Entrevista
Joan Dausà: "Cuando vi a Rosalía haciendo el confesionario, me dije: ‘¡bravo!’"
El músico de Sant Feliu de Llobregat publica este viernes ‘Immortals’, su primer álbum en casi cinco años, que presentará en una gira por ahora circunscrita a once conciertos, con su arranque en el Strenes de Girona (25 de abril) y parada en el Poble Espanyol (2 de julio)

Joan Dausà, el pasado jueves en Barcelona. / Pau Gracià

Después de ‘Ara som gegants’ (2018) y ‘Ho tenim tot’ (2021), ahora ‘Immortals’. Le van los títulos maximalistas.
Es verdad, y a veces me paso, pero ‘Immortals’ es más pequeño de lo que parece, porque se refiere a conservar los momentos que quedan para siempre. Es un disco muy influido e inspirado por los conciertos que hice en el Palau Sant Jordi y en el Palacio Vistalegre, de Madrid, y como diciendo que eso nos lo quedaremos para siempre. Es una declaración de intenciones: repetir aquellos momentos que te guardas para siempre y que no mueren.
El disco arranca con ‘Per una cançó’, que se abre paso entre el murmullo del público y donde realza el poder de la música en la relación humana: “Ara la vida és millor, que calli la resta del món / Només tu i jo, i una cançó”.
Es un homenaje y un agradecimiento a la música por habernos unido, por su poder terapéutico, para unir y crear vínculos.

Joan Dausà, el pasado jueves en Barcelona. / Pau Gracià
¿Este es también un álbum pensado para ser tocado ante el público?
Es un disco en el que he buscado herramientas que me dieran recursos para el directo, pensando cómo generar emociones y sensaciones de manera compartida, en familia, como pasó en aquellos conciertos.
Lo que dice puede sonar a obra muy calculada.
No, porque el proceso es muy de verdad y muy fresco. La diferencia con otros discos es que aquí en todo momento he estado visualizando al público, sintiendo la energía tan especial que hubo en aquellos conciertos.
Una característica de su música es generar intimidad y grandiosidad a la vez. ¿Cómo se hace para dirigirse al oyente uno a uno y también de modo colectivo?
Eso hay que preguntárselo a Serrat, a los grandes maestros. Hacer esa cosa tan pequeña que se puede hacer tan grande como quieras. Nosotros la hacemos crecer quizá con la producción musical. Es el mensaje y tu energía, pero es verdad que yo vengo de ‘La festa dels Súpers’, de cantar en grande, mucha gente junta, y no me da vergüenza.
‘Welcome to my party’, el primer sencillo del álbum, incide en la celebración colectiva, pero desde otro ángulo, muy tribal.
El texto es muy evidente: cuánto te he echado de menos, seguramente pasamos momentos complicados, guardémonos este para esta juntos... Y a eso le sumo la energía de la ‘haka’ [danza ceremonial maorí]. Cuando la descubrí me dije que quería incorporarla al disco, con toda esa energía grupal. Estoy intentando que en directo pase un poco de todo, que digan “los conciertos de Dausà no son de llorar todo el rato”.
Antonio Orozco canta en el tema titular del disco. ¿Tienen aspectos en común en su modo de concebir las canciones?
Tenemos en común lo más importante, la verdad emocional. Cada uno escribirá desde su lugar poético o narrativo, pero al final ambos intentamos ser honestos, tanto que alguien puede asustarse o alejarse. No tener miedo a hablar de las emociones es algo que nos ha unido siempre.

