrativo. Ahora acaba de publicar 'El detalle' (Seix Barral), una «comedia pero seria» sobre el rotundo fracaso de una pareja en una época dominada por la prisa y que se lleva por delante todo lo que pilla.
Ha sido valiente. ¿Se sentía preparado para abordar la vida en pareja?
Al final tengo ya 53 años y llevo muchos años en pareja, así que me sentía con suficiente información para abordar un tema que para mí es muy importante. La creación de una familia, los hijos, todo ese espacio doméstico...
Y con el humor sobrevolando toda la novela.
Sí, ha coincidido este tema serio con mi intención de hacer comedia. Y la combinación me ha gustado mucho, la verdad. Hablar de la crisis de una pareja de una forma dramática ya se ha tratado muchas veces; también por eso quería enfocarlo desde otro ángulo. Sobre todo porque el narrador nos cuenta la historia a toro pasado. Es decir, el lector entiende que ya ha digerido esa crisis. Yo he aprovechado esa distancia para añadirle esa capa cómica.
Esa ironía y ese humor es algo nuevo en su literatura. ¿Se lo ha planteado como un reto?
Bueno, en 'Elogio de las manos' creo que ya apuntaba maneras pero, efectivamente, me lo he planteado como un reto literario. Como trabajador de la palabra, quería escribir una comedia que fuera eficaz y que funcionara bien como artefacto literario. Pretendía que el lector mantuviera casi siempre la sonrisa pese a que se cuenta una historia triste. En realidad, en todas mis novelas me he planteado retos de este tipo, explorando nuevas formas de contar. Siempre me ha gustado hacer cosas que no sé hacer.
Aunque desde otro lugar, en 'Elogio de las manos' ya abordaba ese espacio doméstico como el lugar donde suceden las cosas más importantes de la vida. ¿En esta novela sigue explorando ese camino?
Sí, cada vez voy entrando más en ese espacio. Hay quien podría pensar que lo que ocurre en un hogar es algo insustancial, pero para mí es todo lo contrario. Al menos para abordar la parte que a mí más me interesa, que es la condición humana tal cual. Es decir, cómo somos y cómo nos comportamos. En el espacio doméstico aflora quiénes somos de verdad y suceden las cosas más importantes de la vida: el amor, el aprendizaje, la decepción...
En la novela también ironiza sobre un mundo dominado por la prisa y la falta de atención. ¿Quería tratar ese asunto?
Bueno, eso surgió de una forma natural. Cuando empiezo una novela no preveo todo lo que puede contener, pero luego aparecen elementos que la hacen coherente. Si hablaba de una pareja real, cotidiana y reconocible, necesariamente tenía que hablar de su contexto. No podía retratar ese desamor en un laboratorio como en las películas románticas, así que claro; la precariedad, la falta de vivienda, la falta de tiempo por el trabajo... Todo eso influye. De una forma natural, la historia me puso en bandeja que satirizara sobre ese contexto social. En este caso lo simbolicé con las líneas de bajo coste, pero se podría trasladar a otras muchas formas de consumo. Hay lógicas de mercado que no tienen ningún sentido. ¿Qué hacemos a las cuatro de la mañana en un aeropuerto abarrotado? ¿Qué hacemos echándonos nosotros mismos un hidrocarburo superinflamable en una gasolinera? De hecho, en parte este libro nace con la intención de responder a la siguiente pregunta: ¿Cuánto estaríamos dispuestos a ceder con tal de pagar menos? Puede parecer una pregunta muy tonta, pero creo que encierra mucho peligro.
Supe encajar el éxito de 'Intemperie' porque me cogió con 40 años, con mis hijas y asentado
En su anterior novela jugaba conscientemente con la autoficción. ¿Cuánto hay de usted en ésta?
Bueno, las partes más patéticas o tontas de Felipe las he reconocido en mí en algún momento de mi vida. En parte, la novela también surge de unas ganas de reírme de mí mismo y de otros hombres que me rodean.
El libro también deja claro que idealizar el pasado no siempre es bueno...
La nostalgia es una emoción estéril. No vale para nada porque no podemos operar sobre el pasado. Lo único que podemos hacer es analizarlo e intentar llegar a alguna conclusión que nos sirva para el futuro.
Cuando echa la vista atrás, ¿se reconoce en el autor que escribió 'Intemperie'?
Bueno, hace 15 años era otra persona, por eso actualmente escribo otras cosas. Ahora ya no me tomo tan en serio y relativizo más. Pero me miro con absoluto agradecimiento. No sé si escribiría ahora esa historia, pero la reconozco como un texto mío del que no movería ni una coma.
Fue su primera novela y se convirtió en un fenómeno literario. ¿Creer que supo encajarlo?
Sí porque me cogió ya con 40 años. Ya tenía a mis hijas y estaba, digamos, asentado. Pero si me pilla con 20 no sé si lo hubiera superado, la verdad. Quizá eso hubiera hecho que mi ego creciera hasta descontrolar.
Fuente: La Opinión de Málaga
- Vuelve Cine Sénior: las personas de 65 años o más podrán ir al cine todos los martes por 2 euros
- Sting vuelve a lo esencial con vigor y elegancia en Les Nits Occident
- Los Mossos investigan el robo a la banda de heavy metal Accept tras actuar en Barcelona Rock Fest
- Ya viene la nueva TDT
- La 'Clàssica a la Platja' triunfa pese al calor extremo
- Mònica Terribas sigue destapando el lado oscuro del Opus Dei, ahora desde la perspectiva masculina
- El Brunch Electronik se reivindica como 'un festival de ciudad' y presenta nombres como Kaytranada o Jeff Mills
- Netflix estrena un documental sobre el 'asesinato en directo' de Miguel Ángel Blanco: 'ETA no supo medir el impacto emocional de aquella barbaridad