Entrevista
Alba Cargol, escritora: "A la gente que dice 'porno de hadas' le animaría a leer romantasy"
La autora zaragozana debuta con 'Ecos de tormenta', una fantasía con romance 'new adult' nacida de su reencuentro con la lectura y la escritura
Alice Kellen y la nostalgia por las amistades desgastadas por el tiempo: "No hay nadie que no haya vivido esto"

Alba Cargol, autora de 'Ecos de Tormenta' / Cedida

Tras años escribiendo en privado y compartiendo poco a poco su proceso en redes, Alba Cargol (Zaragoza) se incorpora al panorama de la fantasía con romance 'new adult' nacional con 'Ecos de tormenta' (Crossbooks), su novela debut. La autora, lectora desde bien pequeña y profesional del sector editorial, concibió esta historia como un 'libro casa', el espacio seguro donde volver siempre. En ella, Elara, una ladrona marcada por un pasado desconocido, se verá envuelta en un peligroso torneo y en una red de secretos y traiciones que pondrán a prueba su destino.
Es licenciada en Estudios Ingleses por la Universidad de Zaragoza y con másteres en Edición Literaria y en Literatura Contemporánea. Así que la lectura siempre la ha acompañado.
Mi relación con la lectura viene desde muy pequeña, porque mis padres son muy lectores. En casa siempre había libros y mi madre era la típica que nos leía por las noches, poniendo voces y todo. Así que eso viene desde muy pequeñita. De hecho, me tenían que parar. Mis castigos eran: "No puedes leer". Era de esas niñas. Empecé a escribir después de leer 'Memorias de Idhún', con 11 o 12 años, más o menos. El otro día encontré algo de esa época y no es recomendable, pero sí, empecé con 11 o 12 años. Pero no se lo enseñaba a nadie. Creo que la primera vez que le enseñé algo a alguien tendría 18 o 19 años, y casi era con un "no lo mires".
¿Y cómo surgió esta oportunidad de publicar?
Surgió después de volver a conectar con la escritura. Estuve un tiempo sin escribir, como dos años, porque estaba bloqueada. Había intentado publicar en inglés y me frustré muchísimo con la situación. Pensé: "Esto no es para mí". Pero, al final, vuelves porque es lo que te gusta. Coincidió también con el momento en el que me abrí las redes sociales. Fue como decir: "Hasta ahora no se lo he enseñado a nadie, pues voy a intentar enseñárselo a alguien". Ahí empezó el proceso de escribir este libro en concreto. Estuve todo el año trabajando en él y, cuando lo terminé, hice ronda de envíos a editoriales. Tuve la suerte de que hubo interés.
Y así nació 'Ecos de Tormenta'.
Fue una mezcla de varias cosas. Por una parte, yo también había pasado por un bloqueo lector, y ese año fue el momento de reencontrarme con la fantasía y con el romance. Sentí la necesidad de crear ese espacio para alguien más. La idea era crear mi libro 'casa' perfecto, el libro que me habría gustado encontrar cuando estaba tan bloqueada para leer. Quería hacer eso para otra persona. A partir de ahí, la idea de los personajes y todo lo demás fue viniendo de la mano, pero al principio fue casi un juego: qué puedo hacer con mis cosas favoritas para que estén en este libro.
No concebía hacer otra cosa"
¿Por qué decidió empezar con un género tan complejo como la fantasía y con una construcción de mundo tan específica?
Porque es lo que leo. No concebía hacer otra cosa. He intentado alguna vez escribir romance u otras cosas a lo largo de los años, pero no me sale tan natural. Como leo fantasía y es lo que me gusta, lo que me atrapa cuando consumo historias, a la hora de crear era lo lógico y lo divertido. También me lo paso muy bien creando sistemas de magia, investigando y desarrollando todo eso. Es una parte previa a la escritura que disfruto mucho.
Hablemos de la protagonista. Vemos que tiene esa oscuridad dentro y está en un proceso de autodescubrimiento. ¿Cómo fue desarrollar un persoanje tan complejo?
No nos parecemos nada en cuanto a personalidad, pero sí que, a su manera, hay una conexión. Yo venía de una época bajita de salud mental. Estuve un tiempo sin trabajar, bloqueada para escribir, para leer y para todo. Así que salió de forma natural que ella tuviera algo contra lo que luchar. En su caso es una oscuridad, un poder mágico, porque es un libro de fantasía. Pero creo que todos tenemos algo que sentimos que va en nuestra contra, cuando muchas veces hay que llevarlo por bandera y hacer un ejercicio diferente con ello. Ese clic estaba muy presente porque yo estaba pasando por un proceso similar, así que salió de una forma muy orgánica.
