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Crítica

Jonathan Cohen y Arcangelo firman un Bach memorable

Esta 'Pasión según san Mateo' del ciclo Palau Bach contó además con un plantel de solistas de lujo encabezado por Nick Pritchard, Alex Rosen y Hugh Cutting

La obra de 'La Passió Sant Mateu', el 27 de marzo en el Palau de la Música de Barcelona

La obra de 'La Passió Sant Mateu', el 27 de marzo en el Palau de la Música de Barcelona / ANTONI BOFILL

Pablo Meléndez-Haddad

Pablo Meléndez-Haddad

Barcelona
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Hay obras que por mucho que se programen cada año siempre ofrecen novedades, más todavía una tan fundamental como la ‘Pasión según san Mateo’ de Johann Sebastian Bach. Por Barcelona han pasado los más grandes representantes del genio bachiano y la obra se ha escuchado en las más variadas alternativas, con orquestas modernas y de época, con coros románticos y voces especializadas.

De esta última rama ha sido la versión que Jonathan Cohen ha dirigido desde el clave al mando del Coro y de la Orquesta Arcangelo, especializados en el repertorio barroco. Se trata de un director y de unos intérpretes que han crecido teniendo muy claro lo que es la interpretación con criterios filológicos, por lo que el enfoque de la obra ha sido casi camerístico en cuanto a formato, pero en absoluto por intensidad dramática. El maestro dejó lucirse a los solistas, contrastó cada coral y la proyección de los instrumentos fue siempre la precisa, con una madera espléndida, cuerdas apasionadas y demás detalles propios de una interpretación históricamente informada bien enfocada y trabajada al detalle. Se proyectó siempre cierta espontaneidad, mucha extroversión, virtuosismo y teatralidad, tanto en los conjuntos como en los solistas, todos con un muy adecuado caudal vocal.

Sin coro de voces blancas –a cargo, en este caso, de las sopranos–, Cohen supo bien cómo dividir las espléndidas masas coral e instrumental para conseguir efectos, con la orquesta y coro dobles bien diferenciados sobre el escenario.

Los solistas impresionaron por su calidad, comenzando por el Evangelista de Nick Pritchard, que hace un par de semanas encandilara en el mismo papel de la ‘Pasión según San Juan’; cantó su parte con línea, dicción perfecta y gran expresividad. El bajo estadounidense Alex Rosen, que en febrero interpretó también en el Palau la ópera ‘Giulio Cesare’ de Händel, regresó ahora para encarnar a un Jesús vigoroso, aportando su voz brillante y expresiva y controlando perfectamente las subidas al agudo.

Maravilloso el contratenor Hugh Cutting, que cautivó por timbre, dominio y proyección.

La soprano Carolyn Sampson tuvo en el dominio de la coloratura su mejor basa, el sonoro tenor Hugo Hymas mostró potencia y control y el bajo Thomas Bauer aportó una timbre oscuro y absoluto dominio en las arias. Miembros del coro, todos excelentes, completaron las partes solistas firmando una versión íntegra que quedará para el recuerdo.

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