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Exposición

La exposición 'Seny i Rauxa' reúne 500 piezas para desvelar la arquitectura catalana de los últimos 150 años

La muestra recupera 500 piezas de los últimos 150 años de la arquitectura catalana

El Disseny Hub Barcelona (DHub) presentó hoy 'Seny i rauxa. Notícia de l'arquitectura catalana', una exposición que propone un recorrido por la riqueza y la diversidad de la arquitectura catalana de los últimos 150 años.

El Disseny Hub Barcelona (DHub) presentó hoy 'Seny i rauxa. Notícia de l'arquitectura catalana', una exposición que propone un recorrido por la riqueza y la diversidad de la arquitectura catalana de los últimos 150 años. / Alejandro Garcia / EFE

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El ‘seny i la rauxa’ son dos elementos claves de la cultura catalana, las caras de una misma moneda: el balance entre la seriedad y aquello que se sale de lo establecido. Siguiendo esta línea, el Museu del Disseny de Barcelona (DHub) inaugura una exposición temporal que traslada este contraste al mundo de la arquitectura.

‘Seny i Rauxa. Notícia de l’arquitectura catalana’, que estará disponible desde el 22 de mayo al 6 de setiembre, recupera hasta 500 piezas del mundo arquitectónico de Cataluña enmarcadas en los últimos 150 años. A pesar de la elevada cifra de obras, Vitoria Garriga, comisaria de la exposición, afirma que “la ambición original era tenerlo todo”; sin embargo “no fue posible”, ya que ciertas piezas forman parte de colecciones privadas o se encuentran en otras instituciones.

La muestra explora las visiones desde Berenguer de Montagut hasta algunas de las obras recientes de Domènech i Montaner, pasando por la perspectiva de Antoni Gaudí. La exposición busca el constante diálogo entre los elementos, más allá de las categorías como el tiempo o el estilo.

Barcelona se observa desde las Rondas hasta los ejes verdes, pasando por el metro.

Barcelona se observa desde las Rondas hasta los ejes verdes, pasando por el metro. / Alejandro Garcia / EFE

La exhibición se engloba en los actos creados enmarcados en la Barcelona Capital Arquitectura 2026. “Aprovechamos que el mundo nos mira para ofrecer una exposición pensada también para la gente de aquí”, detalla Carme Vives, comisaria de ‘Seny i rauxa’.

Fuera del orden establecido

El recorrido rehúye las perspectivas clásicas y construye el relato desde las escalas: de lo cercano a lo lejano. Así, empezando por la mano, se muestran los croquis como punto de inicio de toda pieza arquitectónica. De hecho, la estética roja que invade toda la exposición parte de este punto: “Los planos siempre son una porquería y están llenos de líneas rojas, por lo que recuperamos esta idea para ponerla en valor”, explica Joan Roig, comisario de la exposición. Además, la iluminación se mantiene baja en todo momento, para proteger la integridad de las piezas expuestas. La exhibición cuenta también con un hilo musical constante a cargo de la compositora y pianista Anna Bofill Levi.

La muestra avanza por los espacios que ocupan el día a día de la población. En primer lugar —o último, según el orden que tome el visitante—, analiza la habitación, una zona de intimidad estrechamente ligada a la cultura. Esto se refleja, por ejemplo, mediante las pinturas de Pere Torné Esquius, ‘Interior amb piano’ y ‘Menjador’, dos obras que reflejan “la habitación catalana atemporal”, basada en la sencillez y la calidad, tal como la describe Roig. De aquí, se abre la mirada al hogar completo. Una imagen de la ‘Prefab House Changeover’ —una novedosa casa prefabricada de 2024— se sitúa al lado de los planos de José Antonio Coderch de edificaciones como la Casa Ugalde, una de sus obras más destacadas.

La exposición ‘Seny i rauxa. Notícia de l’arquitectura catalana’ en el DHub.

La exposición ‘Seny i rauxa. Notícia de l’arquitectura catalana’ en el DHub. / Pere Francesch / ACN / ACN

También se invita a mirar al lado, concretamente a los vecinos. El fragmento va un paso más allá del simple hogar y observa las fachadas e incluso la orientación de los complejos arquitectónicos. Así, se abre paso al resto de edificios, como entidades bancarias, universidades o zonas de ocio. Las fotografías y maquetas permiten recuperar espacios como la Sala Zeleste de Barcelona, donde actualmente se encuentra Razzmatazz.

Siguiendo con la amplitud de la mirada, el foco se pone en la calle. Barcelona se observa desde las Rondas hasta los ejes verdes, pasando por el metro. Con todo, los planos permiten observar la una metrópolis que se fue construyendo poco a poco, hecho que hila con dos de las últimas secciones: la ciudad antigua y la nueva. Estos espacios ponen en diálogo la modernidad y la antigüedad y permite ver los cambios de la localidad mediante elementos simbólicos como el dibujo original del Eixample.

Finalmente, el recorrido cierra recuperando la idea de una identidad catalana y ampliando la mirada al máximo haciendo un retrato del territorio completo. Así, se incluyen fotografías aéreas y detalladas, y hasta una obra de Joaquim Sunyer Miró, ‘Dones en un jardí’.

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