Cita con la historieta
Poder blando, pelotazo digital y vida más allá del manga: el cómic asiático busca su sitio en Barcelona
Hong Kong y Corea del Sur exhiben músculo creativo y le echan un pulso a la todopoderosa industria nipona del cómic. "China empieza a ver la utilidad del 'soft power'", subraya Oriol Estrada, coordinador de las actividades culturales del Cómic Barcelona
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El hongkonés Pen So presenta en Barcelona su cómic 'See You In Memories' / PEN SO

En 1990, un par de años antes de que 'Bola de drac' saltara de la pantalla al quiosco y el manga irrumpiera con fuerza arrolladora en la órbita cultural catalana y española, nuevos héroes llegados del lejano Oriente intentaban abrirse paso a base de guantazos y patadas voladoras entre los aficionados al cómic. A un lado, los habilidosos hermanastros formados en una escuela de kung fu que combatían el Culto Global en las páginas de 'Tigre Wong'. Al otro, el maestro Wang Wuji y la apoteosis de artes marciales y leyendas de la vieja China de 'Drunken fist', historieta nacida como extensión de 'El maestro borracho', taquillazo local protagonizado por Jackie Chan en 1978.
Los dos títulos, firmados por el hongkonés Tony Wong Yuk Long y publicados en España por Cómics Forum, apenas llegaron a la docena de números, pero abrieron una primera vía de comunicación que, décadas después, cuando la hegemonía del manga parece quedar fuera de toda discusión, el Cómic Barcelona se dispone a reforzar, apuntalar y consolidar. La idea, explica el coordinador de las actividades culturales del festival, Oriol Estrada, es abrir plano para demostrar que no solo de historietas niponas vive el cómic oriental. Ni mucho menos. "Vemos que lo asiático, no solo el manga, va cobrando cada vez más fuerza a nivel cultural y hemos pensado que era el momento", defiende el comisario.
En comparación con el manga japonés o los cómics coreanos, los cómics de Hong Kong no se limitan a un solo estilo de publicación. Presentan muchos estilos y formatos diferentes, lo que da lugar a obras únicas y sorprendentes"
Se explica así que, en su 44ª edición, el Cómic Barcelona esté consagrado a la cultura asiática y, en especial, a los cómics de Hong Kong y Corea del Sur. "Hemos tenido una visión un poco restringida de lo que es el cómic internacional. Ahora se llama Cómic Barcelona, pero antes esto era el Salón Internacional del Cómic, y básicamente venía gente de Europa y Estados Unidos. Pocas veces venía alguien de Asia", señala Estrada.

Portadas de 'Tigre Wong' y 'Drunken Fist', primeros cómics hongkoneses publicados en España en 1990 / EPC
Para corregir semejante déficit, nada mejor que un poco de pedagogía. "Desde la década de 1980 hasta la de 2000, los cómics de Hong Kong estuvieron dominados por los géneros de artes marciales y kung-fu. El modelo de publicación se asemejaba al de los cómics estadounidenses, con números semanales o quincenales. Alrededor de 2010, con la expansión de internet y la popularidad de los webcómics, las ventas de cómics impresos disminuyeron gradualmente. Sin embargo, este cambio en los formatos de publicación dio lugar a una gama más amplia de temas y a obras de cómic más diversas", explica el hongkonés Pen So, autor de 'See You In Memories' y uno de los ilustradores que forman parte de la comitiva con la que la Hong Kong Comics & Animation Federation desembarca estos días en Barcelona.
Epopeyas y dramas urbanos
"Desde las caricaturas políticas y la sátira ilustrada de principios del siglo XX hasta el auge de la narración serializada, el medio se desarrolló en paralelo a las rápidas transformaciones sociales y culturales de la ciudad. En la posguerra, Hong Kong se convirtió en un importante centro de narrativas ilustradas populares, con géneros que iban desde epopeyas de artes marciales hasta dramas urbanos, caracterizados por composiciones dinámicas, personajes expresivos y un fuerte sentido del ritmo influido por el cine", expone la institución. A modo de ejemplo, la Hong Kong Comics & Animation Federation exhibe en Barcelona el trabajo de 25 historietistas y trae a la ciudad a autores como Bonnie Pange ('Mi singular amigo'), Kwong Chi It ('El arma letal del amor y la pasión'), Linus Liu (‘Frankenstein’) y Rex KOO ('No hay nadie en la ciudad amurallada').
Estrada, máster en Estudios de Asia Oriental y especialista en manga y cultura popular japonesa, también aporta algunas claves sobre el 'manhua', nombre que recibe el cómic chino y taiwanés. "Es una industria con muchas influencias del manga pero que también tiene carácter propio. En los años 80 y 90 sí que era a tope artes marciales, que es lo que funcionaba también en el cine, pero hoy en día tienes, por ejemplo, a Pen So, que te hace una historia costumbrista con un punto fantástico", explica. "En comparación con el manga japonés o los cómics coreanos, los cómics de Hong Kong no se limitan a un solo estilo de publicación. Presentan muchos estilos y formatos diferentes, lo que da lugar a obras únicas y sorprendentes", confirma el propio Pen So.

