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Historia

Darío Español-Solana, historiador, desmitifica la Corona de Aragón: "Es uno de los hechos históricos más controvertidos; nos lo hemos arrojado a la cabeza"

Darío Español-Solana presenta su nueva publicación, ‘1137. El origen de la Corona de Aragón’, una investigación sobre los orígenes de una de las uniones geopolíticas más importantes de la Edad Media europea

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Darío Españo-Solana ha publicado '1137. El origen de la Corona de Aragón'

Darío Españo-Solana ha publicado '1137. El origen de la Corona de Aragón' / María Bailac

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Mari Luz Sánchez

Zaragoza
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En 1137, en la ciudad altoaragonesa de Barbastro, se firmaban las capitulaciones matrimoniales que regirían la unión de Petronila de Aragón y Ramón Berenguer IV. El inicio de un acuerdo político que dio origen a la Corona de Aragón. Pero, ¿qué supuso realmente ese acuerdo y cómo se fraguó? El historiador medievalista Darío Español-Solana, nacido en Fonz (Huesca), ofrece una revisión a la historiografía tradicional en su último libro: ‘1137.El origen de la Corona de Aragón’.

“Es, seguramente, uno de los hechos históricos más controvertidos y publicados, y que nos hemos tirado a la cabeza muchas veces”, comenta el autor. Desde la historiografía, la política, la cultura y los medios de comunicación, el hecho histórico se ha convertido durante décadas en un arma arrojadiza entre Aragón y Cataluña.

Español-Solana veía que el presentismo, cuestionar la Historia desde paradigmas del presente, y la falta de actualización de las investigaciones, ancladas en las máximas de la década de los 80, adolecía de mitificación y descontextualización. Incluso, los relatos históricos tradicionales que emanaban desde Cataluña y desde Aragón llegaban a contraponerse. Según los primeros, el linaje era una cuestión masculina y Ramiro II es el último rey de la Casa de Aragón y el resto serían catalanes; según los segundos, Ramón Berenguer IV entró a formar parte de la Casa de Aragón por casamiento.

Cuestión de linajes, no de identidades

En este punto, Español-Solana aplica la lógica feudal y de los vasallajes medievales para explicar que “lo que se unieron eran personas por cuestiones personales”. Ni cuestiones identitarias ni territoriales, simplemente mantener el linaje y los territorios señoriales.

“Desmitifico muchos aspectos que van a dar un vuelco para que la gente interprete ese hecho histórico con los ojos del presente y, por tanto, lleguemos a un discurso mucho más sosegado e intelectualmente más pertrechado, más ajustado a lo que fue”, afirma con rotundidad Darío Español-Solana.

Portada de '1137. El origen de la Corona de Aragón'

Portada de '1137. El origen de la Corona de Aragón' / Doce Robles

Romper con las narrativas sobre el testamento de Alfonso I ‘El batallador’ es el primer paso para entender de otra manera la dialéctica entre Aragón y Cataluña. “’El Batallador’ hace eso para involucrar al Papa, y que su hijo Alfonso VII (Emperador de León) no se quede con Aragón, Sobrarbe y Ribagorza”, señala Español-Solana sobre el legado testamental a “los tres lugares de Tierra Santa y a quienes los custodian”.

Después de esto, su hermano Ramiro II 'El monje', buscó una salida "honrosa" a una situación compleja en la que carecía de legitimidad: "Decide buscar un marido para su hija, de manera que le entrega a este el gobierno del reino, que no la titularidad, que siempre la tendrá él hasta que muera o su hija; de ese modo da salida cumpliendo el testamento de su hermano", aclara Español-Solana.

También se argumenta en contra de la idea de la creación de lo catalán: “La gente cuando les digo que la palabra catalán o Cataluña aparece por primera vez a principios del siglo XII, es decir, 20 años antes de cuando sucedió esto”. Según desarrolla el autor, lo que actualmente se denomina Cataluña “existía como una pequeña demarcación geográfica” en la que se aglutinaban distintas demarcaciones con diferencias culturales, no como un elemento vertebrador o distintivo.

Vasallos aragoneses y vasallos catalanes

Fue Alfonso II, primer rey de la Corona de Aragón, quien comenzó a nombrar a los vasallos de esa zona como catalanes para poder “aglutinar y gobernar mejor las dos entidades que acaba, o los dos territorios, que acaba de recibir”, detalla Español-Solana. Aragón por parte de su madre, Petronila I de Aragón, y los condados catalanes de su padre, Ramón Berenguer IV.

Aragoneses y catalanes, dos entidades poblacionales que se regían bajo el mismo el mismo señor o rey. Dos unidades territoriales que dialogaban y dialogan necesariamente: “En la Edad Media, alguien de Lérida, por ejemplo, tenía más afinidad con alguien que estaba a 20 kilómetros más hacia el Cinca, que con alguien que estaba 80 kilómetros más hacia Cataluña”, comenta Español-Solana.

Nueve siglos después, Darío Español-Solana estima “perentorio” terminar con el uso interesado de la Historia: “Si construimos sociedades sencillas y reduccionistas, al final es normal que haya estos enfrentamientos. Si construimos sociedades reflexivas, que detrás haya discursos complejos, llegaremos a debates más sosegados”. Por eso, él ha apostado por ofrecer una lectura rigurosa, con base científica, pero accesible y asequible para que “lo pueda leer todo el mundo”.