Estrenos de cine
Asier Sanz, el humorista que pinta con comida: "La vida tendría que ser como 'Pizza Movies'"
El ilustrador vasco, que se hizo célebre con una caricatura de Trump hecha con un plátano y mortadela, es el creador de las fabulosas pizzas de cine que aparecen en la nueva película de Carlo Padial

Así son las pizzas cinéfilas de la película 'Pizza Movies'. / Cedido por Asier Sanz

El humorista gráfico e ilustrador Asier Sanz (Bilbao, 1969) llegó al éxito internacional jugando con su hija. No hay maneras mucho mejores que esa. "Yo nunca había hecho creatividad con comida -explica-. Lo empecé a probar como un juego con mi hija a la hora del desayuno. Con todo lo que sobraba, hacíamos unas caras y luego les echábamos una foto con el móvil. Ahí me di cuenta de que podía ser una manera de hacer caricaturas. Un día vi una banana en un cesto y pensé: 'Pues con una banana y unas mortadelas igual se puede hacer a Trump'. Y así es como hice ese primer collage con comida, con tan buena fortuna que se hizo viral en todo el mundo". Eso sucedió en 2017. Gracias a ese collage, que apareció en la portada de la revista 'Tapas', Asier Sanz empezó a ganar premios internacionales y a contar por millones las visitas a su cuenta de Instagram. "Y, lo más importante -continúa-, ahí descubrí un camino creativo que me ha llevado, casi 10 años después, a encontrarme con Carlo Padial y a hacer con él una película maravillosa". La película se llama 'Pizza Movies' y se estrena este viernes.
En estos nueve años, Sanz ha llevado el arte del retrato hecho con comida a cotas de refinamiento y guasa difíciles de igualar. Un Boris Johnson hecho con ingredientes de un típico desayuno inglés, un Vladimir Putin de ensaladilla rusa, una ostra muy parecida a Juan Carlos I, una Georgia Meloni recreada con partes de un melón, una chuleta en la que es imposible no ver a Donald Trump… "Son cosas tan locas y tan divertidas que las disfruto muchísimo -señala-. Yo venía de hacer caricatura con acuarelas y demás, pero sentía que ya había tocado un tope con eso. Sin embargo, esto veo que no tiene límites. Además, intento que todos los elementos tengan una intención en la forma y también en el fondo".

Asier Sanz, entre dos de sus más populares caricaturas de Donald Trump / Asier Sanz
El ilustrador bilbaíno era, por tanto, la persona idónea para hacer realidad la idea visionaria con la que los protagonistas de 'Pizza Movies' pretenden salir de la precariedad laboral y existencial en la que se ven atrapados: servir pizzas que recreen escenas de películas clásicas. La premisa argumental de la comedia de Carlo Padial necesitaba un 'pizzaiolo' capaz de hacer algo muy reconocible a primera vista que fuera también divertido. Xabier Uria, codirector del festival de cortos y videoclips Caostica, fue quien le sugirió a Padial el nombre de Asier Sanz, "el tío del Trump ese de la banana y la mortadela". "Carlo se puso en contacto conmigo, me contó cómo era la historia de la película y me pidió que le enviara una pizza. La primera que hice fue la de Marilyn Monroe. Hice un vídeo con música y todo y se lo envié. Me contestó con una nota de voz: 'Joder, eres tú. Esto es justamente lo que necesitábamos'. Y ahí empezamos".
Tomate, mozzarella y Tom Cruise
Padial le pasó a Sanz una lista de 15 títulos para que eligiera siete que acabarían en las pizzas chifladísimas que se muestran en la película. Además de la citada Marilyn, pasaron el corte 'Parque jurásico', 'Psicosis', 'E.T., el extraterrestre', 'La tentación vive arriba', 'En busca del arca perdida' y Tom Cruise en 'Misión: Imposible'. "Lo difícil de las pizzas es dar con el parecido -apunta el ilustrador-. Si haces a Tom Cruise, tienes que conseguir que sea reconocible y que además parezca sencillo, que cada uno piense que lo podría hacer en su casa con sus hijos. Yo iba al supermercado, compraba los ingredientes que creía que podían dar resultado y montaba las pizzas en mi estudio. Y cuando ya tuve las siete, me dijeron: 'Pues ahora vienes a Barcelona y las haces aquí en el rodaje'. Y ahí estuve, como si fuera el cocinero del equipo".
Asier Sanz subraya que todas las pizzas que aparecen en la película se pueden comer, pero no recomendaría a nadie que lo hiciera. "Hacer un collage de pizza es casi como pintar. La base de la pizza es el lienzo, y los colores y las formas te los dan los ingredientes. Entonces, claro, si buscas dos tonos de marrón, pues igual mezclas ahí un trozo de jamón serrano y colacao. El sabor debe de ser horrible, pero ¡qué bien queda visualmente!". En su último día en el rodaje, el 'pizzaiolo' de la risa puso todas sus pizzas en fila y les dijo: "Gracias por habérmelo hecho pasar tan bien. Habéis quedado fantásticas y ojalá le deis mucha energía a esta película". El equipo, encabezado por Padial y los dos protagonistas, Berto Romero y Judit Martín, empezó a aplaudir. "Fue la mejor despedida para las pizzas. Es que también hay que despedirse de las cosas, no solo de los seres humanos".
Entre las muchas cosas buenas que Sanz dice haberse llevado de 'Pizza Movies', destaca el haber descubierto a Padial y su mundo creativo. "Es un tío extraordinario: divertido, humano, inteligente, profundo, loco, surrealista... Y todo eso está en la película. Hoy no es fácil ver a un artista que deje su huella de esta manera en sus obras, porque las cosas ya se hacen sin alma. Pero esta es una película con alma. Y eso es algo que ya se veía desde el rodaje, donde se juntó un montón de gente muy creativa y muy cariñosa y donde todo el mundo trataba de ayudarse para sacar lo mejor los unos de los otros. Luego, cuando ya vuelves a la vida, notas como una falta de amor. Y piensas: 'Joder, la vida tendría que ser como 'Pizza movies'".
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