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Festival Grec

'La truita' explora las complejas dinámicas familiares en clave de humor

Empiezan los ensayos de la comedia de Baptiste Amann, que dirige Ferran Utzet con un potente reparto de ocho actores liderado por Emma Vilarasau y Jordi Boixaderas, cuyo estreno en el Poliorama será el 27 de junio

Emma Vilarasau i Jordi Boixaderas durant la presentació del muntatge 'La truita'

Emma Vilarasau i Jordi Boixaderas durant la presentació del muntatge 'La truita' / Guillem Roset / ACN / ACN

Marta Cervera

Marta Cervera

Barcelona
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No es habitual que las producciones privadas cuenten con grandes repartos, pero la coproducción con el Festival Grec ha permitido a la productora Bitó y Tr3sxtr3s montar en el Poliorama 'La truita'. Se trata de una explosiva comedia del francés Baptiste Amann con ocho intérpretes que retrata las tensiones de una familia de hoy y refleja las diferencias profundas entre la generación de los 'boomers' y la de sus hijos. Los ensayos han comenzado este lunes, coincidiendo con la puesta a la venta de las entradas para la próxima temporada, pues el montaje que se estrena el próximo 27 de junio regresará en septiembre.

Todo transcurre el día del 65 aniversario del padre, que encarna Jordi Boixaderas. Él y su esposa en la ficción, Emma Vilarasau, se han trasladado a un pueblecito tras jubilarse y han montado una panadería ecológica. La llegada de sus tres hijas encarnadas por Miranda Gas, la mayor, Sara Espígul y Júlia Bonjoch con sus parejas -interpretadas por Arnau Puig, Marc Bosch y Tai Fati, respectivamente- podrán en evidencia las tensiones entre los diferentes miembros de la familia. Lo que tenía que ser una celebración se convierte en un despropósito. Todo empieza cuando la hija mediana anuncia que se ha vuelto lacto-pesco-vegetariana y llega con una trucha para que su madre le cocine en lugar del 'fricandó' previsto en el menú de cumpleaños.

El repartiment de 'La truita' amb Emma Vilarasau, Jordi Boixaderas, Sara Espígul, Miranda Gas, Júlia Bonjoch, Arnau Puig, Marc Bosch i Tai Fati

El repartiment de 'La truita' amb Emma Vilarasau, Jordi Boixaderas, Sara Espígul, Miranda Gas, Júlia Bonjoch, Arnau Puig, Marc Bosch i Tai Fati / Guillem Roset / ACN / ACN

Coral y mediterránea

Los ensayos han empezado esta semana en la sala de ensayos encima del Poliorama. "Ya estamos viendo los platos de esta comida de Emma y Jordi alrededor de la que se articula la obra", dice Ferran Utzet, el director. La reunión familiar acaba convirtiéndose en "una explosión de reproches, recuerdos y confesiones". Para el director la pieza es "una reflexión preciosa sobre la familia, la pareja y la pérdida". El texto se mueve entre la comedia y el drama. Hallar el equilibrio entre ambos es clave.

A diferencia de 'Agost', otra ácida obra sobre la familia del norteamericano Tracy Letts, "'La truita' es más mediterránea", dice Utzet. "Son tan próximas las coordenadas humanas y sociales que hemos adaptado el texto al paisaje catalán y hemos trasladado la obra a Catalunya". La acción transcurre en un tranquilo pueblecito a dos horas de Barcelona en coche.

"Más allá de las dinámicas familiares, el autor explora estos cuatro modelos de relación de pareja"

Ferran Utzet

— Director

Hay emoción e ideas y se trata de una obra "muy accesible", apta para un público amplio. Más de uno seguro se identificará con algunos de los temas de la pieza o con las reflexiones en forma de monólogo que cada miembro de la familia hace durante la función. "En realidad esta obra son dos: por un lado, está lo que ocurre durante la comida; por otro, el pensamiento de los personajes que explican esa pequeña soledad que todos sentimos en el núcleo familiar", apunta Vilarasau. El contraste entre ambos mundos, el público y el más íntimo, es parte de singularidad de 'La truita'. "Es una obra extremadamente coral", añade Utzet. "Muestra a cuatro parejas en cuatro momentos diferentes, desde los padres que llevan 30 años juntos a los hijos. Alguno de ellos acaba de formar pareja y otro tiene una donde la diferencia de edad entre ambos es considerable. Más allá de las dinámicas familiares, el autor explora estos cuatro modelos de relación".

Personajes arquetípicos

Las tres hermanas son personajes arquetípicos. La mayor es la preferida, la última es la mimada y la del medio, la que siempre se ha sentido más invisible. Este personaje, que encarna Espígul, "es el que más se parece a la madre y por eso ellas dos chocan más", dice la actriz. Puig, el marido de Espígul en la obra, se ve como "el cuñado mediterráneo y catalán que lleva años unido a esta familia con la que tengo mucha confianza, algo que puede generar cierta incomodidad." Su hermana pequeña tiene problemas de relación familiar porque ha optado por alejarse y hacer su camino al margen. "Mi personaje es un espíritu libre, una fotógrafa que siempre viaja por el mundo y está ausente", comenta Bonjoch. Su pareja, que encarna Fati, es nueva en la casa: "Mi personaje muestra la visión externa, la del público". Y Bosch, hijo de Vilarasau en la vida real, encarna en la obra a la persona que menos aguanta la el personaje de Vilarasau en parte porque él es 10 años más joven que su pareja: "A diferencia del cuñado, yo no me siento demasiado bien en la casa porque la matriarca no me soporta. Pero lo que me importa es que su hija me quiere. Yo, a diferencia del cuñado, soy un hombre más sensible, más deconstruido".

La actriz Emma Vilarasau en una imagen promocional de 'La truita', comedia que recalará en el Poliorama.

La actriz Emma Vilarasau en una imagen promocional de 'La truita', comedia que recalará en el Poliorama. / Marta Mas

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