Joan Dausà, el pasado jueves en Barcelona. / Pau Gracià
¿Diría que él se relaciona con esta canción del mismo modo que usted?
Es curioso, porque yo me imaginaba a una pareja, amor romántico, y él solo llegar al estudio me dijo: “Joan, esto lo has escrito pensando en tu hija, ¿no?”. Y, claro, es una lectura muy bonita.
‘Els temps tornen a canviar’ es manifiestamente ‘dylaniana’. Hasta toca la armónica. ¿El mensaje refleja más un deseo que una constatación?
A veces las cosas hay que pensarlas para que pasen. No pienso que esta canción pueda transformar el mundo, pero habla de la suerte que tuvieron aquellos que vivieron una época en que sentían que podían hacerlo a través de las canciones. Al principio, la letra era más utópica, pero una vez veo evidente que la lucha no la podemos ganar, le doy la vuelta y apunto más a la conciencia: no te ganaré con las armas, pero a lo mejor te gano con la felicidad y en el sentido de la vida.
‘Ho podríem intentar’ es una canción de mínimos, a voz y piano.
La grabamos en una toma y es un poco rollo James Blake. Yo puedo investigar la épica y la fiesta, pero, para mí, no natural, marca de la casa, es un tema como ‘Caure no feia mal’ o este. Esto es casa, ese lugar de recogimiento anímico.
Esta canción suena a súplica a una pareja. Encantará a su público femenino, que no es una parcela menor.
Bueno, me dicen que en Spotify el 56% de mis oyentes son femeninos, y el 41%, masculinos. Eso se ve en los conciertos. Y está perfecto. Muchas veces, las mujeres arrastran a los hombres a los conciertos y está bien. Con ellos también reímos de esto. Al final, el público con el que más conecto es aquel que emocionalmente se identifica con ello, más allá de tópicos y prejuicios.
Y ahora viene la gira: 11 conciertos. En Barcelona actuará en el Poble Espanyol. ¿Haber llenado una vez el Sant Jordi no significa que vaya a plantearse eso en cada gira?
Sería un error. Hay que entender por qué la gente compró aquella entrada: se celebraban 10 años de ‘Jo mai mai’. Pero lo que hemos conseguido ahora es muy bestia, porque se han vendido ya más de 16.000 entradas de los conciertos sin tener aquella épica, con canciones que la gente todavía no ha escuchado. Son pocos conciertos, porque queremos reproducir la fuerza artística y técnica que hubo en el Sant Jordi y en Vistalegre, y eso pide que sean muy cuidados y potentes, con un aforo importante para que salgan los números. En el escenario habrá un pantallote detrás, proyectando lo que está pasando y ampliándolo, acercando la emoción y el mensaje.
En el documental ‘La gran bogeria’, su manager, Xavi Pascual, desliza que el Estadi Olímpic ha entrado en sus planes. ¿Está sobre la mesa?
Ahora, desde la distancia, lo desmitifico. Pienso en Oques Grasses: lo suyo es increíble, pero deben estar aturdidos. ¿Qué es el éxito, un recuerdo o sentir que estás haciendo lo que quieres en cada momento? No tengo una necesidad de que se me recuerde por unas cifras. Ahora ya tengo la sensación de que me dedicaré a la música toda la vida, pero esos grandes números me dan más pereza que miedo. También está bien poner el freno de mano, que la gente no diga: “un momento, al final, todo son grandes acontecimientos”. Y yo no puedo planificar 2027 sin ver qué pasará en 2026, qué energía se genera, cómo reacciona la gente.
Los recintos se reservan cada vez con más antelación.
Es verdad, pero lo tenemos todo parado. Vamos pensando y presuponiendo posibles escenarios. Es verdad que alguna reserva, alguna paga y señal, deberíamos ir haciendo (ríe).
¿La dinámica de sus conciertos, con ‘gags’ y giros de guion, involucrando a los propios asistentes, tiene que ver con la música o es más bien propia de un prestidigitador?
Mira, me va muy bien lo que está haciendo ahora Rosalía con el confesionario. Cuando lo vi, me dije: “¡Bravo!”. A ver si ahora los que ponían en duda mi ‘Jo mai mai’ en el Palau Sant Jordi dirán ahora que lo de Rosalía no es un espectáculo musical. Es exactamente eso: generar situaciones especiales que la gente recuerda y que te permiten hacer un viaje. Yo te compro que lo nuestro quizá no es un concierto, sino un espectáculo, y que en Catalunya hay millones de músicos y cantantes mejores que yo, pero mi trabajo no es solo hacer canciones, sino compartirlas. Este es mi trabajo y lo hago desde mí.
Este sábado, un grupo vasco que canta en euskera, ETS, actuará en el Palau Sant Jordi, y el día 25 en el Movistar Arena, de Madrid. Trae público del País Vasco, como usted hizo en Vistalegre. ¿Lo ve como un signo interesante en la línea de visualizar las lenguas de estado?
Es muy guay, bravo por ellos. En Madrid, de lo que pasa en Catalunya o en el País Vasco muchas veces no tienen ni idea. Tienen su universo y es curioso, porque es como si fueran industrias diferentes, países independientes. En el País Vasco tienen mucho autoconsumo, como en Catalunya.
¿Planea volver a Madrid o ir a ciudades de otros lugares de España?
Creamos un vínculo y pienso que sí, pero ya se verá. Antes quiero ir a otras ciudades europeas. Al final, son excusas para estar juntos.
Suscríbete para seguir leyendo
- La cantante Bonnie Tyler, en coma inducido tras someterse a una operación de urgencia en Portugal
- Eric Clapton, un arte de la guitarra sereno, magnético y sin efectismos en el Palau Sant Jordi, 22 años después
- Israel dinamita el primer Eurovisión sin España en 65 años: pasa a la final y convierte el festival en una pesadilla política
- Alba Brunet regresa a 'Sueños de libertad': 'Puede que los fans se enfaden con Fina. Vuelve muy diferente
- Emma Vilarasau, actriz: 'Barcelona está consiguiendo el sueño de cualquier ciudad: tener público de los 18 a los 80 años
- Carles Porta busca a los padres de tres niños abandonados en Barcelona en 1984: 'Fue una montaña rusa
- Muere Tania Doris, la gran vedette del Apolo que triunfó en el Paral·lel con espectáculos picantes y lentejuelas
- Exalumnas del Conservatori del Liceu acusan a un exprofesor de tocamientos y enviarles fotos desnudo: 'Nunca me dijo que me suspendería, pero yo tenía miedo