Entrevista
Ginestà: "Hay veces que nos tragamos sapos para ir hacia adelante, pero algunos se tragan rinocerontes"
Los hermanos Pau y Júlia Serrasolsas han publicado su quinto disco, 'Gira tot igual, però diferent' (Halley Records), una nueva colección de canciones en almíbar, fórmula que les ha valido para convertirse en una de las bandas referentes del pop catalán.
Marcando perfil propio, comprometidos también fuera de los escenarios, este viernes arrancan la gira de presentación en Girona (Strenes).

Ginestà, los hermanos Pau y Júlia Serrasolsas, en Barcelona el pasado 21 de abril tras publicar su quinto disco, 'Gira tot igual, però diferent'. / Pau Gracià

Quinto disco ya, 'Gira tot igual, però diferent'. Y para Ginestà hace años que gira muy bien.
Pau Serrasolsas (P.S.): Todo ha girado de una forma muy positiva desde que empezamos. Con el último EP, 'Només viure', dimos un paso hacia adelante a nivel de oyentes. El sueño era llegar al punto este de poder estar tranquilos, estables… No hemos ido a buscar una cosa para hacer feliz a la gente sino una que nos hiciese muy felices a nosotros. Y esto te lo da la tranquilidad de saber que no te estás jugando el trabajo del año que viene. Todo fluye más y es más sincero y bonito si haces las cosas como tú quieres y cuando tú quieres.
¿Es la primera vez que hacen un trabajo desde la estabilidad?
Júlia Serrasolsas (J. S.): Nos la acabó de dar el EP. Cada vez que hacíamos un disco pensábamos muy bien cómo lo queríamos hacer, qué es lo que necesitábamos como proyecto, observábamos lo que pasaba alrededor. Nos hemos cuidado mucho como equipo, no hemos querido buscar la tendencia… Y hemos podido hacer lo que nos apetecía hacer, con más presencia del rock, pero también con intimidad, con mucha balada.
A la vez, como dicen en el título del álbum, todo gira "diferente". ¿Cómo afronta Ginestà los cambios, el paso del tiempo?
P. S.: Marcamos nuestra vida por discos, por canciones o proyectos. El paso del tiempo lo hemos podido entender bien con lo que más felices nos hace, con lo que más nos obsesiona, autoexige y más dolor de cabeza nos da, que es la música. Equilibrarlo y entender que estás haciendo lo que más te gusta no es sencillo.
J. S.: Hay mucha relación en cómo está hecho este disco y cómo está el proyecto. Es un poco más reflexivo y atrevido por lo que hace a algunas letras.

Ginestà, los hermanos Pau y Júlia Serrasolsas, en Barcelona el pasado 21 de abril tras publicar su quinto disco, 'Gira tot igual, però diferent'. / Pau Gracià
"La innocència ha marxat espantada", dicen en la canción que da título al disco.
P. S.: Ser profesional de la música quiere decir tragarte sapos que no te querías tragar. A veces das pasos atrás por lo que hace a la incomodidad para dar dos hacia adelante por el bien del proyecto, y eso no siempre es agradable. Tienes que ser muy consciente de las decisiones que tomas para que no te pasen factura.
Eso de tragarse sapos, ¿creen que es más común en el ámbito catalán, en el que juegan ustedes, que fuera?
P. S.: Me parece que nosotros nos tragamos muchos menos sapos que la mayoría, estamos proyectados a hacer las cosas con calma. Hay veces que te tienes que tragar sapos para ir hacia adelante, pero es que hay gente que se traga rinocerontes.
J. S.: Y con la convicción que les irá bien…
P. S.: También hay mucha gente que no tiene la conciencia de estar tragándoselos, simplemente que lo ve como un paso natural.
Sus seguidores no paran de aumentar. ¿Por qué creen que conectan con un público tan amplio? ¿Hay algo de aspiracional, de querer sentir la intensidad, el amor profundo, que desprenden sus canciones? ¿O es que Catalunya está locamente enamorada?
J. S.: Media Catalunya está enamorada y la gente también tiene ganas de que alguien ponga palabras bonitas, poesía, metáfora y sinceridad a las cosas que siente. Pau lo consigue disco tras disco. Percibimos un público muy cercano y diferente. Público que ha ido creciendo, y público que se ha ido abriendo por arriba y por abajo. Hay muchos niños que nos escuchan y esto es muy buena señal.
La más diferente y novedosa del disco es 'El mirall', pieza afilada a través del sentimiento del despecho, ahora tan explotado en el pop.
P. S.: Veníamos del 'Només viure', sentí que estábamos repitiendo la fórmula y pensé que eso no podía ser. Esta canción fue una apuesta personal con Xicu, el productor. Me dijo: "Ginestà nunca ha tenido mala hostia, eres incapaz de hacer una canción que pueda hacer temblar los cimientos de lo que representáis". Y dije: "Ya verás". Me puse a escuchar rancheras y a escribir sin filtros.
¿Cómo llevan como autores la confluencia entre lo personal y lo artístico?
P. S.: Con el tiempo he aprendido que hacer canciones es mi trabajo y a distanciarme de mis sentimientos y mis historias. Que, más allá de ocupar mi vida entera, no me trastoque la otra parte. Y muchas veces esto pasa por edulcorar, inventar... 'El mirall' no lo he vivido con esta intensidad, pero me ha sido relativamente sencillo ponerme en el sitio de los artistas mexicanos que hacen esto constantemente.
J. S.: Es un paso muy sano. Hemos tenido discos que eran como un diario personal… Y pasa que lo compones, lo grabas, y tu perspectiva ha cambiado al 100% de lo que pensabas… ¡Y tienes que hacer una gira!
P. S.: Por otro lado, esto no le quita verdad al relato. Las historias están ahí y no son menos verdad por no tener las palabras exactas.

