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Barcelona Bridal Fashion Week

Mariano Moreno, diseñador de la nueva novia teatral e inconformista: "La tendencia es volver al 'atelier', al diseño personalizado"

El creador murciano, con establecimiento en la calle de Trafalgar, 54, en Barcelona, abre por tercer año la Barcelona Bridal Fashion Week con 'Groundbreaking', una colección que retuerce el tópico floral y defiende una novia que no quiere copiar, sino construir su propio vestido

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El diseñador Mariano Moreno, dando los últimos toques botánicos a la artista Sita Abellán, antes de su desfile en la Barcelona Bridal Fashion Week.

El diseñador Mariano Moreno, dando los últimos toques botánicos a la artista Sita Abellán, antes de su desfile en la Barcelona Bridal Fashion Week. / Ferran Nadeu / EPC

Laura Estirado

Laura Estirado

Barcelona
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Antes de abrir por tercera vez la Barcelona Bridal Fashion Week, Mariano Moreno recuerda una de esas historias que explican mejor una marca que cualquier nota de prensa. Cuando lanzó su firma, en 2023, después de años diseñando para otros, tuvo un momento de pánico: nadie conocía todavía su nombre. "¿Quién va a venir a ver mi colección si no soy conocido?", pensó. Entonces, junto a una amiga creativa, urdió una pequeña operación de ruido: dejar caer entre las personas adecuadas que quizá él haría el vestido de novia de Rosalía, que por entonces estaba prometida a Rauw Alejandro. La idea era simple: si el rumor corría, también lo haría su nombre. Pero la historia dio un giro inesperado cuando la pareja rompió y no hubo boda. Ahora, repite entre risas: "Mi carrera empezó gracias a que Rosalía me dejó plantado en el altar".

La frase tiene ingenio, pero también verdad. Hay en Moreno una mezcla muy reconocible de escenografía, ambición visual e instinto pop. La propia Rosalía vuelve a aparecer enseguida en la conversación, ya no como anécdota sino como deseo estético: "Rosalía tendría que haber venido a coger nuestro vestido con la Sagrada Familia bordada de mi anterior colección". La salida es divertida, pero también revela algo importante: Mariano Moreno entiende la moda nupcial como un lenguaje con el que se puede narrar una identidad, no solo cumplir una fantasía blanca.

Desfile de Mariano Moreno en la Barcelona Bridal Fashino Week

Desfile de Mariano Moreno en la Barcelona Bridal Fashino Week. / FERRAN NADEU

"Me siento en casa"

Ese enfoque lo ha convertido en una de las voces más singulares de la nueva alta costura española. Murciano, nacido en 1984, especializado en alta costura y moda nupcial, vive entre Barcelona y París y atiende a sus clientas en su atelier del Carrer de Trafalgar, 54, en Ciutat Vella. Desde allí ha levantado en muy poco tiempo un universo propio: artesanal, teatral, preciso y con un punto inconformista. Debutó en la Bridal en 2024 y este año vuelve a inaugurar el calendario. "Es el tercer año que abrimos Bridal y es el tercer aniversario de la marca. Me siento en casa", afirma

Su trayectoria ayuda a entender ese sello. Antes de firmar con su nombre, pasó por Pronovias y Rosa Clará, pero también trabajó en vestuario teatral, donde colaboró con Christian Lacroix. Vivió y trabajó en Australia, Alemania, Berlín, Hong Kong y Francia, y arrastra además una formación poco habitual en este sector: estudió ingeniería en Hannover. Se nota. "Yo me mido con los ojos -dice-. Casi nunca utilizo la cinta métrica". Lo suyo no es una pose de creador, sino una manera muy concreta de pensar: imaginar la prenda en plano, en volumen, en estructura, antes incluso de que exista.

Desfile de Mariano Moreno en la Barcelona Bridal Fashino Week

El aritsta y 'performer' Hugáceo Crujiente, al frente del desfile de Mariano Moreno en la Barcelona Bridal Fashino Week. / FERRAN NADEU

Unas flores poco obvias

De ahí que 'Groundbreaking', la colección con la que abre esta edición, le encaje tan bien. El título nace de la célebre pulla de 'El diablo viste de Prada' a las flores en primavera, ese cliché tan trillado como inevitable en la moda nupcial. Moreno parte de ahí, pero para llevarlo a otro sitio. "Estaba un poco harto de hacer flores", admite. Por eso decidió volver a ellas solo cuando pudiera forzarlas un poco, tensarlas, quitarles dulzura. "No quería que fueran obvias".

Desfile de Mariano Moreno en la Barcelona Bridal Fashino Week

Mariano Moreno, al final de su desfile en la Barcelona Bridal Fashino Week, junto a Sita Abellán y el resto de modelos. / FERRAN NADEU

Y no lo son. En su colección, las flores no aparecen como un adorno complaciente, sino como estructura, volumen, bordado, silueta o textura. "Quiero que la gente reflexione un poco sobre dónde está la flor en cada 'look'", explica. Hay bordados de rafia, punto en novia, algo de lo más raro, fil coupé, brocados desarrollados desde cero y hasta un miriñaque forrado con plumas diminutas. También un trabajo sostenido con fabricantes nacionales y europeos y una sensibilidad hacia la sostenibilidad que no se formula como consigna, sino como práctica.

Desfile de Mariano Moreno en la Barcelona Bridal Fashino Week

Desfile de Mariano Moreno en la Barcelona Bridal Fashino Wee.k / FERRAN NADEU

Pero la verdadera clave de Mariano Moreno está en cómo entiende a su clienta. No piensa en una novia que busque encajar en un molde, sino en una mujer que quiere usar el vestido para decir algo propio. "Las novias ya no quieren copiar un vestido", viene a resumir. Lo que buscan es algo pensado para ellas, escuchado, construido en conversación. Por eso insiste en una idea que hoy suena casi contracultural en un mercado saturado de fórmulas repetidas: "La tendencia es volver al 'atelier', al diseño personalizado".

Y ahí está, probablemente, la razón de que su propuesta conecte. Moreno no vende solo vestidos; vende una forma de mirar a esa nueva novia que quiere espectáculo, sí, pero también identidad. Una novia teatral e inconformista, capaz de cambiarse tres veces en una boda o de pedir un vestido-puzzle de siete piezas, pero decidida sobre todo a no parecerse a nadie.

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