Creo que todos tenemos algo que sentimos que va en nuestra contra, cuando muchas veces hay que llevarlo por bandera y hacer un ejercicio diferente con ello"
¿Cree que esa parte puede ayudar a lectores que se sientan igual? ¿Lo hizo con esa intención?
No de forma consciente, pero inconscientemente supongo que sí. Al final, su viaje consiste en descubrir qué le ha pasado y qué no recuerda, pero también en hacer las paces con esa oscuridad. Eso se ve más en el segundo libro. Tiene que entender que es algo que puede potenciar, algo de lo que no tiene por qué estar asustada. Puede que le haya traído cosas malas, pero también forma parte de su viaje, de lo que es ella y de quién va a ser. Creo que eso es muy universal y que mucha gente puede verse identificada.
¿Y escribir la ayudó a estar mejor a nivel de salud mental?
Me ayudó mucho porque sentí que salía de un bloqueo. Como escritora, empezar un libro y poder terminarlo parece algo lógico, pero a veces cuesta hacer ese clic de en medio. Aparecen pensamientos como "igual no está bien" o "igual no es suficiente". Empezarlo y acabarlo me ayudó mucho. También me ayudó compartirlo en redes, justo porque coincidió con el momento en el que empecé a abrirme. Yo siempre me había guardado la escritura para mí, incluso con mi familia. Este libro sí se lo dejé leer. Mostrar esa parte de mí, tanto públicamente como con mi familia, me ayudó mucho a sanar.
¿Cómo fue pasar de no compartir los textos ni con sus familiares más cercanos a enseñarlos en redes?
Muy incómodo [ríe]. Soy muy introvertida. Antes solo tenía redes privadas para poner fotos de mi perro y poco más. Había intentado publicar en el mercado anglosajón, que es más complicado, y no lo había conseguido. Me frustré muchísimo y pensé que aquello no era para mí. Cuando retomé la escritura, me pregunté: "¿Qué puedo hacer que no haya hecho hasta ahora?". Ya había escrito el libro, lo había enviado a agentes editoriales y no había manera. Pensé que quizá podía darme a conocer, incluso con la idea de autopublicarme. Aunque me daba mucha vergüenza, decidí empezar a compartirlo en redes. Al principio ni siquiera salía yo: enseñaba la mano, lo hacía por escrito o cosas así. Fue forzarme a ponerme en una situación incómoda y pensar: "Si no lo hago yo, tampoco lo va a hacer nadie por mí". Aunque fue incómodo, también me ha hecho crecer mucho personalmente, y eso no me lo esperaba.
Existe cierto estigma ahora con las redes y con los influencers que publican libros. En su caso, abrió las redes para compartir el libro.
Sí, mi idea era autopublicarme y ver si había una comunidad pequeñita a la que le podía interesar lo que escribía. Pero el estigma existe, todos lo sabemos. En mi caso, siento que las redes han sido parte del proceso desde el inicio. La comunidad que me sigue desde el principio sabe que este libro, cuando se llamaba 'Proyecto Sombra', estaba ahí desde el minuto uno. Me siento muy arropada en ese sentido, porque lo han vivido conmigo. Muchas veces me dicen: "Lo hemos conseguido", y es un poco eso. Me han visto crear el proyecto, pasar por todas las etapas y contarlo de la forma más natural y transparente posible. Por eso me siento muy acompañada.
¿Qué opinas de este auge del 'romantasy'? ¿Empezó a escribir pensando que era un género que estaba triunfando?
Fue más porque me gustaba. Yo leo tanto fantasía sin nada de romance como fantasía con muchísimo romance. Lo que escribo ha ido variando a lo largo de los años, desde fantasía pura sin romance hasta fantasía con más romance y mezclas. No lo escribí con la idea de "esto es lo que vende ahora". Lo escribí porque era lo que me apetecía leer en ese momento y pensé: "Pues también me apetece escribirlo".
Creo que el problema es que son mujeres escribiendo para mujeres, y cuando eso funciona parece que a veces molesta un poco"
También ahora se habla mucho del 'spice' y de esa etiqueta de que el 'romantasy' es "porno de hadas". ¿Qué opina de todo esto?
Es una conversación compleja y a la vez no. Por una parte, que un libro tenga o no contenido explícito no es nada nuevo. Hay libros con escenas explícitas desde que se escriben libros. Como lectora, depende de lo que te apetezca en cada momento. Como escritora, creo que en fantasía tiene que tener sentido con la trama. También queremos divertirnos todas y una escena divertida es maravillosa, pero creo que debe formar parte de la historia. A la gente que dice lo de "porno de hadas" yo le animaría a leer uno de estos libros, porque igual se sorprenden. Cuando lo hace 'Juego de Tronos' se considera otra cosa. Creo que el problema es que son mujeres escribiendo para mujeres, y cuando eso funciona parece que a veces molesta un poco. Pero yo les animaría a leerlos. Igual les gusta.
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