Ilustraciones de Bonnie Pang y Rex KOO, dos de los autores de Hong Kong invitados al Cómic Barcelona / EPC
A nivel técnico, la principal diferencia con el manga tiene que ver con el consumo: igual que los occidentales, los cómics chinos también se leen de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. "Pero si te vas a Taiwán, que alguno nos ha llegado, estos ya son de derecha a izquierda, como los japoneses", matiza Estrada, quien avanza que, en lo que a historietas se refiere, el gigante asiático no ha hecho más que empezar a desperezarse. "Ahora van llegando cosas poco a poco, pero China está en un momento de gran expansión. Tampoco es que les haga falta, con un mercado de mil millones de personas, pero sí que empiezan a ver la utilidad de ese 'soft power' que Japón ya ejerció muy bien en su momento a través de los productos culturales", diagnostica.
Apoteosis digital del 'manhwa'
También Corea del Sur ha utilizado con puño de hierro y guante de seda el poder blando a la hora de expandir su cultura por el mundo y exportar fenómenos como 'Hierba', de Keum Suk Gendry-Kim; 'Solo Leveling', de Chu-Gong; '¿Qué le pasa a la secretaria Kim?', de Gyeong Yun Jeong y Kim Myeongmi; y 'Tower of God', de Siu. Es el encanto del 'manhwa', cómic coreano que creció fuertemente marcado por el manga durante la ocupación japonesa, fue utilizado como propaganda de guerra a mediados del siglo pasado y ha generado un nuevo ecosistema creativo gracias al impacto de los 'webtoons', cómics digitales creados directamente para leerse en el móvil. "Es un fenómeno que se está expandiendo mucho y está creciendo de forma muy acusada", apunta Estrada sobre el gran hilo conductor de la presencia de Corea en Cómic Barcelona a través de la Korea Creative Content Agency (KOCCA).

Norma publica en papel el exitoso 'webtoon' coreano 'Solo Leveling' / NORMA EDITORIAL
Los 'webtoons', nacidos a finales de los noventa, son resultado de una feliz suma de infortunios: la salvaje crisis económica de 1997 y el fin de la censura a los medios japoneses en 1998 diezmaron las cifras de cómics publicados y vendidos en Corea, mientras que la introducción de internet de alta velocidad alentó el escaneo y la piratería.
El 'webtoon' coreano 'Solo Leveling' sumó en 2018 más de 14.000 millones de lecturas y generó ingresos superiores a los 25 millones de libras"
Tocada y hundida, la industria encontró su arma secreta en un nuevo tipo de historieta digital que se presentaba en formato vertical y se leía ‘online’ en plataformas especializadas. El pelotazo fue tal que, después de encadenar números de récord, inspirar lucrativas adaptaciones cinematográficas y propiciar la aparición de plataformas de pago por lectura, el 'webtoon' 'Solo Leveling', adictiva historia de un cazador de monstruos, sumó en 2018 más de 14.000 millones de lecturas y generó ingresos superiores a los 25 millones de libras.
"En sus títulos más populares, el 'webtoon' es muy manga, muy anime incluso por la paleta de colores que utilizan, y está atrayendo a una parte de público nuevo hacia el cómic", celebra Estrada. La pregunta del millón, claro, es si al mismo tiempo se lo están robando al manga. "También hay autores japoneses que han empezado a publicar en plataformas coreanas, así que quizá el futuro sea una especie de globalización panasiática del cómic en la que no acabemos distinguiendo de dónde vienen las cosas", relativiza.
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