Entrevista
Alexandra Roma, escritora: "Tenemos tantos filtros que a veces ni siquiera sabemos cómo somos"
La autora madrileña publica el inicio de una bilogía romántica ambientada en el mundo de la interpretación

Alexandra Roma / Javier Ocaña

Hay cosas que se pueden fingir como una sonrisa o una vida perfecta que mostrar en las redes sociales, pero también hay otras que no se pueden interpretar como respirar, por ejemplo. En ese contexto nace 'Tantas veces como respiro' (Planeta), la nueva novela de Alexandra Roma (Madrid, 1987) que explora el precio de la fama con una reflexión sobre la necesidad de la validación y la búsqueda de la propia identidad.
El escenario que idea la autora se remonta a los inicios de su vida profesional, cuando fue becaria de periodismo cultural y tuvo la oportunidad de cubrir los primeros pases de las películas de 'Crepúsculo' y 'Luna Nueva' de Stephenie Meyer. Allí pudo ver cómo Kristen Stewart, que interpretaba a una aún desconocida Bella Swan, rápidamente se convertía en todo un fenómeno de masas película tras película y Roma se planteó cómo una persona tan joven se puede enfrentar a un éxito tan inmediato siendo, además, menor de edad.
La compleja situación se quedó en su cabeza y ahora, años después, publica el inicio de una bilogía que, precisamente, habla sobre el universo de las series juveniles y de todo lo que se desata alrededor como los egos, el sufrimiento y las inseguridades de los intérpretes. La novela sigue a Sadie, una joven marcada por el peso de pertenecer a una familia conocida dentro de la industria cinematográfica y vive bajo la presión de tener que demostrar que es algo más que "la hija de". Frente a ella aparece Dacre, un actor construido desde la ambición más pura y dispuesto a utilizar incluso la prensa rosa y su imagen pública para convertirse en el próximo gran fenómeno juvenil.

La autora Alexandra Roma / Javier Ocaña
Ambos personajes se ven forzados a fingir para gustar a los demás. "Les puede pasar a unos actores, pero también a nosotros", afirma la autora en una entrevista con este diario. Así, traslada el escenario al comportamiento tanto dentro como fuera de las redes sociales: "Todos somos actores en esta vida. Proyectamos la imagen que queremos que los demás tengan de nosotros y pocas veces hacemos el ejercicio de pensar en quiénes somos si nos quitamos todas las capas que usamos para gustar, para complacer o para dar determinada imagen", explica. Y usar el universo de los actores para reflexionar sobre ello "es más fácil para verlo porque está más exagerado", sin embargo, mientras uno lee la novela también puede hacerse la misma pregunta.
Pocas veces hacemos el ejercicio de pensar en quiénes somos si nos quitamos todas las capas que usamos para gustar, para complacer o para dar determinada imagen"
La importancia del apoyo y no escuchar a las críticas
Aprovecha Roma también para analizar cómo de importante es la educación y el apoyo de la familia. En el caso de Sadie, vive con la presión constante de una madre que nunca muestra una pizca de emoción y respaldo hacia ella, que sigue sus mismos pasos en el mundo de la interpretación, y se limita a decirle que realmente no sirve para ese mundo.
"Las opiniones nos van moldeando. Me gusta pensar que cuando venimos al mundo somos una astilla pura, y que después nos van poniendo dedos encima hasta dar forma a la figura que se queda. Por eso, si a ti te dicen muchas veces que no vales para eso o incluso si escuchas comentarios al respecto, al final puedes acabar creyéndote que realmente es verdad y actuando en consecuencia. Quizá sí vales, pero las opiniones te han ido moldeando hasta hacerte creer lo que los demás opinan de ti", explica la autora.
Además, también Roma aprovecha la novela para poner el foco en temas que suelen quedarse fuera del encuadre como el autismo, la bisexualidad, la adopción o la presión por encajar dentro de una industria obsesionada con la imagen. "Cuando eres diferente, muchas veces te hacen ocultar una parte de tu esencia", explica la autora, que hábilmente introduce esas realidades sin convertirlas en un añadido forzado.
Cuando eres diferente, muchas veces te hacen ocultar una parte de tu esencia"
Porque con 'Tantas veces como respiro', la autora espera que el lector no solo sienta que ha estado dentro de un rodaje (con guion incluido) o disfrute de la historia, sino que también se detenga un instante a mirarse a sí mismo. "Tenemos tantos filtros que a veces ni siquiera sabemos cómo somos", explica. Y esa, en el fondo, es la gran pregunta que atraviesa toda la novela, la de quién queda cuando desaparecen las máscaras.
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