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Formación musical

El Conservatori del Liceu regula el acoso fuera de las aulas en su protocolo contra el acoso sexual

La nueva normativa, notificada el pasado 28 de enero a los alumnos del centro y actualizada tras un caso de abusos destapado hace casi un año por EL PERIÓDICO, incluye los hechos ocurridos fuera de las aulas, como las actividades de formación, los conciertos y los viajes, y el ciberacoso

Exalumnas del Conservatori del Liceu acusan a otro exprofesor de tocamientos, enviarles fotos desnudo e intentos de beso

Alumnos y alumnas del Conservatori del Liceu se concentran en la sede del conservatorio de Nou de la Rambla para protestar contra los abusos

Alumnos y alumnas del Conservatori del Liceu se concentran en la sede del conservatorio de Nou de la Rambla para protestar contra los abusos

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Alba Giraldo

Alba Giraldo

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El Conservatori del Liceu ha actualizado su protocolo de actuación contra el acoso sexual tras un caso de presuntos abusos por parte de un profesor de guitarra que destapó hace casi un año EL PERIÓDICO y que terminó con el despido del docente por motivos disciplinarios. El centro de educación musical primero apartó de manera cautelar al profesor y abrió un proceso de investigación interno después de que varias alumnas acusaran al guitarrista de presuntos tocamientos. En aquel momento, la escuela contaba con una ‘Guía de buenas prácticas’ y un ‘Plan de igualdad’, pero el ‘Protocolo de prevención y actuación frente al acoso’ solamente constaba como uno de los puntos -y en apenas dos páginas- del documento del plan de igualdad.

EL PERIÓDICO informa hoy de un nuevo caso de presuntos tocamientos, envío de fotos de otro exprofesor en las que aparecía desnudo a las alumnas y mensajes no apropiados por Whatsapp. Hasta tres exalumnas han compartido con este diario sus experiencias con un exprofesor de violonchelo.

La nueva normativa, notificada a los alumnos del conservatorio el pasado 28 de enero a través de un correo electrónico interno, cuenta con 25 páginas que recogen las acciones contra el acoso sexual. Como novedad, las medidas se podrán aplicar para los hechos ocurridos en el centro de trabajo, pero también fuera del conservatorio, “cuando el vínculo o la relación entre las personas se establece por razón del trabajo o actividad que están desarrollando”; en los “desplazamientos, viajes, eventos o actividades sociales o de formación” relacionadas con el trabajo; en los “trayectos entre el domicilio y el lugar de trabajo”, y los hechos ocurridos a través de tecnologías de la comunicación, como el acoso virtual o ciberacoso. En este sentido, muchos de los testimonios recogidos por este diario aseguraban haber recibido el supuesto acoso del docente dentro de las aulas, pero también fuera, en conciertos, cursos de verano y en clases particulares en su domicilio.

El protocolo del Liceu también distingue dos tipos de acoso sexual, en función de la existencia o no de poder estructural. En primer lugar, el “acoso ‘quid pro quo’ o chantaje sexual”, que consiste en “forzar a la víctima a elegir entre someterse a los requerimientos sexuales, o ver perjudicados ciertos beneficios o condiciones”. En segundo lugar, el “acoso sexual ambiental”, donde el acosador crea un entorno "intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo para la víctima”, con actitudes y comportamientos indeseados de naturaleza sexual, y no tiene por qué existir un abuso de poder detrás.

Barcelona 17/06/2025 Alumnos y alumnas del Conservatori del Liceu se concentran en la sede del conservatorio de Nou de la Rambla para protestar contra los abusos Fotografía de Ferran Nadeu

Alumnos y alumnas del Conservatori del Liceu se concentran en la sede del conservatorio de Nou de la Rambla para protestar contra los abusos / Ferran Nadeu

Conductas de acoso

El documento distingue tres tipos de conductas constitutivas de acoso. Las conductas verbales se centran en las "insinuaciones sexuales; proposiciones o presión para la actividad sexual; insistencia por participar en actividades sociales fuera del puesto de trabajo, después de que la persona afectada haya dejado claro que esta insistencia es molesta e inoportuna; flirteos ofensivos; comentarios insinuantes, indirectos u obscenos; llamadas telefónicas indeseadas, y bromas o comentarios sobre la apariencia sexual”. Las conductas no verbales hacen referencia a la “exhibición de fotos sexualmente sugestivas o pornográficas, miradas impúdicas o silbidos, y cartas o mensajes de correo electrónico o de texto de carácter ofensivo o contenido sexual”. Finalmente, las conductas físicas se especifican con el “contacto físico deliberado y no solicitado, abrazos o besos no deseados y el acercamiento físico excesivo o innecesario”.

Cuando los indicios de la conducta denunciada sean constitutivos de delito y, “teniendo en cuenta que existen menores de edad dentro de la comunidad educativa”, en caso de recibir una denuncia la Institución adoptará de inmediato las medidas cautelares necesarias para proteger a la víctima de la persona agresora y trasladará los hechos al Ministerio Fiscal.

El protocolo también asegura la confidencialidad y el anonimato de todas las personas que intervengan en el procedimiento de investigación. De hecho, se asignará un código numérico a cada denunciante para no identificar a las personas por su nombre hasta el informe final de conclusiones. El nuevo documento también garantiza el derecho a la protección de la dignidad e intimidad de las personas afectadas, tanto de la supuesta víctima como de la persona que perpetúa el acoso, respetando el principio de presunción de inocencia.

Alumnos y alumnas del Conservatori del Liceu se concentran en la sede del conservatorio de Nou de la Rambla para protestar contra los abusos.

Alumnos y alumnas del Conservatori del Liceu se concentran en la sede del conservatorio de Nou de la Rambla para protestar contra los abusos. / Ferran Nadeu / EPC

Procedimiento formal

La denuncia se tendrá que formalizar por escrito, a través de un correo electrónico habilitado o del Canal Ético de la fundación, y podrá ser presentada por cualquier persona que tenga conocimiento de la situación, aunque no sea la afectada. Además, tanto la posible víctima como la persona denunciada tendrán derecho a ser acompañadas durante todo el proceso por su representación legal o sindical. Como medidas cautelares, “siempre que sea posible, se reestructurará el horario de las clases y se propondrá un cambio de grupo o docente”. En caso de que la persona denunciante o denunciada sea menor de edad, deberá estar siempre acompañada por sus tutores legales o por las personas que tengan su representación legal.

La fase de investigación, que durará un máximo de 10 días hábiles, se iniciará con una entrevista personal con la persona denunciante y la posterior citación para una audiencia a la persona denunciada. La Comisión Instructora podrá llevar a cabo entrevistas u otras actuaciones de investigación con cualquiera de las personas implicadas, testigos o terceras personas que se considere puedan aportar información útil.

Finalmente, la comisión instructora emitirá un informe que presentará a la dirección de la fundación para su valoración, que será quien tomará finalmente las decisiones que considere oportunas y las comunicará a todas las personas implicadas. En el caso de la persona denunciada, si con motivo del resultado de la investigación se decide adoptar medidas disciplinarias, estas le serán debidamente notificadas por la fundación, conforme al convenio colectivo y normativa de aplicación.

Además, según consta en el plan de igualdad de la empresa, actualizado en octubre de 2025, durante el primer semestre de este año las personas responsables de equipos de trabajo tienen que recibir una formación específica sobre el protocolo.

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