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Entrevista

Peter Capaldi, protagonista de 'Historial delictivo': "Los relatos policiales pueden servir para abordar temáticas complejas"

Hablamos con el aclamado veterano de la tele británica sobre su éxito sorpresa en Apple TV y su ilustre carrera como Doctor Who o al lado de Armando Iannucci

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Peter Capaldi (Dan Hegarty) en la nueva temporada de 'Historial delictivo'

Peter Capaldi (Dan Hegarty) en la nueva temporada de 'Historial delictivo' / Apple TV

Juan Manuel Freire

Juan Manuel Freire

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La idea de hablar con el actor (y director y músico) Peter Capaldi (Glasgow, Escocia, 1958) puede imponer un poco. Al fin y al cabo, se le recuerda sobre todo por roles malhumorados, como aquel director de comunicación de Downing Street de 'The thick of it', solo una de sus diversas colaboraciones con Armando Iannucci; un Duodécimo Doctor Who fácilmente irritable, o el inspector policial de pocas palabras del éxito sorpresa 'Historial delictivo' (Apple TV, segunda temporada desde el miércoles, día 22). Pero desde el primer momento se ve que realmente es un gran actor y que reserva la bilis para sus personajes. 

En esta nueva temporada, 'Historial delictivo' vuelve a ser un tenso mano a mano entre su personaje, el inspector [ahora en Inteligencia] Dan Hegarty, y el de Cash Jumbo, la sargento June Lenker. Forjan una alianza porque les interesa, pero siguen sin caerse bien. 

La gran diferencia entre la primera y segunda temporadas es que esta vez abordan un caso en marcha. En la anterior, lo que hacíamos era bucear en el pasado, y más en concreto en el de Hegarty. Esta vez hay una situación peligrosa con la que ambos tienen que lidiar. Hegarty no es fan de Lenker, pero su ayuda le viene bien. Ha de aceptarlo y lidiar con ello. 

Y es evidente que la respeta. 

Sabe que es realmente buena en su trabajo, aunque él tenga otros métodos, los métodos de un hombre de una cierta edad. Hegarty sabe moverse en una moralidad difusa. La relación entre los personajes es diferente, pero eso no significa, en cualquier caso, que sean colegas. Nunca van a serlo. Nunca haremos una 'buddy movie'. 

La serie tiene giros a tutiplén y puede apostar por el efectismo, pero, a la vez, se basa firmemente en la realidad política. Estos episodios se aproximan a la peligrosidad creciente del terrorismo de extrema derecha en Europa y Reino Unido. 

Me gusta que la serie refleje lo que pasa en la sociedad. Cualquier clase de serie detectivesca o policial tiene la estructura necesaria para procurar entretenimiento al espectador. Siempre va a aparecer un equipo SWAT y siempre habrá una persecución de coches; esos estímulos esenciales. Por otro lado, a partir de esa estructura puedes explorar temáticas bastante complejas. 

¿Como la aparente obsolescencia de la verdad? 

Vivimos en una época en la que, de algún modo, la verdad ha dejado de ser algo sagrado. Cuando yo era un chaval, ese concepto era universal. Los policías de la serie se enfrentan a eso, a la manipulación de la verdad o a que la gente no se ponga de acuerdo en cuanto a lo que esta significa. La tecnología ha hecho la vida muy complicada. Y creo que está bien tener una serie que refleje eso. 

Hegarty es un hombre de pocas palabras, sobre todo si lo comparamos con uno de sus personajes más famosos, el verboso y malhablado Malcolm Tucker del clásico de la comedia política 'The thick of it'. Como actor, ¿qué disfruta más? ¿Tener muchas palabras por masticar? ¿O hablar sin decir nada? 

Ambas cosas, en realidad. He tenido la fortuna de recibir esos dos papeles tan bien escritos. Si hay muchas líneas y muchas palabras, me parece genial. Disfruto enfrentándome a eso. Fue maravilloso interpretar a Malcolm y que esos guionistas fabulosos me dieran tantas cosas fabulosas para hacer. A la vez, también me gusta hacer personajes que digan poco. Porque entonces has de trabajar duro con el rostro y el cuerpo. Hegarty puede no tener muchas líneas, pero igualmente ha de estar muy presente. Mi trabajo es averiguar la naturaleza de su presencia. Como ser humano, soy mucho más expresivo, así que no me resulta fácil esconderme tanto. 

Cuando, en 2013, se convirtió en Duodécimo Doctor Who, tuvo la suerte de rodar los dos primeros capítulos de la octava temporada moderna con el gran e iconoclasta director Ben Wheatley ['Turistas', 'Free fire']. ¿Qué recuerda de esa colaboración? 

Adoro a Ben. Fue algo fantástico. Creo que aportó verdadera clase a la serie. 'Doctor Who' es una serie de género, una serie de monstruos, pero con un lado poético y filosófico que solo emergerá realmente si traes a un director realmente bueno. Y Ben lo es claramente. Trabaja en el terror y en los géneros, pero aportando siempre un toque de clase y complejidad. Poder rodar con él mis primeras aventuras como Doctor Who me entusiasmaba. 

En teoría, el Doctor es un personaje esencialmente optimista, pero usted lo pintó como un tipo cansado de los tiempos. 

Siempre quise que fuera ligeramente más oscuro. Pero, en fin, por eso me ficharon a mí. Muchas versiones recientes del personaje han sido más jóvenes, vibrantes y accesibles. Yo quería regresar a su lado más oscuro y misterioso, algo en realidad nada nuevo. Al principio, el Doctor era todo eso. Así es el Doctor con el que crecí. 

Ha dicho que usa la música para adentrarse en sus personajes. ¿Qué solía ponerse para convertirse en Dan Hegarty? 

Solía ponerme 'Teardrop', de Massive Attack, por su mezcla de tristeza y malevolencia, combinación que define muy bien al personaje. Hegarty puede ser oscuro y poderoso, pero también es, a la vez, una persona muy sensible. Tiene un alma y carga con cicatrices. Además, tiene sentido que me pusiera ese tema porque el compositor de nuestra serie es Neil Davidge, que ha trabajado mucho con Massive Attack [como productor y compositor en todos sus álbumes desde 'Mezzanine', de 1998]. 

Cuando era joven iba para músico y tuvo una banda pospunk, The Dreamboys, que llegó a tocar con Altered Images y The Twinsets. En la última media década ha vuelto a grabar discos, ahora a su nombre. ¿Cómo ha sido la experiencia? 

Ha sido muy divertido. Tampoco es que pretenda cambiar de carrera ni convertirme en estrella del pop. Tengo muchos amigos músicos y no dejaban de animarme a volver a ese terreno de alguna manera. Hace dos semanas acabé una gira y realmente ha sido una gozada volver a tocar con una banda, algo que no hacía en medio siglo. Como son músicos jóvenes, han logrado que me ponga al día con muchas cosas. 

¿Habrá más discos, entonces? No puede quejarse de las reseñas de 'Sweet illusions' [2025] en 'Mojo' o 'Record Collector'. 

La verdad es que tengo ganas. Cuando era joven, tenías que fichar por un sello para poder hacer algo. Ahora puedo grabar un montón de cosas usando GarageBand o Logic Pro en mi portátil. Por cierto, este último disco lo acabé en España, en Granada, donde vive y tiene su estudio mi productor, Dr. Robert, de The Blow Monkeys.  

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