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Cine

Muere a los 94 años Alexander Kluge, el ideólogo del Nuevo Cine Alemán

El director falleció el pasado miércoles a los 94 años. ‘Una mujer sin historia’ y ‘Trabajo ocasional de una esclava’ fueron dos de sus películas más importantes.

El cineasta alemán Alexander Kluge, en su juventud.

El cineasta alemán Alexander Kluge, en su juventud. / EPC

Quim Casas

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En el encuentro que Christian Petzold tuvo ayer con la prensa, en el marco del festival D’A, el director alemán habló de varios de los nombres que conformaron la generación del Nuevo Cine Alemán de los años 60 y 70. Dos de los más conocidos siguen en activo, Werner Herzog y Wim Wenders. El más prolífico y popular en un determinado momento, Rainer Werner Fassbinder, murió joven, en 1982, a los 37 años. Hubo otros cineastas importantes (Volker Schlöndorff, Peter Fleishmann, Werner Schroeter, Hans Jürgen Syberberg, Edgar Reitz), y entre ellos el que se mantuvo siempre coherente con una línea de trabajo más radicalizada, Alexander Kluge, fallecido ayer a los 94 años.

Kluge era mayor que los directores de aquel nuevo cine alemán que se rebeló contra el sistema con el célebre Manifiesto de Oberhausen. La mayoría nacieron en la posguerra. Él lo hizo en 1932, así que su infancia estuvo marcada por el gobierno nazi y la segunda guerra mundial. En su obra alternó casi siempre la ficción y el documental. Realizó sus primeros cortos en 1961. Tres son las películas que definieron su estilo: ‘Una mujer sin historia’ (1966), ‘Artistas bajo la carpa del circo: perplejos’ (1968) y ‘Trabajo ocasional de una esclava’ (1973). La primera y tercera fueron protagonizadas por su hermana, la actriz y doctora Alexandra Kluge, y constituyen exploraciones quirúrgicas, hoy no superadas, sobre las relaciones de clase y la explotación de la mujer en la sociedad occidental: una abortista que mantiene a su marido en ‘Trabajo ocasional de una esclava’ –incisivo título– y una joven inadaptada entre las dos Alemanias en ‘Una muchacha sin historia’.

Kluge no paró de rodar, aunque su cine se instaló en los márgenes de la distribución comercial. Su último trabajo, ‘Primitive diversity’, es un documental sobre la IA generativa rodado el pasado año. Desarrolló también una gran actividad literaria y era una de las figuras intelectuales más prestigiosas en su país. Hubo un tiempo en el que también cotizó en el nuestro: Alianza Editorial publicó en 1972 un librito con varios de sus guiones. En noviembre de 2016, La Virreina Centre de la Imatge le dedicó la exposición ‘Jardines de cooperación: Alexander Kluge’.

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