Ginestà, los hermanos Pau y Júlia Serrasolsas, en Barcelona el pasado 21 de abril tras publicar su quinto disco, 'Gira tot igual, però diferent'. / Pau Gracià
El disco incluye 'Pau', la respuesta a 'Júlia', canciones que se han dedicado el uno al otro. ¿Es fácil compartir grupo con un hermano?
J. S.: Lo hace más fácil. Primero de todo, porque partimos de la misma base a nivel de educación, valores… Todo esto nos ha pillado muy jóvenes y hemos ido construyendo todo lo que nos ha pasado con Ginestà mientras íbamos creciendo.
P. S.: Hay temas delicados de los que nadie quiere hablar, como el tema de la pasta. Esto suele ser lo que hace saltar por los aires a algunos grupos y nosotros siempre lo hablamos con mucha naturalidad y por el bien común. Intentamos que todo sea para el bien del proyecto, guardar pasta, reinvertirla…
La noticia no es que nos hayamos significado políticamente, sino que hay 35 grupos que no lo han hecho
Son un grupo que se ha posicionado políticamente, aunque la mayoría de sus canciones actuales no contienen una carga política explícita. ¿Hay parte de política en la manera de gestionar el proyecto o incluso en cómo se escriben las canciones?
J. S.: En este disco sí que hay una parte más literal por lo que hace nuestro posicionamiento político, que aparece en la última canción, una canción más desnuda. En general, la gente cuando piensa en Ginestà piensa en un grupo que está posicionado, y no solo con un ‘story’ o con ir a cantar al Act X Palestine, sino que somos un grupo que intentamos estar siempre en los sitios de base, de calle, donde se tiene que estar. No lo escondemos, sacamos pecho, y más cómo está el panorama, que parece que la gente tenga miedo.
P. S.: La noticia no es que Ginestà se haya significado políticamente, sino que hay 35 grupos que no lo han hecho.
Pero, a la vez, ustedes tienen que relacionarse con muchos de estos grupos.
P. S.: A nivel personal, nos entendemos muy bien. Parece que es una tendencia global. Tampoco creemos que en Catalunya todos sean una pandilla de NPC [Non-Playable Character, es decir, personajes sin personalidad], que quizá un poco sí. Tenemos muy integrado que esto no pasará.
J.S.: Y no ha pasado antes tampoco. Creo que se habla mucho de nuestra generación, pero no pienso que otras generaciones, más allá de Obrint Pas, Txarango…. Nadie ha dicho nada nunca.
P. S.: Me parece más interesante mirar de donde viene cada uno para entender las preguntas que se hace cada persona. Así puedes entender el no posicionamiento.
¿Posicionarse es perjudicial para la carrera de un artista?
J. S.: El miedo está instaurado. Pasan varias cosas: una, lo que dice Pau, que si ya naces con el privilegio, no te sale reivindicar cosas porque no te atraviesan; otra, que pasamos por un periodo de tiempo en el que había mucha más represión sobre las personas que se posicionaban políticamente. Pero en el punto en el que estamos ahora, cuando con la lucha por el genocidio de Palestina ha habido un posicionamiento a nivel mundial del panorama cultural, aquí es donde ves donde están las costuras… Yo no lo acabo de entender. Hasta que una lucha no se hace ‘mainstream’ parece que no aparezca nadie.
Y parece aún más difícil hacerlo con el eje nacional, con el que también se han significado.
P. S.: El nacional ahora mismo está todo tan desdibujado que ni tenemos la oportunidad de reivindicar nada.
Suscríbete para seguir leyendo
- Las Hijas de Felipe: 'Las monjas de los siglos XVI y XVII fueron capaces de pensar estrategias muy colectivas de supervivencia
- Israel dinamita el primer Eurovisión sin España en 65 años: pasa a la final y convierte el festival en una pesadilla política
- La cantante Bonnie Tyler, en coma inducido tras someterse a una operación de urgencia en Portugal
- Alba Brunet regresa a 'Sueños de libertad': 'Puede que los fans se enfaden con Fina. Vuelve muy diferente
- Caitríona Balfe: 'Sé que con el final de 'Outlander' no vamos a contentar a todo el mundo, es imposible
- Eurovisión da la espalda a España en su segunda semifinal con Dinamarca y Rumanía como favoritas
- Muere Tania Doris, la gran vedette del Apolo que triunfó en el Paral·lel con espectáculos picantes y lentejuelas
- Un asesinato en el Camino de Santiago abre la nueva temporada de 'true crime' de Carles Porta en Movistar Plus+: 'Siempre contactamos con las familias