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De Girona

El catalán Bernat Costa, doble de Johnny Depp: "Me invitan a subir a yates pensando que soy el original"

El parecido físico ha permitido al dibujante de cómics y actor por vocación, convertirse en el doble oficial del actor estadounidense en España, especialmente en su icónica figura del capitán Jack Sparrow

Bernat Costa, doble de Johnny Depp: "Me invitan a subir a yates pensando que soy el original"

Bernat Costa, doble de Johnny Depp: "Me invitan a subir a yates pensando que soy el original" / Marc Martí Font

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Meritxell Comas

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Cuando pisa un aeropuerto, Bernat Costa (Girona, 1975) sabe que, en algún momento u otro, una multitud de fans se le echará encima suplicándole una ‘selfie’ entre lágrimas, abrazos y alguna mano que, sin vergüenza ni dos dedos de frente, se escapará. No puede acercarse a Saint-Tropez —donde hasta hace poco el actor, director, productor y músico norteamericano tenía todo un pueblo en propiedad con mansión, bistrot, bodega e incluso iglesia convertida en alojamiento— porque “la gente me sigue e incluso me invitan a subir a yates pensando que soy el original”.

También le envían mensajes a través de Instagram ofreciéndole dinero para ir a cenar (“proyectan en mí la imagen que tienen del actor real”) y, a menudo, se ve obligado a enseñar el anillo de casado. Esta es la vida de Costa, que, por “alguna extraña razón”, se parece, y mucho, a Johnny Depp. Tanto que, “en broma”, incluso le ha preguntado a su madre si “tenía que explicarme alguna cosa que no supiera”: “Pero mi padre también podría ser su doble porque somos clavados”, reconoce.

Empezó a ganarse la vida dibujando cómics (ha ilustrado de superhéroes pero también sobre el exprimer ministro de Canadá Justin Trudeau) y es el ilustrador de la icónica mascota en forma de leopardo de 'Cheetos'. “Lo dibujé durante siete años, todas las bolsas llevaban mi diseño, tenía que dibujarlo haciendo varios gestos y también lo dibujaba para anuncios”. También hizo ‘storyboards’ (secuencias gráficas de las escenas) de anuncios publicitarios para Matutano, Bancaja o Henkel, y fue responsable de marketing de Eurekakids. En las reuniones con clientes, jefes y departamentos, “casi todos” quedaban sorprendidos por el parecido con el actor norteamericano, pero confiesa que “yo no le daba demasiada importancia”.

El doble oficial en España

Hasta que esa semejanza accidental le llevó a ser su doble “oficial”: “En cada país tiene un doble y yo soy el doble de Johnny Depp en España”. Eso significa que “si un día viniera aquí a rodar una película, yo sería su doble”. Ser actor ya lo llevaba en la sangre (estudió Interpretación e hizo alguna aparición en “alguna película muy minoritaria”), pero un día le llamaron de una empresa especializada en dobles de famosos para ficharlo. A la espera de que llegara una película, le contrataban para participar en eventos de empresas y fiestas privadas con dobles de actores como Tom Cruise o Angelina Jolie, ya que hasta entonces, hacían venir a un doble de Johnny Depp expresamente desde Londres. Sobre todo, cuanto más lo querían era de capitán Jack Sparrow. “Tengo la gran suerte de tener poca personalidad y eso hace que me resulte fácil hacer de doble”, confiesa.

Se sumergió en su biografía y vio todas las películas para aprender a comportarse como él. La caracterización, sin embargo, no le pilló desprevenido: “Como todo el mundo me decía que me parecía a Johnny Depp, había cogido la costumbre de disfrazarme de sus personajes para carnaval, desde Jack Sparrow hasta Eduardo Manostijeras”, recuerda. De hecho, era un habitual del desfile de Platja d’Aro. “Era un hobby, me sabía de memoria todos los movimientos”. Y casi sin darse cuenta, se fue convirtiendo en un “friki del personaje”. Con todo, quiere dejar claro que “la diferencia con los imitadores es que ellos se disfrazan y el doble se viste”.

"El hermano perdido"

Hace unos años, conoció al actor original en carne y hueso. “Fui a París a un concierto de su grupo, me invitaron al ‘backstage’ y estuvimos hablando un rato”, recuerda. Lo que más le sorprendió es que sabía perfectamente quién era: “Me dijo que era el hermano perdido; sabía que era dibujante de cómics y que había escrito un libro [‘Doble Hombre Muerto’, Dakota Editorial, 2019]”. Aunque asegura que “es cierto que me parezco pero no soy igual que él”, reconoce que “tenemos bastantes cosas en común”: “A los dos nos gusta la misma música - el heavy metal- , los mismos escritores-Jack Kerouac-, tenemos las mismas patologías-dislexia y fotofobia- y también dibuja, como yo”.

Ve difícil, sin embargo, llegar a doblarlo en la gran pantalla: “La figura de los dobles y los especialistas está desapareciendo porque todo eso ya se está empezando a hacer con inteligencia artificial”, explica. La única opción que ve es que el propio Johnny Depp “pida expresamente” trabajar con él. Ahora, después de casi quince años haciendo de Johnny Depp, confiesa que la suya ha sido una “vida extraña”: “No quería encasillarme solo con esto, quería ser un actor normal y corriente, pero al final me he dejado llevar”. El soufflé le llegó, “por suerte”, con 35 años: “Esta fama por parecerte a un famoso te llega con menos madurez y acabas mal”. Él, que desde hace diez años vive “tranquilo” en Sales de Llierca, tiene claro que “es un trabajo” y ahora le contratan para bodas (sobre todo en Valencia y Andalucía) y aniversarios. “Ya solo falta que me contraten de cadáver del original”.

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Fuente: Diari de Girona