Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Festival Barnasants

Martirio: “Mi personaje sale de mí y nunca me ha dicho lo que tengo que hacer”

La cantante onubense se acerca a los clásicos tangueros desde una perspectiva flamenca y coplera en ‘Al sur del tango’, este domingo en el Auditori, arropada por Jesús Lavilla, Olvido Lanza y Marcelo Mercadante

Actuación de Martirio en Barcelona.

Actuación de Martirio en Barcelona. / FERRAN SENDRA

Jordi Bianciotto

Jordi Bianciotto

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Después de dedicar álbumes a la mexicana Chavela Vargas y al cubano Bola de Nieve, Martirio mira más abajo en el mapa y se detiene en el imaginario rioplatense en su nuevo concierto, ‘Al sur del tango’, en el que se acerca a este género desde su condición de cantante onubense que carga gustosamente con su propio bagaje. “En este espectáculo me voy al sur mío, porque pasamos los tangos por el compás flamenco. Están emparentados y nada más cambiándoles el tiempo ya los puedes cantar perfectamente en esa clave flamenca”, explica Maribel Quiñones en vistas a su recital de este domingo en la sala 2 del Auditori, acogida por Barnasants.

Un concierto en el que recorre tangos de todos los tiempos, desde los que inmortalizó Carlos Gardel, y los que firmaron Enrique Santos Discépolo y los hermanos Virgilio y Homero Expósito, a creaciones de Astor Piazzolla y Eladia Blázquez. En el atril hay clásicos como ‘Volver’ y ‘El día que me quieres’, así como la siempre vertiginosa ‘Balada para un loco’, de Piazzolla y Horacio Ferrer. “Una de las canciones más difíciles que he cantado nunca, que naturalizo para que salga a través de mi filtro, en una lectura nueva”.

Teatralizar las letras

Ella ya grabó tangos en algunos de sus discos, como ‘Naranjo en flor’, en ‘Mucho corazón’ (2001), y se confiesa admiradora de intérpretes como Roberto ‘Polaco’ Goyeneche, Julio Sosa, Edmundo Rivero y María Graña, así como Susana Rinaldi, con quien compartió escenario en el pasado en tres ocasiones. “Es un género que me permite recorrer muchos sentimientos y emociones, el desgarro, la ausencia... Todo eso me entusiasma, porque tiene que ver con las cosas de la copla”, explica. “Aunque, para mí, la copla es mujer, y el tango, hombre, si bien uno y otro puedan ser cantados por hombres y por mujeres”. El tango le permite “teatralizar las letras”, destaca. “Siempre textos que yo puedo suscribir. Yo nunca canto lo que no me creo”.

En su nueva singladura cuenta con un trío de músicos muy remarcable: el pianista Jesús Lavilla, muy ligado a su trayectoria (“aunque no trabajábamos juntos desde hacía ocho o nueve años”), así como la violinista Olvido Lanza y el bandoneísta Marcelo Mercadante. Con ellos desea grabar este repertorio en un álbum en directo. “Es una formación en la que hay cero egos, músicos que se quieren y se admiran”. Le ponen los cimientos para que ella desarrolle esas “melodías tan ricas en armonías, tonos, melismas”. El repertorio incluye un tango de Mercadante, ‘¿Cómo sigo?’, que ambos grabaron en un disco de este instrumentista, ‘Suburbios del alma’ (2007).

Proyectar belleza

Con ‘Al sur del tango’, Martirio ve una oportunidad de “ayudar a que la gente conecte con sus sentimientos a través del escenario”. Vivimos un tiempo, considera, en que “hay muchísima información, pero muy poca reflexión” y en que “la ignorancia conduce al miedo, y el miedo a la violencia”. Por ello, “poner el corazón en las cosas, proyectar belleza, paz y amor, es la única arma que podemos tener”.

Esta Martirio actual sugiere distancias respecto a la figura presentada en los años 80, aquella irónica tonadillera posmoderna de la ‘Sevillana de los bloques’ (“con mi chándal y mis tacones, arreglada pero informal”). “En este concierto salgo con mi peineta y mis gafas negras, por supuesto, pero todo evolucionado para la edad que tengo y para lo que estoy cantando”, cavila. “En este concierto ni me visto de tanguera ni me disfrazo de ningún género. Es el tango el que viene a mí. Mi personaje va transitando, porque sale de mí y nunca me ha dicho lo que tengo que hacer, lo cual es maravilloso porque me permite que tenga mi parcela de intimidad”, apunta la cantante, que planea una exposición con sus vestidos y complementos. “Trajes, peinetas, gafas, abanicos... Todo esto hay que enseñarlo y estoy en ello”.

Suscríbete para seguir leyendo