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Última gira

Edwyn Collins se despide de los escenarios en España: "Hoy en día hay demasiado rock geriátrico"

El músico escocés, precursor del indie pop británico durante su etapa al frente de Orange Juice y autor del infalible 'A girl like you', ofrece sus últimos conciertos 20 años después de sufrir dos derrames cerebrales que le dejaron importantes secuelas

Edwyn Collins, en Helmsdale, en una imagen promocional.

Edwyn Collins, en Helmsdale, en una imagen promocional. / Fenerla Lorimar

Rafael Tapounet

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Barcelona
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Edwyn Collins (Edimburgo, 1959) es una de esas figuras cuya importancia en la historia de la música pop del último medio siglo es mucho mayor de lo que su fama actual podría hacer pensar. Al frente de Orange Juice (grupo que fundó hace exactamente 50 años bajo el nombre de Nu-Sonics), Collins puso las bases del indie pop británico que poco después asaltaría el 'mainstream', comandando con su voz de barítono un sonido excitante que mezclaba a los Velvet Underground con Al Green y a los Byrds con Chic. A mediados de los 90, ya en solitario, se convirtió en una fugaz superestrella internacional de la mano de una canción imbatible, 'A girl like you', pero entendió que el éxito conllevaba un peaje que él no estaba dispuesto a pagar. En 2005 sufrió dos hemorragias cerebrales consecutivas que, entre otras secuelas, le afectaron a la movilidad del lado derecho del cuerpo y al habla. Durante varias semanas solo fue capaz de repetir cuatro cosas: "sí", "no", "Grace Maxwell" (el nombre de su esposa, que también es su mánager) y "las posibilidades son infinitas". Con una fuerza de voluntad que solo puede calificarse de heroica, volvió a grabar discos y a hacer giras. Hasta ahora.

"Me gusta hacer música y quiero seguir grabando álbumes, pero me retiro de los escenarios -explica Collins por videollamada desde su casa de Helmsdale, una pequeña localidad costera en el norte de Escocia-. Es un poco triste, pero ha llegado el momento de dejarlo. Ahora, en este momento, aún soy capaz de actuar, pero no me veo haciéndolo dentro de cuatro o cinco años. Además, hoy en día hay demasiado rock geriátrico, mira a los Rolling Stones, y yo no quiero hacer eso. Es mejor irte cuando todavía puedes hacer un buen trabajo". Le comento que hay nonagenarios como Willie Nelson que aún son capaces de hacer un 'buen trabajo' en el escenario y asiente con entusiasmo. "Voy a hacer una excepción para Willie Nelson. Es maravilloso. En los años 90 vi a los Highwaymen en el Wembley Arena y fue fantástico. Willie, Waylon [Jennings], Kris [Kristofferson] y Johnny Cash. Nunca vi nada mejor que eso".

10 ciudades españolas

Desde hace dos décadas, todas las entrevistas con Edwyn Collins incluyen la participación de Grace Maxwell, que le ayuda a entender el significado de algunas preguntas y completa las respuestas cuando al músico le cuesta encontrar las palabras. Es una interacción salpicada de amistosos reproches y de risas, reflejo de una devoción mutua que nació hace 40 años. De hecho, tal como apunta Collins, fue Grace quien le sugirió que tal vez ya era hora de parar. Su adiós a los escenarios se ha traducido en una gira, 'The Testimonial Tour', que después de recorrer Gran Bretaña tiene ahora una coda española, con 10 conciertos en otras tantas ciudades: Bilbao, San Sebastián, Zaragoza, València, Barcelona (el 5 de mayo, en La Nau), Madrid, Sevilla, Cádiz, Santiago de Compostela y Orense.

"Tenían que ser 11 fechas, porque nos propusieron una más en el último minuto, pero al final no pudimos encajarla en la agenda. Todo el equipo me dice: '¡Guau, menuda gira!'. Estamos felices de acabar en España porque siempre hemos tenido buenas experiencias y lo hemos pasado muy bien, aunque hace un calor terrible". En los conciertos de despedida, Collins ofrece un repaso a toda su carrera, desde los años de Orange Juice (con canciones como 'Blue boy', 'Falling and laughing', 'Consolation prize', 'Rip it up' y 'What presence?!') hasta su más reciente elepé, el inspirado 'Nation shall speak unto nation', de 2025. "Estoy muy orgulloso de ese disco -dice el músico-. Creo que tiene algunas de mis mejores letras".

Las letras son el gran caballo de batalla de Collins desde su grave percance de salud. Escribirlas y cantarlas en directo. "Con la música no hay problema, pero las palabras me cuestan mucho más". Por eso, relata, no pudo estar muy pendiente de la emotiva reacción del público en los últimos conciertos que hizo en su país. "Lo que ocurre es que si quiero hacer un buen espectáculo, tengo que estar completamente concentrado en las letras. No puedo distraerme con otras cosas. Pero eso no significa que no me emocione también". "Tú no llorabas, pero entre el público hubo muchas lágrimas -le apunta Grace-. Fueron unos conciertos muy hermosos. Es bueno poder tomar todos esos momentos y ponerlos en nuestra bolsa de recuerdos. Y volverlos a disfrutar cuando seamos dos ancianos".

Edywn Collins, en uno de los conciertos de 'The testimonial Tour'

Edywn Collins, en uno de los conciertos de 'The testimonial Tour' / Andi Sapey

En esa bolsa de recuerdos no habrá muchos del periodo en el que 'A girl like you' lo convirtó en una celebridad a escala planetaria. "Durante un año y medio estuve viajando por todo el mundo y al final estaba exhausto. La única lección que saqué es que aquello no era para mí". Aún hoy, Edwyn Collins se revuelve incómodo cada vez que recibe un cumplido. Y cuando, tras la pregunta de qué echará más en falta de las actuaciones en directo, Grace responde en broma que "la adoración de los fans", el músico se ríe y aclara: "Bueno, eso está bien. Pero no lo echaré de menos. Creo que lo único que echaré en falta es estar con mi equipo".

Un tesoro nacional

Esa actitud humilde contrasta con el tratamiento de gloria nacional que le han dispensado los medios británicos en la hora del adiós a los escenarios. "Por suerte, tienes a mucha gente alrededor que te trata como a una persona normal y no como a un tesoro nacional, ¿verdad?", le suelta su esposa entre risas. "Eso son cosas que dicen los periodistas -señala Collins-. A mí lo que me gusta es dibujar pájaros y hacer música en el estudio".

No solo los periodistas. Entre quienes consideran a Collins un tesoro nacional figura el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, que hace unos años eligió 'Falling and laughing' como una de sus canciones favoritas en el programa radiofónico de la BBC 'Desert Island Discs' y el pasado 30 de noviembre invitó a Edwyn y a Grace a una recepción en el 10 de Downing Street para celebrar el día de San Andrés, patrón de Escocia. "Al parecer, cuando era un joven estudiante de la universidad de Leeds era muy fan de Orange Juice", comenta el músico. "Ya sabemos que no es la persona más popular del país en estos momentos -añade su esposa-, pero es un hombre muy agradable".

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